sábado, 27 de noviembre de 2010
SOBRE LA CELOTIPIA
Violencia y celos suelen ser dos caras de una misma moneda. El agresor es un ser profundo y patologicamente celoso, pues ansía la exclusividad, quiere ser el primero y el único en la atención de la mujer. Por ello, la gran parte de los actos de violencia se inician ante la percepción errónea de que ella, su mujer, le puede dejar. La celotipia también se da en las mujeres, pero mientras ellas suelen recurrir al desprecio, la indiferencia o el chantaje emocional hacia la pareja (por ejemplo amenazarlo con suicidarse), los hombres celosos acuden además a la violencia física. En toda relación de pareja se presentan los celos en algún grado. La patología aparece cuando el celoso llega al extremo de interpretar cualquier conducta de su pareja como digna de las peores sospechas. Los psicólogos definen al celotípico como alguien que vive en función de la posible infidelidad de su pareja y que puede llegar a sentir incluso cierto placer pensando en ese supuesto engaño. Normalmente son personas de pensamiento muy tradicional, inseguras, de baja autoestima y, en muchos casos, con una infancia muy peculiar. Son controladores, irracionales, tremendistas y con nula capacidad para objetivar la realidad. En casos de celotipia muy exagerada hace falta medicación. En otros, lo más eficaz en la psicoterapia, pero separando al celotípico de su víctima, ya que el primero, con su actitud, provoca conflictos psicológicos en la segunda. El problema es que socialmente esté aceptado que todos seamos un poco celosos y por eso pocas parejas optan por una terapia. Ante todo, el celoso debe reconocer su patología y luego procurar que aumente su grado de satisfacción en sus actividades cotidianas, ya que esta persona pierde el tiempo en pensar qué estará haciendo su pareja, y si está con ella, cavilando sobre qué estará pensando. En la víctima se trata de modificar su actitud: al celoso nunca se le debe mentir para evitar un conflicto, pues lo único que se consigue es reforzar aún más si obsesión. Los celotípicos preguntan y controlan tanto que casi siempre llegan a descubrir el engaño.
viernes, 26 de noviembre de 2010
Como entender y ayudar a los adolescentes
Artículo publicado por Adriana Isabel Lettieri el 15/10/2009
Los adolescentes de etapas intermedias van resolviendo más fácilmente estos conflictos vinculares y es en los últimos años de este momento de la vida, denominada adolescencia tardía, cuando el joven enfrenta la preocupación por su ubicación en el mundo adulto, la independencia social y económica progresivas y las responsabilidades acerca de lo que hará durante el resto de su vida.
Características generales de la adolescencia:
Habitualmente se caracteriza este período de la vida por la inclinación al idealismo, el humor inestable, los conflictos acerca del lugar que se ocupa en el mundo y al rol a desempeñar, la rebeldía ante pautas fijas, la inquietud interior por la búsqueda de la identidad. Así los adultos y el grupo de pares van definiendo los roles a desempeñar por el adolescente y éste, al asumir tales roles, asume su identidad. Este es el tema central… la identidad… llegar a saber quién es uno mismo, cuáles son sus valores y creencias, qué es lo que se desea realizar y obtener en la vida.
En la etapa temprana de la adolescencia la novedad es el componente erótico que se agrega a las fantasías y aparecen las contradicciones acerca del logro de la individualidad e independencia del adulto y la necesidad de parecerse a sus pares.
Los adolescentes de etapas intermedias van resolviendo más fácilmente estos conflictos vinculares y es en los últimos años de este momento de la vida, denominada adolescencia tardía, cuando el joven enfrenta la preocupación por su ubicación en el mundo adulto, la independencia social y económica progresivas y las responsabilidades acerca de lo que hará durante el resto de su vida.
Cuando se habla de una “cultura adolescente” se está mencionando a aquellas formas que tienen equivalente a ritos de iniciación en otras culturas como pueden ser el tipo de corte de cabellos, el estilo para vestir, la inscripción de tatuajes en la piel, períodos de ayuno o bulimia, etc. Abandonar estas prácticas que caracterizan este intervalo entre la niñez y la madurez sexual con la consiguiente condición social de adulto se hace más difícil cuanto más se complejiza la sociedad. En los últimos tiempos se percibe urgencia por agotar recursos vitales, disfrutar de placeres de la vida antes de que se acentúen crisis sociales o que las obligaciones de la vida adulta las dificulten. Es bueno destacar que es propio de los adultos racionalizar acerca de lo inevitable de ciertas actitudes adolescentes olvidando que son el resultado del modo en que nos vinculamos con ellos y que cuando se generan conflictos entre jóvenes y adultos son producto de una interacción anómala que se retroalimenta en círculo vicioso y que depende de frustraciones recíprocas y de vivencias evocadas por los adultos de su propia adolescencia. El adolescente se mueve alternativamente entre la cultura de los adultos y la de sus pares. Si bien existen adolescentes solitarios, en general, los caracteriza la búsqueda de grupos de pares que tienden a ser grupos homogéneos por los gustos e intereses comunes.
El adolescente y la familia:
A medida que el adolescente va perfilando su identidad independiente debe ir rompiendo lazos basados en la autoridad, el respeto, el trato íntimo, el dinero, el impulso, el impulso posesivo y la cotidianeidad. En esos momentos, de tener un ámbito propio, es posible que se refugie en él, lo que le permitirá autoobservarse, meditar y registrar su crecimiento ensayando posturas, gestos y estilos de vestimenta. En la base de la conflictiva vincular suele estar la ambivalencia o ambigüedad afectiva. Así se suscitan sentimientos encontrados respecto del propio cuerpo y la inseguridad acerca de mantener conductas de niño o abandonarlas. Esta ambivalencia es la lucha que se produce entre los sentimientos amorosos y de hostilidad o resentimiento. Por otra parte el mundo del adulto resulta anhelado por el adolescente pero también temido por lo cual es probable que el adolescente cuestione todo en su búsqueda de valores a alcanzar por él mismo los que, paradójicamente, son en muchos casos coincidentes con los que cuestiona cuando intentan trasmitírselos sus mayores.
En los padres el crecimiento de los hijos adolescentes puede reactivar temores y conflictos no resueltos de la propia adolescencia y, en algunos casos puede producirse un sabotaje de la autonomía de los hijos con carácter afectuoso y bien intencionado pero que no deja de ser conflictivo. El joven no siempre puede asimilar las “lecciones de vida” que sus padres pretenden brindarles porque no conoce todavía lo suficiente del medio externo a la familia como para que adquieran sentido para él y cree que sus padres viven del pasado.
Es bueno destacar que no siempre la ausencia de conflictos visibles es un indicador de que todo marcha bien, ya que puede corresponder a un sometimiento a una educación autoritaria o a una dependencia afectiva exagerada que no permite la maduración. El sacrificio ante el que se encuentran tanto los padres como los hijos es a la renuncia de la dependencia y serán los primeros los que deban ayudar al hijo a separarse de ellos. Aunque a los padres comúnmente los invaden temores, en general, la mayoría de los adolescentes no tienen graves problemas si se deposita en ellos confianza y respeto de sus acciones. Los padres deben aprender a diferenciar si el adolescente exige libertad porque siente que está preparado para asumirla o para probar si lo está, ya que en este caso el hijo puede sentir que lo abandonan si ceden a sus reclamos.
La gratitud del adolescente sobrevendrá cuando el joven alcance la estabilidad y compruebe que los padres lo prepararon para la vida mejor de lo que creían. Un término medio es que los padres fijen un punto en que las decisiones les correspondan a ellos dejando un margen de libertad al adolescente para ensayar cosas y cometer errores.
Respecto a la sexualidad es conveniente que los jóvenes ya estén informados por sus padres antes de la pubertad y que durante la adolescencia se pueda dialogar acerca de ansiedades, temores, dudas y la problemática que generan los enamoramientos.
El adolescente y sus pares:
El adolescente se mueve alternativamente entre la cultura de los adultos y la de sus pares. Si bien existen adolescentes solitarios, en general, los caracteriza la búsqueda de grupos de pares que tienden a ser grupos homogéneos por los gustos e intereses comunes.
En esta etapa tan particular de la vida los jóvenes tratan de estar cada vez menos en su hogar y si lo está lo pasa sumido en sus ocupaciones y para los que estudian la mayoría del tiempo diurno se pasa en la escuela compartiendo con pares no sólo tareas sino distracciones.
El tema fundamental entre los grupos de pares es el de la búsqueda de reconocimiento, prestigio y de identidad en cuanto al grupo en sí. En general son selectivos en la elección de grupos y éstos se conforman por la orientación respecto del futuro, por nivel social, tipos de personalidad o la combinación de estos factores. Los grupos marginados suelen ser conformados por aquellos jóvenes que han sido rechazados por otros grupos.
También los adolescentes tienen gran número de conocidos y de relaciones casuales ya que adquieren la habilidad de relación por intercambio de saludos que los afianzan en el sentimiento de
popularidad con el que gozan. Otros jóvenes prefieren amistades más directas e individualizadas y es común que aún extendiendo el círculo al grupo de pares se mantenga un vínculo de amigo o amiga intima.
Al fin, el adolescente se va volviendo independiente de las normas y valores del grupo de pares hasta alcanzar el mundo adulto pero estos les valen como apoyo en la concreción de su identidad.
En general suele suceder que la educación media intenta suplir el déficit de la educación primaria y esta ha tratado, a su vez, de suplir las falencias familiares.
El adolescente y la escuela:
En el ámbito escolar los adolescentes acceden al mismo logrando la realización de una ceremonia de iniciación en esta etapa de su vida demarcada por el paso de la escolaridad primaria a la secundaria… pero no siempre el trabajo en clase responde a los intereses de los jóvenes quienes necesitan ayuda para planes que sean a la vez imaginativos y realistas.
En general suele suceder que la educación media intenta suplir el déficit de la educación primaria y esta ha tratado, a su vez, de suplir las falencias familiares. A esto se agrega que muchos adolescentes no están preparados vocacionalmente para el estudio que encararon o sus niveles de conflictiva neurótica no les permite asimilar los nuevos conocimientos. En el marco de este sistema educativo si no se les brinda materia de interés o de significación para ellos les generará rebeldía o apatía. Está en el docente la posibilidad de expandir el espacio que brinda la convivencia con los jóvenes para proponer actividades de conjunto que sean creativas, convirtiéndolas en fuentes de información y asesoramiento personal. El joven necesita dirigirse a alguien que lo comprenda y le explique lo que le está sucediendo en términos de crecimiento psicofísico y social. Los docentes pueden colaborar en esta tarea y a la vez orientar para la búsqueda de consultas especializadas en caso de necesidad. Es necesario que el docente no caiga en la actitud de denuncia de desviaciones sociales del adolescente ni intente deplorar la situación de la generación joven por sentirla equivocada debido a sus propios prejuicios, ni a criticar a los padres sin conocimiento real de causa, sino que debería utilizar su rica energía en planificar acciones para ayudar a los alumnos a buscar otras salidas sociales más fructíferas utilizando las ideas y las energías de los alumnos en beneficio de ellos mismos y de la sociedad.
Si docentes y alumnos pueden trabajar juntos para cumplir con un programa de estudios, con los contenidos curriculares, no es imposible que se consulten y respeten mutuamente acerca de otros temas que los haga sentirse contenidos, siendo una prometedora manera de evitar problemas.
Principales problemas de salud de los adolescentes:
Un reciente artículo publicado por expertos de la OMS resume los principales problemas de salud de los adolescentes. Y da pistas para enfrentarlos.
Salud mental
Muchos problemas de salud mental surgen al término de la infancia y principios de la adolescencia. El hecho de potenciar la sociabilidad, la capacidad para resolver problemas y la confianza en uno mismo ayuda a prevenir problemas de salud mental como los trastornos del comportamiento, la ansiedad, la depresión o los trastornos ligados a la comida, junto con otras conductas de riesgo como las ligadas a la vida sexual, el consumo de sustancias o las actitudes violentas. Los profesionales de la salud deben contar con las competencias necesarias para relacionarse con gente joven, detectar con prontitud problemas de salud mental y proponer tratamientos que incluyan asesoramiento, terapia congnitiva conductual y, cuando convenga, medicación psicotrópica.
Consumo de sustancias tóxicas
Además de las leyes que restringen la disponibilidad de sustancias ilícitas, tabaco y alcohol, las intervenciones para reducir la demanda de tales productos generan condiciones más propicias a un desarrollo saludable.
Para que los adolescentes estén menos predispuestos a consumir sustancias es eficaz informarlos de los peligros que ello entraña y capacitarlos para resistir a las presiones de los amigos y manejar el estrés de forma sana.
La malnutrición crónica en los primeros años de vida provoca frecuentes retrasos del crecimiento y afecta a la persona, tanto sanitaria como socialmente, durante toda su vida. Aunque la mejor prevención empieza en la niñez, la adopción de medidas para mejorar el acceso a los alimentos también sería beneficiosa para los adolescentes.
Violencia
Los programas de desarrollo social y preparación para la vida cotidiana dirigidos a niños y adolescentes son importantes para reducir los comportamientos violentos. También resulta eficaz prestar apoyo a padres y profesores para que enseñen a los jóvenes a resolver problemas y sepan imponer la disciplina sin recurrir a la violencia. Cuando de todos modos ésta aparece, las medidas para lograr que los sistemas de salud estén más atentos a la cuestión y que sus profesionales actúen con mayor empatía y competencia pueden ayudar a que los adolescentes que son objeto de violencia (comprendida la sexual) sean atendidos y tratados con eficacia a la par que delicadeza. Un continuo apoyo psicológico y social puede ayudar a esos adolescentes a desactivar los efectos psicológicos que a largo plazo engendra la violencia y reduce la probabilidad de que ellos, a su vez, la perpetúen en el futuro.
Traumatismos y accidentes
Para proteger la salud de los adolescentes es importante encontrar fórmulas para reducir las colisiones en las vías de tránsito y los graves traumatismos que provocan. Entre ellas figuran las siguientes:
* hacer cumplir las limitaciones de velocidad;
* combinar acciones pedagógicas con medidas legislativas para promover el uso del cinturón de seguridad (y el casco) y prevenir la conducción bajo los efectos del alcohol u otras sustancias psicoactivas;
* proponer alternativas a la conducción, incrementando la disponibilidad y seguridad de medios de transporte público baratos.
Las medidas destinadas a generar un entorno más seguro y a enseñar a los niños y adolescentes a evitar caídas, quemaduras y ahogamientos pueden reducir las probabilidades de que se produzcan este tipo de accidentes. Cuando alguien resulta herido, el rápido acceso a una atención traumatológica eficaz puede salvarle la vida.
Nutrición
La malnutrición crónica en los primeros años de vida provoca frecuentes retrasos del crecimiento y afecta a la persona, tanto sanitaria como socialmente, durante toda su vida. Aunque la mejor prevención empieza en la niñez, la adopción de medidas para mejorar el acceso a los alimentos también sería beneficiosa para los adolescentes. La anemia es uno de los principales problemas de origen nutricional que afecta a las chicas.
Prevenir embarazos precoces y mejorar el estado de nutrición de las niñas antes de que queden embarazadas podría reducir la mortalidad materna e infantil y ayudar a romper el círculo vicioso de la malnutrición intergeneracional.
Ello requiere no sólo mejorar el acceso a alimentos nutritivos y a suplementos de micronutrientes, sino también, en muchos sitios, prevenir las infecciones. La adolescencia es un buen momento para adquirir hábitos saludables de alimentación y ejercicio, que pueden contribuir al bienestar físico y psicológico durante ese periodo, y para reducir la probabilidad de que en la edad adulta aparezcan enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición. Promover modos de vida sanos también es fundamental para atajar la rápida progresión de la epidemia de obesidad.
Salud sexual y reproductiva
Los programas para impartir a los adolescentes educación sobre salud sexual y reproductiva deben ir combinados con otros programas que los inciten a aplicar lo aprendido en su vida cotidiana, y también con medidas para que accedan fácilmente a cualquier servicio de salud preventiva o curativa que necesiten y sean atendidos por personal sanitario competente y comprensivo.
Para combatir la coacción sexual en la adolescencia hay que actuar a varios niveles. Conviene promulgar y aplicar enérgicamente leyes que castiguen con dureza estos delitos y movilizar a la opinión pública para que ejerza una intransigencia feroz ante semejantes actos. Conviene asimismo proteger a las niñas y mujeres del acoso y la coacción sexuales en establecimientos educativos, lugares de trabajo y otros escenarios de la vida en comunidad.
Los adolescentes de etapas intermedias van resolviendo más fácilmente estos conflictos vinculares y es en los últimos años de este momento de la vida, denominada adolescencia tardía, cuando el joven enfrenta la preocupación por su ubicación en el mundo adulto, la independencia social y económica progresivas y las responsabilidades acerca de lo que hará durante el resto de su vida.
Características generales de la adolescencia:
Habitualmente se caracteriza este período de la vida por la inclinación al idealismo, el humor inestable, los conflictos acerca del lugar que se ocupa en el mundo y al rol a desempeñar, la rebeldía ante pautas fijas, la inquietud interior por la búsqueda de la identidad. Así los adultos y el grupo de pares van definiendo los roles a desempeñar por el adolescente y éste, al asumir tales roles, asume su identidad. Este es el tema central… la identidad… llegar a saber quién es uno mismo, cuáles son sus valores y creencias, qué es lo que se desea realizar y obtener en la vida.
En la etapa temprana de la adolescencia la novedad es el componente erótico que se agrega a las fantasías y aparecen las contradicciones acerca del logro de la individualidad e independencia del adulto y la necesidad de parecerse a sus pares.
Los adolescentes de etapas intermedias van resolviendo más fácilmente estos conflictos vinculares y es en los últimos años de este momento de la vida, denominada adolescencia tardía, cuando el joven enfrenta la preocupación por su ubicación en el mundo adulto, la independencia social y económica progresivas y las responsabilidades acerca de lo que hará durante el resto de su vida.
Cuando se habla de una “cultura adolescente” se está mencionando a aquellas formas que tienen equivalente a ritos de iniciación en otras culturas como pueden ser el tipo de corte de cabellos, el estilo para vestir, la inscripción de tatuajes en la piel, períodos de ayuno o bulimia, etc. Abandonar estas prácticas que caracterizan este intervalo entre la niñez y la madurez sexual con la consiguiente condición social de adulto se hace más difícil cuanto más se complejiza la sociedad. En los últimos tiempos se percibe urgencia por agotar recursos vitales, disfrutar de placeres de la vida antes de que se acentúen crisis sociales o que las obligaciones de la vida adulta las dificulten. Es bueno destacar que es propio de los adultos racionalizar acerca de lo inevitable de ciertas actitudes adolescentes olvidando que son el resultado del modo en que nos vinculamos con ellos y que cuando se generan conflictos entre jóvenes y adultos son producto de una interacción anómala que se retroalimenta en círculo vicioso y que depende de frustraciones recíprocas y de vivencias evocadas por los adultos de su propia adolescencia. El adolescente se mueve alternativamente entre la cultura de los adultos y la de sus pares. Si bien existen adolescentes solitarios, en general, los caracteriza la búsqueda de grupos de pares que tienden a ser grupos homogéneos por los gustos e intereses comunes.
El adolescente y la familia:
A medida que el adolescente va perfilando su identidad independiente debe ir rompiendo lazos basados en la autoridad, el respeto, el trato íntimo, el dinero, el impulso, el impulso posesivo y la cotidianeidad. En esos momentos, de tener un ámbito propio, es posible que se refugie en él, lo que le permitirá autoobservarse, meditar y registrar su crecimiento ensayando posturas, gestos y estilos de vestimenta. En la base de la conflictiva vincular suele estar la ambivalencia o ambigüedad afectiva. Así se suscitan sentimientos encontrados respecto del propio cuerpo y la inseguridad acerca de mantener conductas de niño o abandonarlas. Esta ambivalencia es la lucha que se produce entre los sentimientos amorosos y de hostilidad o resentimiento. Por otra parte el mundo del adulto resulta anhelado por el adolescente pero también temido por lo cual es probable que el adolescente cuestione todo en su búsqueda de valores a alcanzar por él mismo los que, paradójicamente, son en muchos casos coincidentes con los que cuestiona cuando intentan trasmitírselos sus mayores.
En los padres el crecimiento de los hijos adolescentes puede reactivar temores y conflictos no resueltos de la propia adolescencia y, en algunos casos puede producirse un sabotaje de la autonomía de los hijos con carácter afectuoso y bien intencionado pero que no deja de ser conflictivo. El joven no siempre puede asimilar las “lecciones de vida” que sus padres pretenden brindarles porque no conoce todavía lo suficiente del medio externo a la familia como para que adquieran sentido para él y cree que sus padres viven del pasado.
Es bueno destacar que no siempre la ausencia de conflictos visibles es un indicador de que todo marcha bien, ya que puede corresponder a un sometimiento a una educación autoritaria o a una dependencia afectiva exagerada que no permite la maduración. El sacrificio ante el que se encuentran tanto los padres como los hijos es a la renuncia de la dependencia y serán los primeros los que deban ayudar al hijo a separarse de ellos. Aunque a los padres comúnmente los invaden temores, en general, la mayoría de los adolescentes no tienen graves problemas si se deposita en ellos confianza y respeto de sus acciones. Los padres deben aprender a diferenciar si el adolescente exige libertad porque siente que está preparado para asumirla o para probar si lo está, ya que en este caso el hijo puede sentir que lo abandonan si ceden a sus reclamos.
La gratitud del adolescente sobrevendrá cuando el joven alcance la estabilidad y compruebe que los padres lo prepararon para la vida mejor de lo que creían. Un término medio es que los padres fijen un punto en que las decisiones les correspondan a ellos dejando un margen de libertad al adolescente para ensayar cosas y cometer errores.
Respecto a la sexualidad es conveniente que los jóvenes ya estén informados por sus padres antes de la pubertad y que durante la adolescencia se pueda dialogar acerca de ansiedades, temores, dudas y la problemática que generan los enamoramientos.
El adolescente y sus pares:
El adolescente se mueve alternativamente entre la cultura de los adultos y la de sus pares. Si bien existen adolescentes solitarios, en general, los caracteriza la búsqueda de grupos de pares que tienden a ser grupos homogéneos por los gustos e intereses comunes.
En esta etapa tan particular de la vida los jóvenes tratan de estar cada vez menos en su hogar y si lo está lo pasa sumido en sus ocupaciones y para los que estudian la mayoría del tiempo diurno se pasa en la escuela compartiendo con pares no sólo tareas sino distracciones.
El tema fundamental entre los grupos de pares es el de la búsqueda de reconocimiento, prestigio y de identidad en cuanto al grupo en sí. En general son selectivos en la elección de grupos y éstos se conforman por la orientación respecto del futuro, por nivel social, tipos de personalidad o la combinación de estos factores. Los grupos marginados suelen ser conformados por aquellos jóvenes que han sido rechazados por otros grupos.
También los adolescentes tienen gran número de conocidos y de relaciones casuales ya que adquieren la habilidad de relación por intercambio de saludos que los afianzan en el sentimiento de
popularidad con el que gozan. Otros jóvenes prefieren amistades más directas e individualizadas y es común que aún extendiendo el círculo al grupo de pares se mantenga un vínculo de amigo o amiga intima.
Al fin, el adolescente se va volviendo independiente de las normas y valores del grupo de pares hasta alcanzar el mundo adulto pero estos les valen como apoyo en la concreción de su identidad.
En general suele suceder que la educación media intenta suplir el déficit de la educación primaria y esta ha tratado, a su vez, de suplir las falencias familiares.
El adolescente y la escuela:
En el ámbito escolar los adolescentes acceden al mismo logrando la realización de una ceremonia de iniciación en esta etapa de su vida demarcada por el paso de la escolaridad primaria a la secundaria… pero no siempre el trabajo en clase responde a los intereses de los jóvenes quienes necesitan ayuda para planes que sean a la vez imaginativos y realistas.
En general suele suceder que la educación media intenta suplir el déficit de la educación primaria y esta ha tratado, a su vez, de suplir las falencias familiares. A esto se agrega que muchos adolescentes no están preparados vocacionalmente para el estudio que encararon o sus niveles de conflictiva neurótica no les permite asimilar los nuevos conocimientos. En el marco de este sistema educativo si no se les brinda materia de interés o de significación para ellos les generará rebeldía o apatía. Está en el docente la posibilidad de expandir el espacio que brinda la convivencia con los jóvenes para proponer actividades de conjunto que sean creativas, convirtiéndolas en fuentes de información y asesoramiento personal. El joven necesita dirigirse a alguien que lo comprenda y le explique lo que le está sucediendo en términos de crecimiento psicofísico y social. Los docentes pueden colaborar en esta tarea y a la vez orientar para la búsqueda de consultas especializadas en caso de necesidad. Es necesario que el docente no caiga en la actitud de denuncia de desviaciones sociales del adolescente ni intente deplorar la situación de la generación joven por sentirla equivocada debido a sus propios prejuicios, ni a criticar a los padres sin conocimiento real de causa, sino que debería utilizar su rica energía en planificar acciones para ayudar a los alumnos a buscar otras salidas sociales más fructíferas utilizando las ideas y las energías de los alumnos en beneficio de ellos mismos y de la sociedad.
Si docentes y alumnos pueden trabajar juntos para cumplir con un programa de estudios, con los contenidos curriculares, no es imposible que se consulten y respeten mutuamente acerca de otros temas que los haga sentirse contenidos, siendo una prometedora manera de evitar problemas.
Principales problemas de salud de los adolescentes:
Un reciente artículo publicado por expertos de la OMS resume los principales problemas de salud de los adolescentes. Y da pistas para enfrentarlos.
Salud mental
Muchos problemas de salud mental surgen al término de la infancia y principios de la adolescencia. El hecho de potenciar la sociabilidad, la capacidad para resolver problemas y la confianza en uno mismo ayuda a prevenir problemas de salud mental como los trastornos del comportamiento, la ansiedad, la depresión o los trastornos ligados a la comida, junto con otras conductas de riesgo como las ligadas a la vida sexual, el consumo de sustancias o las actitudes violentas. Los profesionales de la salud deben contar con las competencias necesarias para relacionarse con gente joven, detectar con prontitud problemas de salud mental y proponer tratamientos que incluyan asesoramiento, terapia congnitiva conductual y, cuando convenga, medicación psicotrópica.
Consumo de sustancias tóxicas
Además de las leyes que restringen la disponibilidad de sustancias ilícitas, tabaco y alcohol, las intervenciones para reducir la demanda de tales productos generan condiciones más propicias a un desarrollo saludable.
Para que los adolescentes estén menos predispuestos a consumir sustancias es eficaz informarlos de los peligros que ello entraña y capacitarlos para resistir a las presiones de los amigos y manejar el estrés de forma sana.
La malnutrición crónica en los primeros años de vida provoca frecuentes retrasos del crecimiento y afecta a la persona, tanto sanitaria como socialmente, durante toda su vida. Aunque la mejor prevención empieza en la niñez, la adopción de medidas para mejorar el acceso a los alimentos también sería beneficiosa para los adolescentes.
Violencia
Los programas de desarrollo social y preparación para la vida cotidiana dirigidos a niños y adolescentes son importantes para reducir los comportamientos violentos. También resulta eficaz prestar apoyo a padres y profesores para que enseñen a los jóvenes a resolver problemas y sepan imponer la disciplina sin recurrir a la violencia. Cuando de todos modos ésta aparece, las medidas para lograr que los sistemas de salud estén más atentos a la cuestión y que sus profesionales actúen con mayor empatía y competencia pueden ayudar a que los adolescentes que son objeto de violencia (comprendida la sexual) sean atendidos y tratados con eficacia a la par que delicadeza. Un continuo apoyo psicológico y social puede ayudar a esos adolescentes a desactivar los efectos psicológicos que a largo plazo engendra la violencia y reduce la probabilidad de que ellos, a su vez, la perpetúen en el futuro.
Traumatismos y accidentes
Para proteger la salud de los adolescentes es importante encontrar fórmulas para reducir las colisiones en las vías de tránsito y los graves traumatismos que provocan. Entre ellas figuran las siguientes:
* hacer cumplir las limitaciones de velocidad;
* combinar acciones pedagógicas con medidas legislativas para promover el uso del cinturón de seguridad (y el casco) y prevenir la conducción bajo los efectos del alcohol u otras sustancias psicoactivas;
* proponer alternativas a la conducción, incrementando la disponibilidad y seguridad de medios de transporte público baratos.
Las medidas destinadas a generar un entorno más seguro y a enseñar a los niños y adolescentes a evitar caídas, quemaduras y ahogamientos pueden reducir las probabilidades de que se produzcan este tipo de accidentes. Cuando alguien resulta herido, el rápido acceso a una atención traumatológica eficaz puede salvarle la vida.
Nutrición
La malnutrición crónica en los primeros años de vida provoca frecuentes retrasos del crecimiento y afecta a la persona, tanto sanitaria como socialmente, durante toda su vida. Aunque la mejor prevención empieza en la niñez, la adopción de medidas para mejorar el acceso a los alimentos también sería beneficiosa para los adolescentes. La anemia es uno de los principales problemas de origen nutricional que afecta a las chicas.
Prevenir embarazos precoces y mejorar el estado de nutrición de las niñas antes de que queden embarazadas podría reducir la mortalidad materna e infantil y ayudar a romper el círculo vicioso de la malnutrición intergeneracional.
Ello requiere no sólo mejorar el acceso a alimentos nutritivos y a suplementos de micronutrientes, sino también, en muchos sitios, prevenir las infecciones. La adolescencia es un buen momento para adquirir hábitos saludables de alimentación y ejercicio, que pueden contribuir al bienestar físico y psicológico durante ese periodo, y para reducir la probabilidad de que en la edad adulta aparezcan enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición. Promover modos de vida sanos también es fundamental para atajar la rápida progresión de la epidemia de obesidad.
Salud sexual y reproductiva
Los programas para impartir a los adolescentes educación sobre salud sexual y reproductiva deben ir combinados con otros programas que los inciten a aplicar lo aprendido en su vida cotidiana, y también con medidas para que accedan fácilmente a cualquier servicio de salud preventiva o curativa que necesiten y sean atendidos por personal sanitario competente y comprensivo.
Para combatir la coacción sexual en la adolescencia hay que actuar a varios niveles. Conviene promulgar y aplicar enérgicamente leyes que castiguen con dureza estos delitos y movilizar a la opinión pública para que ejerza una intransigencia feroz ante semejantes actos. Conviene asimismo proteger a las niñas y mujeres del acoso y la coacción sexuales en establecimientos educativos, lugares de trabajo y otros escenarios de la vida en comunidad.
¿Qué lleva a un muchacho a matar?
¿Qué puede llevar a un muchacho a matar?
“¿Crees que encontraremos otro colegio?”, le preguntó Tim Kretschmer al conductor del automóvil que había secuestrado luego de que disparara en la cabeza a nueve estudiantes y tres profesoras del colegio Albertville, en Winnenden (Alemania). Lucía tranquilo. Tenía 17 años y una pistola Beretta. Buscaba otra escuela, pero la policía lo encontró antes. Asesinó a dos personas más y se suicidó. Le gustaban las armas. Tres semanas antes había practicado con su padre en una escuela de tiro.
Ese mismo día, 11 de marzo, en Alabama, Estados Unidos, otro joven, Michael McLendon, de 28 años, asesinó —también antes de suicidarse— a su madre, a los perros de esta, a su abuela, a tres familiares, a un bebe y a tres personas más. Tenía dos rifles de asalto y una pistola de calibre 38. En casa guardaba un listado de nombres de personas con las que no se llevaba bien. Un día antes había comprado las municiones. McLendon era una persona infeliz, dice la policía.
Mientras el mundo se horrorizaba ante estos crímenes sin móvil aparente, en Chimbote enterraban a la niña de 8 años que fue secuestrada y asesinada por su prima y el enamorado de esta: Leslie Caballero, de 20 años, y Max Egúsquiza, dos años menor, estudiante de Medicina. Fue él quien la ahorcó luego de cobrar el rescate, con el que pagó parte de su ciclo universitario.
¿Qué ocasiona que un joven —aparentemente normal— asesine sin piedad a otra persona? La disponibilidad de armas, la marginación, el resentimiento y la humillación constituyen un coctel fatal en jóvenes que tienen poca tolerancia a la frustración.
“Los que tienen un trastorno disocial de la personalidad son los más propensos a estos actos. De niños mienten con frecuencia o hurtan o se escapan de la casa. Muchos padres no se dan cuenta a tiempo, pero en la juventud se refuerzan estas actitudes. Son agresivos, impulsivos, rebeldes y no tienen remordimiento”, explica la doctora Silvia Rojas, psicóloga de la Dinincri.
Estas características son también muy comunes en la adolescencia. ¿Qué los convierte en despiadados agresores? “La ausencia de afecto”, asegura Rojas. “Esos jóvenes carecen de parte afectiva”. La psicóloga explica que muchas veces los padres no se percatan de los trastornos de sus hijos: “Quiebran hojas hasta destrozarlas, pero nadie les dice nada. Creen que es gracioso; no les explican que es un ser vivo”.
El psicoanalista Moisés Lemlij sostiene que estos actos son impredecibles. “La solidez de las estructuras sociales y la no disponibilidad de armas facilitan que estos no ocurran en nuestros países, pero siempre habrá alguien lo suficientemente trastornado para transgredir las normas”, dice.
El analista alemán en temas de violencia Rolf Pohl opinó: “Las amenazas van a ser cada vez más frecuentes porque se ha creado una tendencia”. Asegura que las conductas imitativas son frecuentes en jóvenes y adolescentes.
Allá o acá, los actos criminales se asemejan (masacres, extorsiones y secuestros).
Parece que siempre habrá alguien dispuesto a emularlos. “Hay un efecto de copia en personas sensibles. La gente tiene fascinación por la violencia, pero cuando hay un control social eficaz las personas tienen menos facilidad para expresarla. Cada país encuentra su propio estilo de violencia. En EE.UU. es así por la cantidad de armas”, advierte Lemlij.
¿QUIÉN ES EL CRIMINAL?
Tanto Tim Kretschmer como los anteriores jóvenes asesinos de Alemania y EE.UU. compartían su gusto por juegos de video como Counter Strike. “Estos promueven la agresión, los obsesionan y los hacen perder el sentido de la realidad”, sostiene Rojas.
Pero obviamente no todos los usuarios de este videojuego asesinan. Desde hace siglos la sociedad intenta desesperadamente identificar el perfil de un criminal. La primera propuesta surgió en Europa, en 1876, de la mano del médico italiano Cesar Lombroso.
En su libro “El hombre delincuente” —un documento ya desfasado— estandariza según las características físicas los orígenes de la conducta delictiva. Lombroso creía que existían 18 características en un criminal: desviación en la forma de la cabeza, asimetría de la cara, mandíbula enorme y pómulos salientes, defectos en el ojo, orejas demasiado grandes o muy pequeñas, nariz torcida o con orificios hinchados, labios carnosos y ojeras. Una visita al penal de Lurigancho refutaría esta hipótesis.
SOCIEDADES ENFERMAS
¿Si todo ser humano tiene un instinto tanático por qué no todos cruzan la línea? “Hay factores psicológicos y sociales. Las familias en sociedades desarrolladas están desestructuradas. Hay una ausencia de los padres. Pueden estar presentes pero no psicológicamente”, explica Freddy Vásquez, psiquiatra del hospital de salud mental Honorio Delgado. A su vez, Rojas señala que “los trastornos son frecuentes en familias laxas o demasiado rígidas”.
Los crímenes sin móvil aparente se han multiplicado en países del Primer Mundo. En ellos se ha logrado contener la delincuencia común, pero los episodios de violencia inexplicable se han incrementado. “En sociedades tan rígidas como la alemana, que enseña a controlar las emociones, las frustraciones son más profundas y las explosiones más violentas”, dice Christian Pfeiffer, de un instituto criminológico germano.
En los países desarrollados se imponen altos estándares de competitividad y se desarrollan sentimientos de fracaso entre los ciudadanos que no logran adaptarse. “Pareciera que la sociedad es totalmente indiferente a este malestar”, dice Vásquez. Lemlij sostiene que el avance tecnológico y la facilidad para acceder a este no son acompañados en ninguna de estas sociedades con un fomento de la comprensión y del entendimiento, ni con el impulso a conductas éticas. “No creo que ahora haya más malos que antes, sino que ellos ahora tienen más posibilidades de hacer daño”, asegura el psicoanalista.
El desarraigo en las relaciones personales y familiares caracteriza nuestro desarrollo. “Los chicos viven solo conectados a las computadoras”, dice Freddy Vásquez. Ya hace varios años Saramago lo había advertido: “Estaremos conectados con el mundo, pero completamente solos”.
“¿Crees que encontraremos otro colegio?”, le preguntó Tim Kretschmer al conductor del automóvil que había secuestrado luego de que disparara en la cabeza a nueve estudiantes y tres profesoras del colegio Albertville, en Winnenden (Alemania). Lucía tranquilo. Tenía 17 años y una pistola Beretta. Buscaba otra escuela, pero la policía lo encontró antes. Asesinó a dos personas más y se suicidó. Le gustaban las armas. Tres semanas antes había practicado con su padre en una escuela de tiro.
Ese mismo día, 11 de marzo, en Alabama, Estados Unidos, otro joven, Michael McLendon, de 28 años, asesinó —también antes de suicidarse— a su madre, a los perros de esta, a su abuela, a tres familiares, a un bebe y a tres personas más. Tenía dos rifles de asalto y una pistola de calibre 38. En casa guardaba un listado de nombres de personas con las que no se llevaba bien. Un día antes había comprado las municiones. McLendon era una persona infeliz, dice la policía.
Mientras el mundo se horrorizaba ante estos crímenes sin móvil aparente, en Chimbote enterraban a la niña de 8 años que fue secuestrada y asesinada por su prima y el enamorado de esta: Leslie Caballero, de 20 años, y Max Egúsquiza, dos años menor, estudiante de Medicina. Fue él quien la ahorcó luego de cobrar el rescate, con el que pagó parte de su ciclo universitario.
¿Qué ocasiona que un joven —aparentemente normal— asesine sin piedad a otra persona? La disponibilidad de armas, la marginación, el resentimiento y la humillación constituyen un coctel fatal en jóvenes que tienen poca tolerancia a la frustración.
“Los que tienen un trastorno disocial de la personalidad son los más propensos a estos actos. De niños mienten con frecuencia o hurtan o se escapan de la casa. Muchos padres no se dan cuenta a tiempo, pero en la juventud se refuerzan estas actitudes. Son agresivos, impulsivos, rebeldes y no tienen remordimiento”, explica la doctora Silvia Rojas, psicóloga de la Dinincri.
Estas características son también muy comunes en la adolescencia. ¿Qué los convierte en despiadados agresores? “La ausencia de afecto”, asegura Rojas. “Esos jóvenes carecen de parte afectiva”. La psicóloga explica que muchas veces los padres no se percatan de los trastornos de sus hijos: “Quiebran hojas hasta destrozarlas, pero nadie les dice nada. Creen que es gracioso; no les explican que es un ser vivo”.
El psicoanalista Moisés Lemlij sostiene que estos actos son impredecibles. “La solidez de las estructuras sociales y la no disponibilidad de armas facilitan que estos no ocurran en nuestros países, pero siempre habrá alguien lo suficientemente trastornado para transgredir las normas”, dice.
El analista alemán en temas de violencia Rolf Pohl opinó: “Las amenazas van a ser cada vez más frecuentes porque se ha creado una tendencia”. Asegura que las conductas imitativas son frecuentes en jóvenes y adolescentes.
Allá o acá, los actos criminales se asemejan (masacres, extorsiones y secuestros).
Parece que siempre habrá alguien dispuesto a emularlos. “Hay un efecto de copia en personas sensibles. La gente tiene fascinación por la violencia, pero cuando hay un control social eficaz las personas tienen menos facilidad para expresarla. Cada país encuentra su propio estilo de violencia. En EE.UU. es así por la cantidad de armas”, advierte Lemlij.
¿QUIÉN ES EL CRIMINAL?
Tanto Tim Kretschmer como los anteriores jóvenes asesinos de Alemania y EE.UU. compartían su gusto por juegos de video como Counter Strike. “Estos promueven la agresión, los obsesionan y los hacen perder el sentido de la realidad”, sostiene Rojas.
Pero obviamente no todos los usuarios de este videojuego asesinan. Desde hace siglos la sociedad intenta desesperadamente identificar el perfil de un criminal. La primera propuesta surgió en Europa, en 1876, de la mano del médico italiano Cesar Lombroso.
En su libro “El hombre delincuente” —un documento ya desfasado— estandariza según las características físicas los orígenes de la conducta delictiva. Lombroso creía que existían 18 características en un criminal: desviación en la forma de la cabeza, asimetría de la cara, mandíbula enorme y pómulos salientes, defectos en el ojo, orejas demasiado grandes o muy pequeñas, nariz torcida o con orificios hinchados, labios carnosos y ojeras. Una visita al penal de Lurigancho refutaría esta hipótesis.
SOCIEDADES ENFERMAS
¿Si todo ser humano tiene un instinto tanático por qué no todos cruzan la línea? “Hay factores psicológicos y sociales. Las familias en sociedades desarrolladas están desestructuradas. Hay una ausencia de los padres. Pueden estar presentes pero no psicológicamente”, explica Freddy Vásquez, psiquiatra del hospital de salud mental Honorio Delgado. A su vez, Rojas señala que “los trastornos son frecuentes en familias laxas o demasiado rígidas”.
Los crímenes sin móvil aparente se han multiplicado en países del Primer Mundo. En ellos se ha logrado contener la delincuencia común, pero los episodios de violencia inexplicable se han incrementado. “En sociedades tan rígidas como la alemana, que enseña a controlar las emociones, las frustraciones son más profundas y las explosiones más violentas”, dice Christian Pfeiffer, de un instituto criminológico germano.
En los países desarrollados se imponen altos estándares de competitividad y se desarrollan sentimientos de fracaso entre los ciudadanos que no logran adaptarse. “Pareciera que la sociedad es totalmente indiferente a este malestar”, dice Vásquez. Lemlij sostiene que el avance tecnológico y la facilidad para acceder a este no son acompañados en ninguna de estas sociedades con un fomento de la comprensión y del entendimiento, ni con el impulso a conductas éticas. “No creo que ahora haya más malos que antes, sino que ellos ahora tienen más posibilidades de hacer daño”, asegura el psicoanalista.
El desarraigo en las relaciones personales y familiares caracteriza nuestro desarrollo. “Los chicos viven solo conectados a las computadoras”, dice Freddy Vásquez. Ya hace varios años Saramago lo había advertido: “Estaremos conectados con el mundo, pero completamente solos”.
Sobre el sarcasmo y la ironía
Del lat. Sarcasmus.
1. m. Burla sangrienta, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo.
2. m. Ret. Figura que consiste en emplear esta especie de ironía o burla.
El sarcasmo es proverbialmente descrito como "la forma más baja de humor pero la más alta expresión de ingenio" (una frase que se atribuye erróneamente a Oscar Wilde, pero realmente se desconoce su procedencia). Es una burla malintencionada y descaradamente disfrazada, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo. El término también se refiere a la figura retórica que consiste en emplear esta especie de ironía. El sarcasmo es una crítica indirecta pero la mayoría de las veces, evidente.
A veces, la ironía se hace evidente por un problema de relevancia, como en el siguiente ejemplo:
"El finado era virtuoso, amable, y gordo".
Otra de sus formas consiste en expresar ideas y pensamientos fuera de la lógica racional, como en la alocución:
"Yo divido a los críticos en dos clases: los malos y los que me elogian".
Otros ejemplos de sarcasmo e ironía:
Juan llega al trabajo, y lo primero que hace es sentarse y poner los pies encima del escritorio para echarse fresco. El jefe lo ve y le dice: ¡Juan, sigue trabajando así de duro!
EL SARCASMO EN LA COMUNICACIÓN ORAL.- Como las entonaciones vocálicas usadas para denotar sarcasmo son tan sutiles, el uso del sarcasmo para expresar ideas que no son obviamente irónicas puede llevar a la confusión, especialmente donde hay diferencias de acento o no se tiene experiencia en el uso del lenguaje. El uso del sarcasmo difiere entre países. Muchas veces el sarcasmo es extrañamente mal interpretado, por parte de los que reciben el "insulto". Por otra parte, el sarcasmo en su expresión oral, también puede concebirse como una forma de expresión semi secreta, de forma en que puede decirse por ejemplo, "aquel respetable varón" refiriéndose a una piltrafa truculenta que emana tufancina. Notable también es el uso que puede darse al contrario del sarcasmo, haciendo referencias con la realidad, en un tono más cortante y ofensivo, puede interpretarse a este de muchas formas, más aún, si éste se lleva a cabo en un círculo social en el cual se toma mucho en cuenta los mensajes subliminales que puede dejar una oración sarcástica.
EL SARCASMO EN LA COMUNICACIÓN ESCRITA.- Al estar orientado al lenguaje hablado, puede ser difícil de plasmar en la forma escrita y es fácilmente malentendido. Para evitar este problema se usan comentarios sarcásticos en cursiva (por ejemplo: "Qué 'amistoso' estás hoy"). El sarcasmo también puede ser delimitado en la lengua escrita por el uso de mayúsculas, especialmente para denotar un [énfasis] que habría sido puesto en una conversación hablada (por ejemplo: "Bueno, no fue PRECISAMENTE fantástico"). En el Reino Unido y otros países, la escritura ha adoptado el uso de (!) (Marca exclamativa entre paréntesis) siguiendo al discurso en el cual el sarcasmo o la ironía son perceptibles por el tono de voz. Sin embargo, esto no es universal. Por ejemplo, Shakespeare usaba regularmente al sarcasmo como una herramienta literaria para enfatizar el punto de un chiste, pero raramente usó alguna marca distintiva. El uso del "(!)" es un fenómeno inglés reciente.
LA IRONÍA.- Es la figura del discurso mediante el cual se da a entender lo contrario de lo que se dice. Se origina cuando, por el contexto, la entonación o el lenguaje corporal (guiñando un ojo, alzando y bajando los dedos corazón e índice de ambas manos sobre la cabeza, colocando el pulgar sobre los otros dos dedos bajados mientras se dice la ironía) se da a entender lo contrario de lo que se está diciendo. La intención que generalmente de tener una perspectiva cambia en base a acciones o efectos de la cual se aleja por posibilidades externas. Cuando la ironía tiene una intención muy agresiva, se denomina sarcasmo. En el lenguaje escrito, la intención irónica puede explicitarse con un signo de exclamación encerrado entre paréntesis, mediante comillas, etc.; aunque también existe un signo de ironía propiamente dicho (؟), propuesto en el s. XIX por el poeta francés Alcanter de Brahms, que sin embargo no logró extender su uso, hasta el advenimiento de internet, cuando se lo comienza a usar en chats y mensajeros instantaneos.
Etimología.- El término griego del que procede ironía, εἰρωνείa (eironeia), significa «simulación». El pícaro o simulador (eiron) finge ignorar aquello que conoce. Sócrates hizo un uso hábil de la ironía para desenmascarar a los sofistas: se acercaba a ellos como un humilde aprendiz y les interrogaba sobre cuestiones que, en teoría, dominaban. Poco a poco, con sus preguntas hábiles ponía de manifiesto la ignorancia de los presuntos sabios.
Ironía socrática.- La ironía es la primera de las fórmulas utilizadas por Sócrates en su método dialéctico. Sócrates comienza siempre sus diálogos psicopedagógicos y propedéuticos desde la posición ficticia que encumbra al interlocutor (en este caso el alumno) como el sabio en la materia a tratar. Dado que Sócrates era considerado como el hombre más sabio de Atenas es fácil entender el porqué de la ironía. El siguiente paso del diálogo sería la mayéutica, esto es ayudar a sacar de dentro de la psique aquello que el interlocutor sabe pero ignora saber. Para ello el método socrático sugiere realizar preguntas sencillas sobre el tema en el que el sujeto (alumno) ha sido nombrado como sabio. Después, las respuestas que el interlocutor daba a Sócrates eran rebatidas, en especial confutadas con la finalidad de que el alumno descubriera que su "saber" era un conjunto de pre-juicios y las fuera completando y precisando por sí mismo tomando consciencia, en todo lo posible, de lo real.
Ironía cómica.- Es una incongruencia aguda entre nuestras expectativas de un suceso y lo que ocurre. La ironía tiene gran parte como origen en la percepción del individuo de la paradoja. Por ejemplo, en junio de 2005, la agencia de empleo del estado de Virginia, EEUU, que maneja las compensaciones a los parados, anunció que echaría a 400 empleados por falta de trabajo porque el paro era muy bajo en el estado. La percepción del lector de una desconexión entre la expectativa común y la aplicación de la lógica con un suceso inesperado, las dos vistas como un elementos, mostrando conexión entre la ironía y el humor cuando la sorpresa nos sumerge en la risa. No todas las ironías son gracias por otro lado. La primera frase de la novela de Jane Austen, Orgullo y Prejuicio, comienza con una postulado casi matemático. «Es una verdad concebida que un hombre soltero en posesión de una buena fortuna debe estar en búsqueda de mujer». La escena siguiente traiciona el postulado. «No, un hombre rico moviéndose entre el vecindario no buscaba encontrar una mujer». De hecho, pronto se ve claro que este se refería a lo contrario: las mujeres (o sus madres) están siempre en búsqueda de un soltero rico para tomarle como esposo. La ironía yace en cómo promueve el romance y termina en una boda doble.
Ironía romana.- En los tiempos de la antigua Roma, la ironía era usada en los discursos y conversaciones retóricas publicas, en las cuales las palabras usadas eran opuestas a su significado o intención. Shakespeare imita la ironía romana en su obra Julio César en el discurso de Marco Antonio: «Amigos, romanos, paisanos, prestadme vuestros oídos, he venido a enterrar a Cesar, no a aplastarlo». Continuamente enfatizando que Bruto y los conspiradores eran «hombres honorables». El monólogo usa la ironía para glorificar a César, Antonio elige palabras que parecen dar soporte a los asesinos, mientras que su propósito y efectos son incitar a la gente contra ellos.
Ironía verbal.- La ironía verbal es tradicionalmente definida como el uso de palabras para referirse a algo que es más, y normalmente, lo opuesto al significado literal de las palabras. Un ejemplo clásico es un hablante diciendo «Qué bien nos lo estamos pasando» mientras mira todas las hojas que le queda por estudiar intentando expresar su disgusto por el trabajo. Sin embargo, no hay ejemplo de ironía verbal que no relacionan diciendo lo contrario a lo que uno se refiere, y estos son los casos donde todo el criterio tradicional de ironía existe y el resultado no es irónico. Bastante confusión ha crecido en torno a la relación entre la ironía verbal y el sarcasmo, y los psicólogos han apelado el tema. Por ejemplo, el ridículo es una aspecto importante de sarcasmo, pero no de ironía verbal en general. Así, el sarcasmo es un tipo de crítica hacia una persona o grupo de personas que incorpora ironía verbal. Por ejemplo, una persona dice a su amiga que ante un cáncer de ovarios, prefiere acudir a un espiritista antes que a un médico para que la trate. En respuesta su amiga dice sarcásticamente «¡Gran idea! ¡He escuchado que hacen un trabajo estupendo!». (Recalcando que esto puede ser dicho literalmente por una persona que realmente confía en los espiritistas y su curación como tratamiento legítimo para la enfermedad).
Ironía trágica (o dramática).- En la tragedia, la llamada «ironía trágica» es un instrumento o recurso para aumentar la intensidad de la situación dramática. La ironía trágica está especialmente presente en los dramas de la Antigua Grecia. En esta forma de ironía, las palabras y acciones del personaje muestran la situación real, que el espectador observa y es completamente consciente de lo que sucede. Puede tener varias formas, el personaje hablando puede darse cuenta de la ironía de sus palabras mientras que el resto de los personajes puede que no, o él o ella pueden inconscientemente, mientras otros actores comparte el conocimiento con los espectadores, o los espectadores solos se darían cuenta de la ironía. El rey Edipo de Sófocles da un ejemplo de ironía certera y en toda su extensión. La ironía llega a la expresión en un comportamiento inapropiado. Un texto en una escena con amenazas de violentas, por ejemplo, puede percibir camaradería por parte de la víctima como incrementan irónicamente hasta convertirse en llamativamente inapropiado. Cuando no está reconocida, la ironía puede llevar al malentendido. Incluso si una ironía es entendida como tal, a menudo expresa menos claramente lo que el hablante o escritor quiere decir que si lo dijera directamente. Otro famoso caso de ironía trágica ocurra en la obra de Shakespeare Romeo y Julieta cuando Romeo encuentra a Julieta drogada como si estuviera muerta, él asume que lo está y se suicida. Al ver a su amante muerto yaciendo junto a ella, Julieta se mata con un puñal.
Variación cultural.- La ironía a menudo requiere un bagaje cultural que debe tenerse en cuenta, y como una forma de hablar de una lengua determinada, la ironía a veces no puede ser perfectamente traducida. Una excepción con un segundo significado fácil de entender para un estadounidense proveniente del este, puede ser extraña para un canadiense, australiano, o incluso estadounidense del oeste. Intentar una traducción literal de la expresión irónica a otro idioma a menudo lleva el concepto hacia lo incoherente. Más allá, el uso de la ironía verbal puede también relacionarse con pautas no literales como el tono de voz o la postura. Toda cultura incorpora su propia manera de metáfora lingüística y expresiones verbales. En tales casos, la traducción requerirá un cuidado extra, y quizás una explicación.
1. m. Burla sangrienta, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo.
2. m. Ret. Figura que consiste en emplear esta especie de ironía o burla.
El sarcasmo es proverbialmente descrito como "la forma más baja de humor pero la más alta expresión de ingenio" (una frase que se atribuye erróneamente a Oscar Wilde, pero realmente se desconoce su procedencia). Es una burla malintencionada y descaradamente disfrazada, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo. El término también se refiere a la figura retórica que consiste en emplear esta especie de ironía. El sarcasmo es una crítica indirecta pero la mayoría de las veces, evidente.
A veces, la ironía se hace evidente por un problema de relevancia, como en el siguiente ejemplo:
"El finado era virtuoso, amable, y gordo".
Otra de sus formas consiste en expresar ideas y pensamientos fuera de la lógica racional, como en la alocución:
"Yo divido a los críticos en dos clases: los malos y los que me elogian".
Otros ejemplos de sarcasmo e ironía:
Juan llega al trabajo, y lo primero que hace es sentarse y poner los pies encima del escritorio para echarse fresco. El jefe lo ve y le dice: ¡Juan, sigue trabajando así de duro!
EL SARCASMO EN LA COMUNICACIÓN ORAL.- Como las entonaciones vocálicas usadas para denotar sarcasmo son tan sutiles, el uso del sarcasmo para expresar ideas que no son obviamente irónicas puede llevar a la confusión, especialmente donde hay diferencias de acento o no se tiene experiencia en el uso del lenguaje. El uso del sarcasmo difiere entre países. Muchas veces el sarcasmo es extrañamente mal interpretado, por parte de los que reciben el "insulto". Por otra parte, el sarcasmo en su expresión oral, también puede concebirse como una forma de expresión semi secreta, de forma en que puede decirse por ejemplo, "aquel respetable varón" refiriéndose a una piltrafa truculenta que emana tufancina. Notable también es el uso que puede darse al contrario del sarcasmo, haciendo referencias con la realidad, en un tono más cortante y ofensivo, puede interpretarse a este de muchas formas, más aún, si éste se lleva a cabo en un círculo social en el cual se toma mucho en cuenta los mensajes subliminales que puede dejar una oración sarcástica.
EL SARCASMO EN LA COMUNICACIÓN ESCRITA.- Al estar orientado al lenguaje hablado, puede ser difícil de plasmar en la forma escrita y es fácilmente malentendido. Para evitar este problema se usan comentarios sarcásticos en cursiva (por ejemplo: "Qué 'amistoso' estás hoy"). El sarcasmo también puede ser delimitado en la lengua escrita por el uso de mayúsculas, especialmente para denotar un [énfasis] que habría sido puesto en una conversación hablada (por ejemplo: "Bueno, no fue PRECISAMENTE fantástico"). En el Reino Unido y otros países, la escritura ha adoptado el uso de (!) (Marca exclamativa entre paréntesis) siguiendo al discurso en el cual el sarcasmo o la ironía son perceptibles por el tono de voz. Sin embargo, esto no es universal. Por ejemplo, Shakespeare usaba regularmente al sarcasmo como una herramienta literaria para enfatizar el punto de un chiste, pero raramente usó alguna marca distintiva. El uso del "(!)" es un fenómeno inglés reciente.
LA IRONÍA.- Es la figura del discurso mediante el cual se da a entender lo contrario de lo que se dice. Se origina cuando, por el contexto, la entonación o el lenguaje corporal (guiñando un ojo, alzando y bajando los dedos corazón e índice de ambas manos sobre la cabeza, colocando el pulgar sobre los otros dos dedos bajados mientras se dice la ironía) se da a entender lo contrario de lo que se está diciendo. La intención que generalmente de tener una perspectiva cambia en base a acciones o efectos de la cual se aleja por posibilidades externas. Cuando la ironía tiene una intención muy agresiva, se denomina sarcasmo. En el lenguaje escrito, la intención irónica puede explicitarse con un signo de exclamación encerrado entre paréntesis, mediante comillas, etc.; aunque también existe un signo de ironía propiamente dicho (؟), propuesto en el s. XIX por el poeta francés Alcanter de Brahms, que sin embargo no logró extender su uso, hasta el advenimiento de internet, cuando se lo comienza a usar en chats y mensajeros instantaneos.
Etimología.- El término griego del que procede ironía, εἰρωνείa (eironeia), significa «simulación». El pícaro o simulador (eiron) finge ignorar aquello que conoce. Sócrates hizo un uso hábil de la ironía para desenmascarar a los sofistas: se acercaba a ellos como un humilde aprendiz y les interrogaba sobre cuestiones que, en teoría, dominaban. Poco a poco, con sus preguntas hábiles ponía de manifiesto la ignorancia de los presuntos sabios.
Ironía socrática.- La ironía es la primera de las fórmulas utilizadas por Sócrates en su método dialéctico. Sócrates comienza siempre sus diálogos psicopedagógicos y propedéuticos desde la posición ficticia que encumbra al interlocutor (en este caso el alumno) como el sabio en la materia a tratar. Dado que Sócrates era considerado como el hombre más sabio de Atenas es fácil entender el porqué de la ironía. El siguiente paso del diálogo sería la mayéutica, esto es ayudar a sacar de dentro de la psique aquello que el interlocutor sabe pero ignora saber. Para ello el método socrático sugiere realizar preguntas sencillas sobre el tema en el que el sujeto (alumno) ha sido nombrado como sabio. Después, las respuestas que el interlocutor daba a Sócrates eran rebatidas, en especial confutadas con la finalidad de que el alumno descubriera que su "saber" era un conjunto de pre-juicios y las fuera completando y precisando por sí mismo tomando consciencia, en todo lo posible, de lo real.
Ironía cómica.- Es una incongruencia aguda entre nuestras expectativas de un suceso y lo que ocurre. La ironía tiene gran parte como origen en la percepción del individuo de la paradoja. Por ejemplo, en junio de 2005, la agencia de empleo del estado de Virginia, EEUU, que maneja las compensaciones a los parados, anunció que echaría a 400 empleados por falta de trabajo porque el paro era muy bajo en el estado. La percepción del lector de una desconexión entre la expectativa común y la aplicación de la lógica con un suceso inesperado, las dos vistas como un elementos, mostrando conexión entre la ironía y el humor cuando la sorpresa nos sumerge en la risa. No todas las ironías son gracias por otro lado. La primera frase de la novela de Jane Austen, Orgullo y Prejuicio, comienza con una postulado casi matemático. «Es una verdad concebida que un hombre soltero en posesión de una buena fortuna debe estar en búsqueda de mujer». La escena siguiente traiciona el postulado. «No, un hombre rico moviéndose entre el vecindario no buscaba encontrar una mujer». De hecho, pronto se ve claro que este se refería a lo contrario: las mujeres (o sus madres) están siempre en búsqueda de un soltero rico para tomarle como esposo. La ironía yace en cómo promueve el romance y termina en una boda doble.
Ironía romana.- En los tiempos de la antigua Roma, la ironía era usada en los discursos y conversaciones retóricas publicas, en las cuales las palabras usadas eran opuestas a su significado o intención. Shakespeare imita la ironía romana en su obra Julio César en el discurso de Marco Antonio: «Amigos, romanos, paisanos, prestadme vuestros oídos, he venido a enterrar a Cesar, no a aplastarlo». Continuamente enfatizando que Bruto y los conspiradores eran «hombres honorables». El monólogo usa la ironía para glorificar a César, Antonio elige palabras que parecen dar soporte a los asesinos, mientras que su propósito y efectos son incitar a la gente contra ellos.
Ironía verbal.- La ironía verbal es tradicionalmente definida como el uso de palabras para referirse a algo que es más, y normalmente, lo opuesto al significado literal de las palabras. Un ejemplo clásico es un hablante diciendo «Qué bien nos lo estamos pasando» mientras mira todas las hojas que le queda por estudiar intentando expresar su disgusto por el trabajo. Sin embargo, no hay ejemplo de ironía verbal que no relacionan diciendo lo contrario a lo que uno se refiere, y estos son los casos donde todo el criterio tradicional de ironía existe y el resultado no es irónico. Bastante confusión ha crecido en torno a la relación entre la ironía verbal y el sarcasmo, y los psicólogos han apelado el tema. Por ejemplo, el ridículo es una aspecto importante de sarcasmo, pero no de ironía verbal en general. Así, el sarcasmo es un tipo de crítica hacia una persona o grupo de personas que incorpora ironía verbal. Por ejemplo, una persona dice a su amiga que ante un cáncer de ovarios, prefiere acudir a un espiritista antes que a un médico para que la trate. En respuesta su amiga dice sarcásticamente «¡Gran idea! ¡He escuchado que hacen un trabajo estupendo!». (Recalcando que esto puede ser dicho literalmente por una persona que realmente confía en los espiritistas y su curación como tratamiento legítimo para la enfermedad).
Ironía trágica (o dramática).- En la tragedia, la llamada «ironía trágica» es un instrumento o recurso para aumentar la intensidad de la situación dramática. La ironía trágica está especialmente presente en los dramas de la Antigua Grecia. En esta forma de ironía, las palabras y acciones del personaje muestran la situación real, que el espectador observa y es completamente consciente de lo que sucede. Puede tener varias formas, el personaje hablando puede darse cuenta de la ironía de sus palabras mientras que el resto de los personajes puede que no, o él o ella pueden inconscientemente, mientras otros actores comparte el conocimiento con los espectadores, o los espectadores solos se darían cuenta de la ironía. El rey Edipo de Sófocles da un ejemplo de ironía certera y en toda su extensión. La ironía llega a la expresión en un comportamiento inapropiado. Un texto en una escena con amenazas de violentas, por ejemplo, puede percibir camaradería por parte de la víctima como incrementan irónicamente hasta convertirse en llamativamente inapropiado. Cuando no está reconocida, la ironía puede llevar al malentendido. Incluso si una ironía es entendida como tal, a menudo expresa menos claramente lo que el hablante o escritor quiere decir que si lo dijera directamente. Otro famoso caso de ironía trágica ocurra en la obra de Shakespeare Romeo y Julieta cuando Romeo encuentra a Julieta drogada como si estuviera muerta, él asume que lo está y se suicida. Al ver a su amante muerto yaciendo junto a ella, Julieta se mata con un puñal.
Variación cultural.- La ironía a menudo requiere un bagaje cultural que debe tenerse en cuenta, y como una forma de hablar de una lengua determinada, la ironía a veces no puede ser perfectamente traducida. Una excepción con un segundo significado fácil de entender para un estadounidense proveniente del este, puede ser extraña para un canadiense, australiano, o incluso estadounidense del oeste. Intentar una traducción literal de la expresión irónica a otro idioma a menudo lleva el concepto hacia lo incoherente. Más allá, el uso de la ironía verbal puede también relacionarse con pautas no literales como el tono de voz o la postura. Toda cultura incorpora su propia manera de metáfora lingüística y expresiones verbales. En tales casos, la traducción requerirá un cuidado extra, y quizás una explicación.
Adictos a internet
Los adolescentes adictos a internet son más propensos que los no adictos a tener conductas autodañinas, como pegarse, tirarse del pelo, pincharse o quemarse, concluyó un nuevo estudio.
Los autores encuestaron a 1.618 adolescentes de 13 a 18 años, de la provincia de Guangdong, en el sudeste de China, sobre autolesiones y les hicieron un test de adicción a internet.
El 10 por ciento de los estudiantes eran moderadamente adicto a internet y menos del 1 por ciento tenía una adicción grave, pero todo el grupo era 2,4 veces más propenso a haberse autolesionado entre una y cinco veces en los seis meses previos, comparado con los adolescentes con un nivel normal de uso de la Web, según el equipo de Lawrence T. Lam.
Los investigadores pertenecen a la University of Notre Dame, en Darlinghurst, Nueva Gales del Sur, Australia.
Y el mismo grupo era casi cinco veces más propenso a haberse lesionado en los seis meses previos que los no adictos, publicó la revista Injury Prevention.
La relación entre la adicción a internet y la conducta autodañina en la adolescencia se mantuvo "fuerte y significativa" tras considerar otras variables asociadas, como la depresión, la insatisfacción familiar o las experiencias estresantes, lo que sugiere que la adicción a internet es un factor de riesgo independiente de conductas autodañinas.
Desde mediados de los 90, esta adicción es un problema mental con síntomas similares a otras adicciones.
Los expertos la interpretan como sentimientos de depresión, nerviosismo y mal humor cuando no se está conectado, los cuales desaparecen sólo cuando el adicto se inserta en la red. Fantasear con o preocuparse por estar "online" son otros síntomas de adicción.
Lam insta a los padres a estar atentos a esos signos. La adicción a internet, dijo a Reuters Health, no sería sólo una cuestión de tiempo frente a la pantalla.
"Para saber si un joven está usando internet en exceso, aún debemos buscar otros signos y síntomas. Si una persona siente urgencia por leer los correos electrónicos o visitar un sitio, sabiendo que lo hizo dos minutos atrás, por ejemplo, ese un síntoma de adicción", dijo Lam.
Las autolesiones son parte de la personalidad fronteriza, pero el equipo opina que la adicción a internet y las autolesiones son manifestaciones de trastornos del control de los impulsos.
Los autores encuestaron a 1.618 adolescentes de 13 a 18 años, de la provincia de Guangdong, en el sudeste de China, sobre autolesiones y les hicieron un test de adicción a internet.
El 10 por ciento de los estudiantes eran moderadamente adicto a internet y menos del 1 por ciento tenía una adicción grave, pero todo el grupo era 2,4 veces más propenso a haberse autolesionado entre una y cinco veces en los seis meses previos, comparado con los adolescentes con un nivel normal de uso de la Web, según el equipo de Lawrence T. Lam.
Los investigadores pertenecen a la University of Notre Dame, en Darlinghurst, Nueva Gales del Sur, Australia.
Y el mismo grupo era casi cinco veces más propenso a haberse lesionado en los seis meses previos que los no adictos, publicó la revista Injury Prevention.
La relación entre la adicción a internet y la conducta autodañina en la adolescencia se mantuvo "fuerte y significativa" tras considerar otras variables asociadas, como la depresión, la insatisfacción familiar o las experiencias estresantes, lo que sugiere que la adicción a internet es un factor de riesgo independiente de conductas autodañinas.
Desde mediados de los 90, esta adicción es un problema mental con síntomas similares a otras adicciones.
Los expertos la interpretan como sentimientos de depresión, nerviosismo y mal humor cuando no se está conectado, los cuales desaparecen sólo cuando el adicto se inserta en la red. Fantasear con o preocuparse por estar "online" son otros síntomas de adicción.
Lam insta a los padres a estar atentos a esos signos. La adicción a internet, dijo a Reuters Health, no sería sólo una cuestión de tiempo frente a la pantalla.
"Para saber si un joven está usando internet en exceso, aún debemos buscar otros signos y síntomas. Si una persona siente urgencia por leer los correos electrónicos o visitar un sitio, sabiendo que lo hizo dos minutos atrás, por ejemplo, ese un síntoma de adicción", dijo Lam.
Las autolesiones son parte de la personalidad fronteriza, pero el equipo opina que la adicción a internet y las autolesiones son manifestaciones de trastornos del control de los impulsos.
Sobre el huevo y el colesterol
Si tienes el colesterol elevado en tu sangre, probablemente has escuchado que no debes comer huevos. Antes de que decidas si es necesario que elimines este alimento de tu dieta para bajar tus niveles de colesterol, infórmate. No creas en los rumores sin consultar a tu médico. El colesterol alto se debe a muchos factores que varían de persona a persona. En Vida y Salud te contamos si en realidad existe una relación entre el colesterol alto y el consumo de los huevos de gallina.
Los comes al desayuno casi todos los días. Te gustan en omelet, hervidos, revueltos, fritos, con jamón, con cebolla, con tomate, con queso. Hasta has inventado unos a tu estilo. ¡Adoras los huevos! Sin embargo, de un tiempo para acá empezaste a escuchar rumores de que comer huevos no es bueno para la salud del corazón, porque aumenta el colesterol “malo” y esto tapa tus arterias.
Antes de que entres en pánico y pienses que debes dejar de comer huevos para siempre para evitar que se eleve tu colesterol, sigue leyendo. Te interesa saber ¿cuál es la verdad sobre los huevos y si es cierto que son malos para el corazón? empecemos por el principio.
El huevo es un alimento muy nutritivo y puede ser parte de una dieta sana. Es un alimento que contiene todos los aminoácidos esenciales para el hombre. Además, está cargado de vitaminas (en especial vitamina B12, ácido pantoténico, biotina, Vitaminas D, A, B2 y niacina) y minerales (fósforo, zinc, selenio) y es relativamente bajo en calorías (hay 156 calorías en un huevo entero). El huevo también contiene grasa, que equivale aproximadamente a 213 mg. de colesterol. De ahí que de un tiempo para acá se haya vinculado al huevo con el aumento de los niveles de colesterol malo y las enfermedades cardiovasculares.
Es cierto, los huevos si tienen un alto contenido en colesterol que se compara con el de unos cuantos alimentos como el hígado y el pato. Sin embargo, no todo el colesterol que comes va directo a tu torrente sanguíneo y a tapar tus arterias. En la mayoría de los casos, sólo una pequeña parte del colesterol que hay en los alimentos pasa directamente a la sangre. Es decir: no por el hecho de que te comas un huevo en el desayuno, la próxima vez que te revisen los niveles de colesterol van a estar más elevados.
Si quieres reducir el colesterol ten en cuenta que hacen más daño las grasas saturadas y las grasas trans. Otra cosa que hay que considerar es que cada persona procesa de manera diferente el colesterol. Esto quiere decir que la habilidad que tiene el colesterol en tu dieta de aumentar el colesterol en tu sangre, depende tu organismo.
Así que para decidir si debes restringir tu consumo de huevos para evitar la elevación de tu colesterol o para reducir tus niveles de colesterol en la sangre, consulta primero con tu médico. Unos consejos que pueden servirte como guía son los siguientes:
Ten en cuenta el límite de consumo de colesterol diario para una persona sana (es decir que no tienen el colesterol alto) debe ser de menos de 300 mg. al día.
Si tienes una enfermedad cardiovascular, el colesterol alto o diabetes, debes limitar tu consumo diario de colesterol a menos de 200 mg. al día.
Teniendo en cuenta que el huevo tiene más 213 mg. de colesterol, si tienes el colesterol elevado y quieres comer huevo, te doy un consejo: come sólo la clara ya que es en la yema en donde se encuentra todo el colesterol del huevo. Pero si un día no te aguantas las ganas de dejar la yema a un lado, debes limitar tu consumo de otras fuentes de colesterol por el resto del día: no comas carne y evita consumir lácteos con grasa, puedes consumir los lácteos desgrasados, de preferencia (o mínimo, bajos en grasa).
Si te gusta el huevo, uno al día no te hace daño si lo combinas restringiendo el consumo de grasas saturadas y grasas trans en el resto de tus alimentos.
Recuerda que la clave para bajar los niveles del colesterol es llevar una dieta balanceada, hacer ejercicio y tomar tus medicamentos si el médico así te lo recomienda.
Los comes al desayuno casi todos los días. Te gustan en omelet, hervidos, revueltos, fritos, con jamón, con cebolla, con tomate, con queso. Hasta has inventado unos a tu estilo. ¡Adoras los huevos! Sin embargo, de un tiempo para acá empezaste a escuchar rumores de que comer huevos no es bueno para la salud del corazón, porque aumenta el colesterol “malo” y esto tapa tus arterias.
Antes de que entres en pánico y pienses que debes dejar de comer huevos para siempre para evitar que se eleve tu colesterol, sigue leyendo. Te interesa saber ¿cuál es la verdad sobre los huevos y si es cierto que son malos para el corazón? empecemos por el principio.
El huevo es un alimento muy nutritivo y puede ser parte de una dieta sana. Es un alimento que contiene todos los aminoácidos esenciales para el hombre. Además, está cargado de vitaminas (en especial vitamina B12, ácido pantoténico, biotina, Vitaminas D, A, B2 y niacina) y minerales (fósforo, zinc, selenio) y es relativamente bajo en calorías (hay 156 calorías en un huevo entero). El huevo también contiene grasa, que equivale aproximadamente a 213 mg. de colesterol. De ahí que de un tiempo para acá se haya vinculado al huevo con el aumento de los niveles de colesterol malo y las enfermedades cardiovasculares.
Es cierto, los huevos si tienen un alto contenido en colesterol que se compara con el de unos cuantos alimentos como el hígado y el pato. Sin embargo, no todo el colesterol que comes va directo a tu torrente sanguíneo y a tapar tus arterias. En la mayoría de los casos, sólo una pequeña parte del colesterol que hay en los alimentos pasa directamente a la sangre. Es decir: no por el hecho de que te comas un huevo en el desayuno, la próxima vez que te revisen los niveles de colesterol van a estar más elevados.
Si quieres reducir el colesterol ten en cuenta que hacen más daño las grasas saturadas y las grasas trans. Otra cosa que hay que considerar es que cada persona procesa de manera diferente el colesterol. Esto quiere decir que la habilidad que tiene el colesterol en tu dieta de aumentar el colesterol en tu sangre, depende tu organismo.
Así que para decidir si debes restringir tu consumo de huevos para evitar la elevación de tu colesterol o para reducir tus niveles de colesterol en la sangre, consulta primero con tu médico. Unos consejos que pueden servirte como guía son los siguientes:
Ten en cuenta el límite de consumo de colesterol diario para una persona sana (es decir que no tienen el colesterol alto) debe ser de menos de 300 mg. al día.
Si tienes una enfermedad cardiovascular, el colesterol alto o diabetes, debes limitar tu consumo diario de colesterol a menos de 200 mg. al día.
Teniendo en cuenta que el huevo tiene más 213 mg. de colesterol, si tienes el colesterol elevado y quieres comer huevo, te doy un consejo: come sólo la clara ya que es en la yema en donde se encuentra todo el colesterol del huevo. Pero si un día no te aguantas las ganas de dejar la yema a un lado, debes limitar tu consumo de otras fuentes de colesterol por el resto del día: no comas carne y evita consumir lácteos con grasa, puedes consumir los lácteos desgrasados, de preferencia (o mínimo, bajos en grasa).
Si te gusta el huevo, uno al día no te hace daño si lo combinas restringiendo el consumo de grasas saturadas y grasas trans en el resto de tus alimentos.
Recuerda que la clave para bajar los niveles del colesterol es llevar una dieta balanceada, hacer ejercicio y tomar tus medicamentos si el médico así te lo recomienda.
Que son los alimentos orgánicos
La palabra “orgánico” se refiere a la manera en la que los agricultores cultivan y procesan los alimentos como las frutas, las verduras y los granos que es mucho mejor para el medio ambiente. Aquí te contamos qué son los alimentos orgánicos, cuáles son sus ventajas, qué dicen sus detractores y cómo puedes identificarlos.
La agricultura orgánica se diseño para conservar el agua y la tierra y para reducir la contaminación. Por ejemplo, en vez de utilizar fertilizantes químicos los agricultores orgánicos usan fertilizantes naturales como el abono o el estiércol y evitan el uso de pesticidas y de antibióticos (en el caso de las carnes y los lácteos). Esto tiene algunas ventajas y hablaremos de ello. Pero también existe confusión en relación a los términos “orgánico”, “saludable” y “natural”. Porque muchas personas piensan que son lo mismo y no siempre es así, ni es así para las agencias que regulan a los alimentos, al menos en Estados Unidos. Vamos a hablar en más detalle de los alimentos orgánicos más adelante, pero descifremos primero la diferencia entre saludable, natural y orgánico.
De acuerdo a la Administración de Alimentos y Medicamentos (llamada FDA por sus iniciales en inglés), un alimento es “orgánico” si llena ciertos requisitos establecidos por el Departamento de Agricultura en cuanto a cómo se cultiva, pero no tiene nada que ver con qué tan seguro es o con su contenido en nutrientes. Un producto es “natural”, si no contiene ingredientes sintéticos o artificiales. Y un producto es “saludable” si llena ciertos criterios en cuanto al límite en su contenido de grasa, de grasa saturada, de colesterol, de sal y requiere cierta cantidad de vitaminas, minerales y otros nutrientes saludables.
Basado en esto, te puedes imaginar que hay muchos alimentos orgánicos que no son saludables, como una malteada con helado orgánico con un alto contenido en grasa.
Ahora veamos ¿Qué es un alimento orgánico?
Los elementos que deben de estar presentes para garantizar que los alimentos son “verdaderamente orgánicos” incluyen:
Aspectos de la producción
Semillas: deben tener origen en los mismos alimentos. No se acepta que las semillas sean tratadas genéticamente.
Suelo: debe ser abonado y fertilizado con productos netamente orgánicos.
Tiempo de tratamiento del suelo: el suelo debe ser tratado bajo estándares estrictos, por lo menos durante 3 años previos a la siembra.
Rotación de cultivos: es indispensable dejar descansar la tierra, darle el tiempo necesario para una producción natural. La tierra puede ser utilizada, pero no explotada.
Otras consideraciones a la hora de comprar productos orgánicos:
Que tenga la certificación que garantice que es orgánico.
¿Cómo funciona el proceso de producción orgánica con los alimentos de origen animal?
Los alimentos orgánicos no se reducen a las frutas y las verduras. También existen alimentos orgánicos provenientes del reino animal como las carnes, los lácteos, los huevos y la miel. En el caso de los animales que producen alimentos orgánicos debe garantizarse:
Que su nutrición sea a base de alimentos completamente orgánicos.
Que no reciban antibióticos.
Que no se utilicen hormonas para contribuir al engorde o al exceso de producción.
Los que están a favor de los alimentos orgánicos dicen que son más sabrosos.
El otro punto de vista
Un río siempre tiene dos orillas. Frente a aquellos que defienden los alimentos orgánicos, se encuentran aquellos que encuentran que ésta no ofrece beneficios para la salud, comparada con la comida convencional. Esta perspectiva argumenta que:
Los residuos de pesticidas que permanecen en los alimentos que no son orgánicos son muy pequeños o insignificantes.
Que estas sustancias puede entrar al cuerpo de diferentes formas, no solamente a través de los alimentos. Que el contacto con el medio ambiente o simplemente el consumo de agua también te puede exponer a este “riesgo”.
Que no existe una evidencia concreta que los alimentos orgánicos proporcionen más nutrición comparado con los alimentos tradicionales.
Muchas personas son engañadas al pensar que están consumiendo alimentos “100% orgánicos”.
Que el abono natural o estiércol podría tener un riesgo ligeramente mayor de transmitir la bacteria E. coli (esto se está estudiando).
Como ves, no tenemos la respuesta 100%. Si vives En Estados Unidos y no estás seguro de qué hacer, te voy a decir, de acuerdo a algunos expertos, qué productos tienden a tener concentraciones ligeramente más altas de pesticidas, por si decides comprar un grupo de frutas y verduras orgánicos y otros no. Estos son: las fresas, los duraznos, las frambuesas, las moras, las uvas, las cerezas, las manzanas y el apio. Los productos importados también. Si no compras productos orgánicos, enjuágalos bien antes de comerlos.
¿Cómo puedes saber si un alimento es verdaderamente orgánico? En varios países del mundo, entre ellos Estados Unidos, hay agencias del gobierno que les exigen a quienes producen alimentos orgánicos, a cumplir con ciertos estándares de producción de cultivos (a no usar pesticidas, antibióticos, aditivos y cultivar en suelos libres de químicos), almacenamiento (separa los alimentos orgánicos de los no orgánicos), cierto procesamiento, empaques y transporte de los alimentos orgánicos.
Antes quienes producían los alimentos orgánicos eran las pequeñas fincas familiares. Por eso era común que los alimentos orgánicos se consiguieran en mercados pequeños o mercados especiales. Sin embargo, el auge de la producción de los alimentos orgánicos ha ido en aumento y hoy en día, los alimentos orgánicos certificados se producen en mayor escala, se ha vuelto un negocio billonario y por eso también se consiguen en supermercados de cadena.
En los Estados Unidos, verifica que la etiqueta diga “USDA organic” que es el sello de aprobación del Departamento de Agricultura. Si vives en otro país, consulta con la agencia de control de agricultura.
La decisión está en tus manos. La información es tu arma para tomar las mejores decisiones en cuanto a tu salud y tu alimentación. Pero sea orgánico o no, asegúrate de incluir las cinco porciones de frutas y verduras recomendadas por la Sociedad Americana del Cáncer diariamente.
La agricultura orgánica se diseño para conservar el agua y la tierra y para reducir la contaminación. Por ejemplo, en vez de utilizar fertilizantes químicos los agricultores orgánicos usan fertilizantes naturales como el abono o el estiércol y evitan el uso de pesticidas y de antibióticos (en el caso de las carnes y los lácteos). Esto tiene algunas ventajas y hablaremos de ello. Pero también existe confusión en relación a los términos “orgánico”, “saludable” y “natural”. Porque muchas personas piensan que son lo mismo y no siempre es así, ni es así para las agencias que regulan a los alimentos, al menos en Estados Unidos. Vamos a hablar en más detalle de los alimentos orgánicos más adelante, pero descifremos primero la diferencia entre saludable, natural y orgánico.
De acuerdo a la Administración de Alimentos y Medicamentos (llamada FDA por sus iniciales en inglés), un alimento es “orgánico” si llena ciertos requisitos establecidos por el Departamento de Agricultura en cuanto a cómo se cultiva, pero no tiene nada que ver con qué tan seguro es o con su contenido en nutrientes. Un producto es “natural”, si no contiene ingredientes sintéticos o artificiales. Y un producto es “saludable” si llena ciertos criterios en cuanto al límite en su contenido de grasa, de grasa saturada, de colesterol, de sal y requiere cierta cantidad de vitaminas, minerales y otros nutrientes saludables.
Basado en esto, te puedes imaginar que hay muchos alimentos orgánicos que no son saludables, como una malteada con helado orgánico con un alto contenido en grasa.
Ahora veamos ¿Qué es un alimento orgánico?
Los elementos que deben de estar presentes para garantizar que los alimentos son “verdaderamente orgánicos” incluyen:
Aspectos de la producción
Semillas: deben tener origen en los mismos alimentos. No se acepta que las semillas sean tratadas genéticamente.
Suelo: debe ser abonado y fertilizado con productos netamente orgánicos.
Tiempo de tratamiento del suelo: el suelo debe ser tratado bajo estándares estrictos, por lo menos durante 3 años previos a la siembra.
Rotación de cultivos: es indispensable dejar descansar la tierra, darle el tiempo necesario para una producción natural. La tierra puede ser utilizada, pero no explotada.
Otras consideraciones a la hora de comprar productos orgánicos:
Que tenga la certificación que garantice que es orgánico.
¿Cómo funciona el proceso de producción orgánica con los alimentos de origen animal?
Los alimentos orgánicos no se reducen a las frutas y las verduras. También existen alimentos orgánicos provenientes del reino animal como las carnes, los lácteos, los huevos y la miel. En el caso de los animales que producen alimentos orgánicos debe garantizarse:
Que su nutrición sea a base de alimentos completamente orgánicos.
Que no reciban antibióticos.
Que no se utilicen hormonas para contribuir al engorde o al exceso de producción.
Los que están a favor de los alimentos orgánicos dicen que son más sabrosos.
El otro punto de vista
Un río siempre tiene dos orillas. Frente a aquellos que defienden los alimentos orgánicos, se encuentran aquellos que encuentran que ésta no ofrece beneficios para la salud, comparada con la comida convencional. Esta perspectiva argumenta que:
Los residuos de pesticidas que permanecen en los alimentos que no son orgánicos son muy pequeños o insignificantes.
Que estas sustancias puede entrar al cuerpo de diferentes formas, no solamente a través de los alimentos. Que el contacto con el medio ambiente o simplemente el consumo de agua también te puede exponer a este “riesgo”.
Que no existe una evidencia concreta que los alimentos orgánicos proporcionen más nutrición comparado con los alimentos tradicionales.
Muchas personas son engañadas al pensar que están consumiendo alimentos “100% orgánicos”.
Que el abono natural o estiércol podría tener un riesgo ligeramente mayor de transmitir la bacteria E. coli (esto se está estudiando).
Como ves, no tenemos la respuesta 100%. Si vives En Estados Unidos y no estás seguro de qué hacer, te voy a decir, de acuerdo a algunos expertos, qué productos tienden a tener concentraciones ligeramente más altas de pesticidas, por si decides comprar un grupo de frutas y verduras orgánicos y otros no. Estos son: las fresas, los duraznos, las frambuesas, las moras, las uvas, las cerezas, las manzanas y el apio. Los productos importados también. Si no compras productos orgánicos, enjuágalos bien antes de comerlos.
¿Cómo puedes saber si un alimento es verdaderamente orgánico? En varios países del mundo, entre ellos Estados Unidos, hay agencias del gobierno que les exigen a quienes producen alimentos orgánicos, a cumplir con ciertos estándares de producción de cultivos (a no usar pesticidas, antibióticos, aditivos y cultivar en suelos libres de químicos), almacenamiento (separa los alimentos orgánicos de los no orgánicos), cierto procesamiento, empaques y transporte de los alimentos orgánicos.
Antes quienes producían los alimentos orgánicos eran las pequeñas fincas familiares. Por eso era común que los alimentos orgánicos se consiguieran en mercados pequeños o mercados especiales. Sin embargo, el auge de la producción de los alimentos orgánicos ha ido en aumento y hoy en día, los alimentos orgánicos certificados se producen en mayor escala, se ha vuelto un negocio billonario y por eso también se consiguen en supermercados de cadena.
En los Estados Unidos, verifica que la etiqueta diga “USDA organic” que es el sello de aprobación del Departamento de Agricultura. Si vives en otro país, consulta con la agencia de control de agricultura.
La decisión está en tus manos. La información es tu arma para tomar las mejores decisiones en cuanto a tu salud y tu alimentación. Pero sea orgánico o no, asegúrate de incluir las cinco porciones de frutas y verduras recomendadas por la Sociedad Americana del Cáncer diariamente.

