RSS

viernes, 27 de mayo de 2011

BULLYING O EL ACOSO ESCOLAR

Ponencia a cargo del Dr. Hugo Valdizan Matos del Instituto Nacional de Salud del Niño, llevada a cabo el lunes 23 de Mayo a las 7:00 p.m. en el Centro de Psicoterapia Psicoanalítica de Lima, Jr. José Gálvez 887-Miraflores


En primer lugar, la ponencia estuvo basada en los estudios del profesor DAN OLWEUS profesor de Psicología del Centro de Investigación para la Mejora de la Salud de la Universidad de Bergen (Noruega), quien en los años 70´ elaboró un programa de prevención. Luego, se incluye algunos datos complementarios que no se tocaron durante la ponencia, pero que enriquecen con mayores datos este preocupante tema.

A continuación, transcribo una entrevista al profesor Olweus que hallé en internet.

Pregunta.- ¿Qué es exactamente el bullying?
Respuesta.- Al principio, nos basamos en lo que la etología llamó mobbing cuando descubrió que un grupo de pájaros atacaba a un individuo de otra especie. En los años " 70 empezamos a acuñar otro término, bullying, para determinar toda conducta agresiva, negativa, repetitiva, realizada por un individuo o un grupo contra otro individuo que tiene dificultades para defenderse a sí mismo. Lo que se produce es un desequilibrio de poder.
P .- Desde cuándo existe?
R.- Desde siempre. Cuando en los 70 empezamos a investigar nos decían que la violencia era algo natural, que forma parte de la educación, que hay que vivir con ella como una manera de adaptarse a la vida posterior a la escuela. Pero, afortunadamente, pasó de ser algo natural a ser un problema social.
P .-¿Cuál es la radiografía del bullying?
R.- Bueno, sabemos que los chicos son más acosadores que las chicas. Y que acosan tanto a chicos como a chicas. Las mujeres que acosan lo hacen de forma más sutil e indirecta: difunden rumores, provocan aislamiento social en la víctima... Mire, entre las chicas víctimas, el 25% dice que sus acosadores son también chicas: Y entre las mujeres acosadoras, las víctimas son preferentemente mujeres.
P .-¿De qué es síntoma este acoso entre iguales?
R.- Hay factores familiares contradictorios. O sea, o una educación muy severa, o sin límites, Los divorcios, el conflicto en la pareja, el mal ambiente personal también influye, Pero lo último que hemos descubierto va a causar mucha polémica. La participación en deportes agresivos como el boxeo, el kick boxing o el full contact causa un incremento en la agresividad de los jóvenes, es un riesgo para el bullying. No es una consecuencia, sino una causa.
P .-¿Está diciendo que hacer boxeo le hace a uno más agresivo?
R .- Por supuesto, y judo, kárate o taekwondo si se combinan con los tres deportes que le he citado antes. iAh!,también lo hemos medido con las pesas. Hicimos un seguimiento de 500 jóvenes durante dos años. Algunos practicaron esas actividades durante todo el tiempo, otros sólo una temporada y otros nunca. El resultado fue que quienes se dedicaron a ello durante los dos años presentaron conductas mucho más agresivas.
P.- ¿El bullying es el preámbulo de la violencia juvenil y de la de género, como se ha dicho es- tos días?
R.- Probablemente. El acosador está implicado en un círculo de violencia que puede degenerar en vandalismo, alcohol, delito... Hicimos un seguimiento entre 900 individuos desde niños hasta los 24 años. A los 24 años, el 60% de los que habían sido acosadores escolares tenían al menos una condena judicial. A la misma edad, los que no habían sido acosadores que tenían una condena judicial eran el 20%. Es decir, hay de tres a cuatro veces más posibilidades de tener una condena de adulto si se ha sido acosador de niño.
P .-¿Hay o no perfil del acosador?
R.- Sí, sí. Aunque no lleva una vida precisamente saludable, no tiene problemas de autoestima, como se ha dicho por ahí. Más bien, lo contrario. El acosador tiene el ego muy hinchado, se cree el rey. Crea problemas a la sociedad por su conducta antisocial y tiende a transmitir el bullying a las siguientes generaciones.
P.- ¿Qué caso le ha impresionado más?
R.- Prefiero hablar de lo positivo, pero recuerdo a tres chicos que se suicidaron en Noruega en 1983. Tenían entre 10 y 14 años. Paradójicamente, eso sirvió para que las autoridades reaccionaran.
P .-¿Hay bullying a la española?
R.- En esto, España es similar a Noruega. Su país está en la media europea, entre el 15% y el 20% de casos. La solución es concienciar y obligar a las escuelas a reaccionar.
P .- A reaccionar, ¿cómo?
R.- En Suecia y en Noruega la ley hace a las escuelas responsables de contrarrestar el bullying. Empuja a los profesores a informar al director del colegio y obliga al centro educativo a investigar cualquier denuncia o sospecha. En muchos países, padres de víctimas van al colegio y se topan con una respuesta del tipo: «No pasa nada, son cosas de niños, el chico tiene que valerse por sí mismo...». Eso es tremendo. La ley debe obligar a la escuela a abrir una investigación ante una denuncia así. Y eso en España no existe.

Prosiguiendo con la conferencia, el Dr. Matos definió al bullying al proceso donde uno o varios estudiantes son acosados, molestados, agredidos, victimizados, por parte de otros estudiantes, de forma reiterada y sitemática. En su análisis, hallamos un gran desequilibrio entre el agresor y la víctima, un contraste de sentimientos entre ambos, donde el agresor halla un gran goce humillando a su víctima, mientras que ésta, sufre un total desconcierto y siente una sensación de abandono e impotencia. El objetivo del acoso es intimidar emocional e intelectualmente a la víctima para satisfacer la necesidad imperiosa de dominar a los demás.

Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia (12-13 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas. La intimidación, el comportamiento agresivo que se muestra entre estudiantes puede durar semanas, meses, e incluso años.

El niño o niña que acosa a otro compañero busca obtener la atención y el reconocimiento de los demás basándose en el menosprecio hacia los otros. Necesita de “público” o de un grupo que se sumen a este hostigamiento contra la víctima para así proyectar la imagen de líder.

Tipos de acoso escolar. Fuente: Iñaki Piñuel y Zabala, y Araceli Oñate.
Bloqueo social (29,3%)
Hostigamiento (20,9%)
Manipulación (19,9%)
Coacciones (17,4%)
Exclusión social (16,0%)
Intimidación (14,2%)
Agresiones (13,0%)
Amenazas (9,1%)

Analicemos a los involucrados:

-Los Agresores. Provienen por lo general de hogares violentos. Son altamente impulsivos, dominantes, fuertes y asertivos. Son fácilmente provocables. Son hábiles en conductas sociales pero para el daño. Responde con seguridad ante las recriminaciones y saben evitar el castigo.

-Las Víctimas. Provienen de hogares donde tal vez, la represión sea una conducta habitual por parte de los familiares, lo que causaría su alta sensibilidad, tendencia a guardar silencio, apocados, tímidos, ansiosos e inseguros. Cuentan con pocos amigos, son poco asertivos, tienen una baja autoestima y carecen de hábitos sociales. Tienen una gran necesidad de ser aceptados, debido a que poseen algún defecto físico o malformación ósea. Tal vez usan lentes o son los chancones de la clase, quienes se destacan intelectualmente a diferencia de los agresores, motivo más que suficiente para ser objeto de amenazas u hostigamientos. Su “pecado” es ser diferente del resto del grupo.

-Espectadores. Estos se dividen en:

a) Observadores pasivos. Son los que observan la situación pero no dicen nada por temor a las reacciones o represalias de los acosadores.

b) Observadores activos. Son los que reaccionan defendiendo de algún modo u otro a la víctima, hablando con el director de la escuela, los profesores o con sus padres, ya que experimentan dolor al ver el acoso de la que es objeto la victima.


Veamos ahora, los escenarios donde se producen estos actos.

Por lo general, el acoso se producen en los lugares donde no hay supervisión o en los lugares donde los profesores no tienes acceso. Llámense estos, el patio de recreo, los servicios higiénicos, un salón vacio, las escaleras, la zona colindante a la escuela, e incluso, en los vehículos de transporte escolar.


Ahora veamos los tipos de acoso.

a) Abuso físico.
Directo: la víctima es objeto de una golpiza, de agresiones o empujones cada vez más violentos.
Indirecto: donde la víctima sufre el hurto o el destrozo de sus posesiones materiales, libros, cuadernos, zapatillas, chompas, etc.

b) Abuso verbal. La víctima es continuamente insultada, insultan a su progenitora, lo llaman con apodos humillantes, etc.

c) Abuso psicologico. La amenazas son constantes. El involucrado es objeto de chantaje.

d) Exclusión social. Se da más en mujeres, donde excluyen del grupo formado a las “sosas”, “desabridas”, “las feas”, e impiden que éstas participen de bailes o celebraciones del colegio.

e) Racial. Donde las víctimas son degradadas por su procedencia u origen étnico, color de piel, forma de hablar o expresarse, etc.

f) Sexual. Son comunes las manifestaciones homofóbicas, las discriminaciones por actitudes o manifestaciones amaneradas o “ahombradas”.

g) Cyberbullying. Una nueva manera de acoso en la actualidad, dónde el acosador se desenvuelve de manera anónima. La agresión se realiza a través del correo electrónico de la víctima, el chat, mensajes a su celular. Le roban la contraseña y vuelcan en sus cuentas comentarios ofensivos, llegando incluso a fotografiarlos y “colgar” las imágenes en blogs o sitios web. Los acosadores crean juegos interactivos donde involucran al acosado suplantando así, su identidad.


Ahora veamos como detectar si su hijo está sufriendo acoso en la escuela.

-Tiene pocas amistades y no muestra interés en hacer amigos.
-Evita hablar de lo que le acontece en la escuela.
-Tiene pocas invitaciones a reuniones sociales.
-Manifiesta sentir dolor antes de ir al colegio.
-Desmotivación con todo lo relacionado con el colegio.
-Bajo rendimiento escolar
-Tiene altos niveles de ansiedad, sufre de pesadillas o tiene problemas de sueño.
-Se muestra apático, tiene accesos de irritabilidad, experimenta mucha tristeza y tiene tendencia a la depresión.
-Sufre alteraciones de apetito, dejan de comer o comen demasiado.

Ahora veamos las caracteríscas del hijo agresor.

-Le resulta difícil convivir con los demás.
-Desarrolla un carácter autoritario y violento.
-Es impulsivo, intolerante.
-Es incapaz de relacionarse empaticamente.
-Desarrollo de conductas delictivas.


Recomendaciones para los padres.

-Saber dar el ejemplo con actos positivos.
-Saber dialogar con los hijos.
-Proporcionarles un vínculo afectivo.
-Establecer normas claras para dentro y fuera del hogar.
-Involucrarse en la vida escolar de sus hijos.
-Enseñarles métodos de resolución de conflictos para no utilizar la violencia como medio.
-Enseñar lo que es el respeto y la tolerancia hacia los demás.

Este tema requiere más análisis y otros puntos de vista que abordaré próximamente.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada