Capítulo de Medicina Psicosomática
Tratado de Psiquiatría Publicado por la Asociación Argentina de Psiquiatras Editado por el Grupo Guía S.A.
Lic. Ana Spagnuolo de Iummato / 14 de abril de 2009
“La salud es un hábito psicosomático al servicio de la vida y de la libertad de la persona que consiste en la capacidad física para realizar con la mínima molestia y si fuese posible con gozo, los proyectos vitales del sujeto”
Laín Entralgo
Los dolores y las molestias que muchas personas padecen casi nunca responden a causas físicas sino más bien, a causas naturales o psicológicas. Cuando alguien se queja de algún malestar piensa por lo general, que ha contraído alguna enfermedad, sin embargo, sólo el 5% de esas molestias SI responden a una enfermedad. Del 95% restante, el 70% se deben a causas naturales o ambientales y el 25% a causas psicológicas.
Precisamente, a este porcentaje nos vamos a referir ahondando en sus características, no sin antes aclarar que, cuando la causa de la molestia que sentimos es, efectivamente, una enfermedad, en más del 90% de los casos se trata de un problema leve que tiende a resolverse de manera espontánea.
Antes de analizar las causas psicológicas veamos las causas naturales de los síntomas físicos.
El ser humano posee un sistema interno que nos permite percibir todo lo que sucede alrededor. Además de los cinco sentidos que nos permiten captar la información externa, tenemos también receptores internos que detectan el dolor, al movimiento, la presión, el calor o el frío, protegiéndonos de las lesiones que pudiera sufrir nuestro cuerpo por el medio ambiente.
Sin embargo, existen personas que por accidente tienen afectados estos receptores lo que hace improbable que se percaten de algo, como por ejemplo, la ausencia de sensibilidad olfativa, personas que no perciben los malos olores, o la sensibilidad del tacto, quemarse y no sentir dolor.
Hace varios años atrás, en algún lugar de Europa nacieron gemelos. Una pareja de hermosos y tiernos bebes que trajeron más alegría al hogar de la familia, llamémosles, Duncan. Los niños se desarrollaron bastante bien hasta pasada la época de la dentición donde empezaron las preocupaciones. Una tarde, los niños se hallaban sobre la cama jugueteando cuando la madre vio que en la boca de uno de ellos había rasgos de sangre. Luego de revisarlo penso que se trataba del roce de su boquita con sus dientecitos hasta que comprobó con horror que se debía a que el pequeño se había masticado su pequeña lengua, pero el niño no dio señal alguna de dolor o molestia. A los pocos días, la niñita tenía su brazito colgando de una manera extraña, su padre comprobó que se había dislocado pero la pequeña tampoco dio muestras de malestar alguno lo que puso en alerta a los padres llevándolos al sanatorio más cercano donde determinaron la necesidad de realizarles un descarte neurológico. El resultado: los niños nacieron sanos pero con una seria deficiencia a nivel del tejido conectivo y neuronal que les impedía llevar la información al cerebro para su identificación. En otras palabras, el dolor que es un vehículo de conciencia, al decir del Buda, no estaba presente en su organismo. Así, los niños podrían comerse la lengua como si fuera un mashmello, romperse un brazo o una pierna sin experimentar malestar alguno.
Los receptores neuronales a los que nos referimos están en constante funcionamiento y, volviendo al tema de las enfermedades psicosomáticas, gracias a ellos podemos experimentar sensaciones que nos conectan con la realidad circundante.
Nuestro cuerpo elimina, sea en verano, sea en invierno, una cantidad de sudor para mantener su equilibrio interno, por lo que, pensar que sólo transpiramos cuando se eleva la temperatura no es exacto.
Los cambios hormonales también son factores a tener en cuenta. Los cambios se producen en la sangre debido a la liberación de hormonas producidas por diferentes glándulas como la tiroides, la partiroides o las suprarrenales.
No debemos olvidar que los hábitos de vida poco saludables hacen la diferencia. Hay más probabilidades que las alteraciones en la alimentación y el sueño provoquen molestias que puedan confundirse con los síntomas de una enfermedad. El exceso de comida por ejemplo, puede causar ciertos trastornos que no necesariamente son una enfermedad. Pero es necesario entender que los trastornos gástricos no tratados adecuadamente podrían derivar en una verdadera enfermedad.
La enfermedad es una suma de problemas que se van acumulando y que al no ser tratados oportunamente van causando estragos, ya que nadie se enferma de la noche a la mañana como dirían los Doctores Lezameta Acharán y el Rojas Baltodano.
También es necesario anotart que cuando el individuo no descansa bien o no descansa lo suficiente alterará su ritmo de sueño y experimentará trastornos que podrían causar trastornos reales. Por ejemplo, las personas que se ven obligadas a laborar durante la noche están más propensas a sufrir de mayor desgaste físico llegando incluso a sufrir de alucinaciones o una desvirtualización de la realidad más conocida como estado confusional.
HISTORIA DEL CONCEPTO
Psicosomático es un término relativamente nuevo pero que, según Weiss y English52, describe una aproximación a la medicina tan vieja como el mismo arte de curar: “No es una especialidad sino más bien un punto de vista que se aplica a todos los aspectos de la medicina y de la cirugía. No significa estudiar menos el cuerpo; significa estudiar más la psiquis. Es una reafirmación del viejo principio de que la mente y el cuerpo son uno, que funcionan como órganos interactivos e interdependientes –un principio que siempre ha guiado al médico práctico inteligente. Como ciencia, la medicina psicosomática se orienta a descubrir la naturaleza precisa de la relación entre emociones y función corporal [1] . La investigación en este terreno se apoya en la convergencia de la moderna investigación fisiológica, según fuera desarrollada por la ciencia de laboratorio y la experimentación animal, y de los descubrimientos del psicoanálisis, ambos desarrollos dinámicos de la medicina” [2] .
En las antiguas civilizaciones de Oriente, la medicina primitiva se confunde con la magia: los primeros médicos eran sacerdotes; las primeras clínicas, templos. Las causas de las enfermedades no residían en el organismo de los pacientes sino en acciones de seres sobrenaturales, dioses o demonios. Resultaba lógico por lo tanto, que se buscara curar mediante prácticas religiosas: encantamientos, exorcismos, sacrificios expiatorios, etc. Mucho antes que los países orientales, Grecia supo liberarse, gracias a su espíritu realista, de supersticiones y prejuicios, adquiriendo así un concepto concreto y racional de la salud y la enfermedad. La profesión médica pasa a manos laicas, la observación se vuelve guía en el estudio de las enfermedades y el arte de curar se transforma en ciencia experimental. A partir del siglo VI a.C. surgieron centros médicos como la célebre Escuela de Cos, encarnada en el gran maestro Hipócrates que floreció alrededor del 400 a.C., y a quien la Historia confirió el título honorífico de padre de la medicina.
Hipocrátes (460-377 a.C.) sostenía que encontrar la causa de la enfermedad y prever su evolución son las primeras tareas del médico y las condiciones previas del arte del curar. Su búsqueda de integración entre lo psíquico y lo somático se basaba en la concepción de la patología humoral, que relacionaba las cualidades y elementos de Empédocles (504-443 a.C.) con los cuatro humores, de cuya armonía dependía la salud: sangre, bilis negra, bilis amarilla y flema y los cuatro temperamentos correspondientes: el sanguíneo, el melancólico, el colérico y el flemático. Además describía casos de locura que encontraban alivio con una disentería y establecía correlación entre los tipos físicos muscular y fuerte –habitus apoplecticus-, propenso a la apoplejía y el delicado y débil –phyhisicus- con tendencia a la tuberculosis. (PAPP, 39)
Platón (429-347 a.C.) enseñó que el equilibrio entre el cuerpo y el alma es el elemento importante en la salud y que los desórdenes mentales pueden deberse a trastornos morales o corporales [3] . Expresó el punto de vista de que cuando las pasiones no son inhibidas por las altas facultades, como ocurre en el estado de sueño, los deseos tienden a ser satisfechos en la fantasía: “el punto que deseo hacer notar es que en todos nosotros, aun en los hombres buenos, hay una naturaleza de bestia salvaje que persiste en el sueño” [4] .
Los términos "psicosomático" y "somatopsíquico" fueron utilizados, respectivamente, por primera vez, por Johann Christian Heinroth [5] (1773-1843), en 1818, y por Maximilian Jacobi (1775-1858) en 1822. Siguiendo este recorrido histórico de precursores, hallamos a Carl Gustav Carus (1779-1868), médico y amigo de Goethe, a quien se le atribuye el mérito de describir por primera vez el cuerpo humano en su totalidad, como campo expresivo [6] .
En 1876, el médico inglés H. Maudsley (1835-1918) que obtuvo gran prestigio por una clasificación de las psicosis etiológica y somatológicamente orientada, ya decía que “si la emoción no se libera, se fija en los órganos y trastorna su funcionamiento” [7] .
Aún cuando el término psicosomático genera malentendidos, dado que en ciertas oportunidades se refiere a una aproximación holística médica y otras a un grupo diferenciado de dolencias, lo conservaremos en este recorrido como un intento abarcativo de referirnos a aquella zona de confluencia de las disciplinas médicas tradicionales. Atrapado en el dualismo soma – psique, iniciado en el planteo cartesiano, el pensamiento psicosomático también pendula entre enfoques que destacan la especificidad del enfermar – con el supuesto básico de que ciertas estructuras de carácter o determinada conflictiva, determinan ciertas dolencias- u otros que enfatizan la concepción del proceso patológico, como un fenómeno “biopsicosocial”, que en numerosas oportunidades comprende un listado de factores, sin terminar de explicar su imbricación en el resultado final que constituye el proceso patológico.
El psicoanálisis freudiano, según Haynal y Passini21, proveyó la primera reflexión sistemática y el primer modelo etiológico para explicar síntomas corporales de tal modo que ya en 1913, Paul Federn presentaba un caso de asma estudiado mediante el psicoanálisis. [8]
La expresión Medicina psicosomática fue introducida en el psicoanálisis por el discípulo de Freud, Felix Deutsch, quien en 1922 publicó el artículo “El campo de la psicoterapia en la medicina interna” y en 1928, “La posición del psicoanálisis en la clínica interna”.
Thure von Uexküll, uno de los pioneros de la psicosomática en Alemania, ha descrito de una manera simple lo que significó la asociación de psicoanálisis y medicina psicosomática en Alemania. Sugiere la existencia de tres fases, la primera, que estaría caracterizada por Georg Groddeck (1866-1934) [9] , considerado por muchos como el padre fundador de la medicina psicosomática moderna, quien extendió el andamiaje de la metapsicología freudiana a las enfermedades orgánicas y manipuló símbolos y analogías con inimitable desenvoltura. Groddeck estaba convencido que la distinción entre cuerpo y psique era sólo verbal, no sustancial, que ambos constituían un todo único, negando la distinción entre enfermedades físicas y psíquicas. (GRODDECK19).
La segunda fase se habría caracterizado por la introducción de métodos psicofisiológicos, con experimentos de hipnosis que habrían demostrado los condicionantes psicológicos de manifestaciones fisiológicas pero sin indicar una especificidad que permitiera predicciones. Los intentos de Félix Deutsch por introducir el psicoanálisis en la clínica médica –a principios de la década del 20- corresponderían también a este período.
La tercera fase –una fase de creciente conciencia metódica [10] - se caracterizaría por el intento de aportar comprobaciones empíricas a las numerosas generalizaciones teóricas. Aquí se ubica a Flanders Dunbar y su estudio sobre los tipos de personalidad, y a Franz Alexander, con la teoría del conflicto psicodinámico específico. Thure von Uexküll tampoco olvida a Michael Balint, cuya duradera contribución residió en investigar la estructura de la relación médico-paciente. Balint acuñó para esa época una curiosa idea: planteó que la medicina más frecuentemente utilizada en la práctica médica es el propio médico. Pero que todavía no existía una farmacología para esa tan importante droga: ni dosis, ni frecuencia, ni indicaciones ni contraindicaciones. Y concluyó que lo más riesgoso era que la droga "médico" se administraba frecuentemente sin saber siquiera que se la estaba administrando ya que, aunque cada profesional piense que en su tarea produce solamente acciones técnicas, en realidad en cada acto o decisión médica hay necesariamente una interrelación entre acciones técnicas, imperativos ideológicos y condicionantes emocionales.
El renovado interés por lo psicosomático corresponde a un genuino afán científico por superar el dualismo cartesiano que separa la "psiquis" de la "materia" y también, al mecanicismo subyacente en ciertas explicaciones de la medicina tradicional que, más allá del progreso que acarreó en muchas áreas de la investigación, redujo la visión y la interpretación de los fenómenos humanos de su riqueza y complejidad a una peligrosa explicación causalista.
La mayoría de las concepciones causalistas diferencian a los trastornos en:
·Trastornos psicogenéticos: aquellos provocados por fantasías que se expresan simbólicamente a través de una alteración orgánica.
·Trastornos organoneuróticos: las funciones orgánicas pueden ser influidas fisiológicamente por actitudes instintivas inconcientes, sin que por ello los cambios que se produzcan tengan siempre un significado psíquico definido.
·Trastornos somatogenéticos: son las llamadas patoneurosis y comprenden los trastornos psíquicos provocados por una enfermedad orgánica o investidos de significación psicológica "a posteriori". [11]
Desde nuestro enfoque de la medicina psicosomática, compartimos la definición de Laín Entralgo35i como “la orientación de la medicina que se caracteriza por incluir en cada acto médico y en cada juicio clínico, la consideración de las emociones inconscientes que contribuyen a que cada paciente, configure una persona enferma en una situación particular siempre diferente”, que comprende, además, las vicisitudes de sus relaciones con el médico, la familia y la sociedad.
[1] En sus aplicaciones, podemos diferenciar la Psicosomática como ciencia básica, como orientación médica y práctica clínica. Como ciencia básica, la Psicosomática tiene por objetivo la observación e interpretación de las relaciones entre estados, procesos y acontecimientos psicológicos y biológicos, tal como son influenciados por el entorno que rodea al sujeto, en la salud como en la enfermedad. Pertenece al grupo de las ciencias naturales, tributaria del método experimental y abreva a nivel teórico de los sistemas conceptuales provenientes de la Psicología y la Biología. Como orientación médica, la Medicina Psicosomática surge como reacción a las tendencias reduccionistas de la medicina, encarnando una actitud que comprende al paciente en su totalidad, atendiendo no sólo a los datos biológicos sino también a los factores sociales y psicológicos que lo afectan a fines de lograr un más eficaz diagnóstico, tratamiento y prevención de la enfermedad.
[2] “...en la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Munich, se exhibe en una vitrina especial, junto al microscopio de Alois Alzheimer una carta manuscrita de Freud en la que éste le agradece a Emilio Kraepelin la derivación de un paciente... Una vez más podemos apreciar cómo los grandes hombres en vez de disentir, se complementan”: Prof. Dr. Jaime Smolovich (Psiconeuroinmunoendocrinología, Prólogo,30)
[3] Si no debe descuidarse la cura de los ojos sin la cabeza, ni la de la cabeza sin el cuerpo, tampoco debe tratarse el cuerpo sin el alma; si muchas enfermedades se resisten a los esfuerzos de los médicos helenos, procede de que desconocen el todo... Pues es un error entre los hombres, en estos tiempos, el intentar ser médicos para una de las dos cosas (la templanza del alma o la salud corporal) separadamente”. Platón ‘Cármides’ 156 e, 157 b)
[4] En esta descripción observamos como las ideas de Platón acerca de los sueños se anticipan a la teoría freudiana.
[5] El primer trabajo de este psiquiatra alemán, profesor de Leipzig- inscripto en la corriente vitalista de Xavier Bichat, es un artículo sobre la influencia de las pasiones en la epilepsia y en la tuberculosis. Esta nueva corriente vitalista tenía por objetivo introducir en el pensamiento organicista y experimental de la medicina del siglo XIX, factores de orden psíquico para dar cuenta de la etiopatogenia de ciertas enfermedades.
[6] Para Carus, las enfermedades del alma proceden del inconsciente o de la conciencia. Entre las primeras se encuentran las enfermedades corporales, en las tres formas primordiales de fiebre, inflamación y deformación. El segundo grupo de enfermedades, que se manifiestan fundamentalmente en el espíritu consciente, son llamadas enfermedades del alma o enfermedades psíquicas. (Lolas Stepke37).
[7] Tanto la sabiduría antigua como la premoderna reflejaron el conocimiento de la unidad cuerpo-mente en interacción bidireccional. Aristóteles dijo, “Psique (alma) y cuerpo reaccionan complementariamente una con otro, según mi entender. Un cambio en el estado de la psique produce un cambio en la estructura del cuerpo, y a la inversa, un cambio en la estructura del cuerpo produce un cambio en la estructura de la psique”.
[8] Sintéticamente podríamos decir que la psicosomática psicoanalítica parte del hombre enfermo y de su funcionamiento psíquico, para comprender las condiciones en las cuales ha podido desarrollarse una enfermedad somática y, en cambio, la medicina tradicional parte de la enfermedad y busca los factores etiológicos ya sean biológicos o psíquicos. Según Laín Entralgo35, quien sepa prescindir de todo dogmatismo de escuela –sea ésta “freudiana” o “antifreudiana”-, pronto advertirá que la contribución del psicoanálisis a la medicina puede cifrarse en cinco puntos principales: 1) el descubrimiento de la rigurosa necesidad del diálogo con el enfermo, así para el diagnóstico como para el tratamiento de su enfermedad (...) La palabra dejará de ser puro instrumento de pesquisa y se convertirá en agente terapéutico. 2) la estimación diagnóstica y terapéutica del componente instintivo de la vida humana. 3) el descubrimiento de la existencia y de la significación que en la vida del hombre tienen los diversos modos de la conciencia psicológica (inconsciente-preconciente-consciente). 4) una decisiva aportación al conocimiento cabal de la influencia que la vida anímica ejerce sobre los movimientos del cuerpo, y éstos sobre aquélla (correlaciones psicosomáticas). 5) la preocupación por ordenar comprensivamente en la biografía del enfermo el suceso de la enfermedad. Freud supo demostrar que la patografía es y debe ser biografía, en el más plenario sentido de esta palabra.
[9] Groddeck había tomado el concepto de Ello de Nietzsche para denominar un campo más amplio que el que Freud describía para el inconsciente. Opinaba que el hombre estaba animado por lo desconocido, por un Ello que regula todo lo que hace y le sucede, sintetizando su idea en la frase “el hombre es vivido por el Ello”. Este concepto fatalista no era totalmente aceptado por Freud, que consideraba que las fuerzas del Yo permiten un dominio aunque sea parcial de sí y del mundo exterior. El Ello de Freud es un concepto tópico y un polo opuesto al Yo. Para Groddeck, que no acordaba con tales oposiciones, el Yo es una forma de expresión del Ello. Consideraba que los síntomas orgánicos se desarrollan de un modo similar al trabajo del sueño y a la dinámica de las neurosis y que son accesibles a la influencia psicoterapéutica. Dentro de su concepción, siempre que el Ello no llega a la satisfacción libidinal en razón de una censura severa, se manifiesta bajo la forma del sueño o de un síntoma; si por medio de dicho síntoma no se aporta ninguna satisfacción a la pulsión reprimida, el síntoma se repite, manteniéndose hasta la aparición de la enfermedad. “El síntoma como patofisonomía es, cual lenguaje del Ello, por así decir, el balbuceo de la impotencia humana. Comprender su significado, aceptar al hombre en su debilidad, y esto siempre recordando la propia humanidad, es la posición médica básica de Groddeck”. (CLAUSER10).
[10] El órgano de difusión pionero en los Estados Unidos Psychosomatic Medicine fundado en 1939, anunciaba que sus páginas estarían destinadas a “publicaciones que trataran primordialmente de fenómenos observados concomitantemente desde ángulos psíquicos y somáticos en lugar de uno de ellos por separado” y señalaba como áreas de énfasis los “cambios fisiológicos que acompañan a la emoción... y los aspectos psiquiátricos de problemas médicos generales y específicos”. (Nemiah, J.C. Denial revisited: reflections on psychosomatic theory. Psychother. Psychosom. 26:140-147, 1975). Cabe recordar también como hecho histórico significativo que en el año 1946 surge la Organización Mundial de la Salud (OMS) que en su carta fundacional define a la salud “como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no simplemente la ausencia de enfermedad o afección”.
[11] Lo opuesto, según Otto Fenichel, sería la pato-curación, en donde una neurosis desaparece con la irrupción de una enfermedad orgánica.
lunes, 15 de noviembre de 2010
EL PODER DE LA MENTE EN LA SALUD
Existen medicinas alternativas que consideran que la mente ayuda a curar el cuerpo y esto se debe a que la salud abarca la mente y el cuerpo porque están íntimamente conectados. A este concepto se le conoce como salud holística.
Cuando algo afecta sus emociones, su cuerpo reacciona. Por ejemplo, si estás viviendo en un lugar que no te gusta, si tienes un trabajo que no disfrutas o en el que no te dan un trato justo, o si estás en una relación conflictiva. Puede que te duela la espalda, que te den jaquecas o que tengas problemas digestivos. Por lo general, se cree que se debe a un factor externo, pero podría no ser así. El cuerpo expresa de una u otra manera algo que está afectando a la mente. Por algo se ha comprobado que muchas personas que sufren de enfermedades crónicas, como el colon irritable, mejoran su estado de salud con una dosis de risa y buena energía.
Los seres humanos no somos sólo carne y hueso. Somos también mente y espíritu. Por eso, si algo afecta a una de estas entidades (el cuerpo, la mente, el espíritu), el resto también sufrirá las consecuencias. De ahí surge la práctica de la salud holística que entiende al ser humano en su totalidad.
Tomando este punto de partida, muchas de las prácticas que hacen parte de la medicina alternativa se basan en la importancia de la relación entre la mente y el cuerpo. Se enfocan no en atacar los síntomas sino en buscar equilibrar la causa de los problemas que te pueden afectan.
¿Es charlatanería o tienen algún tipo de sustento científico?
Si dudas de la veracidad de las prácticas de medicina alternativa que tratan al cuerpo y la mente como un todo, te sorprenderá saber que se basan en estudios científicos que provienen especialmente de la neurociencia. Según investigaciones en esta área, el organizar los “cables del cerebro” permite reenganchar áreas como la corteza pre-frontal responsable de fortalecer la capacidad de reacción y la felicidad. La medicina del cuerpo y de la mente promueve una idea verdaderamente fascinante: la mente tiene la posibilidad de cambiar o modificar el cerebro, así como de controlar el funcionamiento y los síntomas del cuerpo.
Analiza por un momento qué pensamientos rondan frecuentemente en tu mente y cómo podrías calificar tu estado de salud. Lo que almacenas en tu mente puede predisponerte al estrés, y éste a su vez produce algunas enfermedades. De allí que la primera parte del camino a recorrer en este tipo de medicina alternativa sea poner la mente en un estado de paz, liberarla de pensamientos negativos, juicios y prejuicios.
¿Te ha sucedido que ciertas emociones o situaciones producen algunos efectos en tu cuerpo?
Recuerda cuando te has sentido enojón, o de “mal genio”. Tu boca tiende a ponerse seca y en muchos casos amarga, tu cuello se pone tenso y hasta puedes experimentar dolores de cabeza. Y qué tal cuando estás bajo situaciones de mucha tensión o estrés. ¿Has sentido que tu respiración se agita, y que al controlarla puedes controlar también la sensación de estrés y enojo? Esto es maravilloso, si en lugar de tomar ciertos medicamentos que te ayuden a controlar las respuestas de tu cuerpo, puedes hacerlo con solo liberarte de los pensamientos negativos, buena parte de tu salud está en tus manos.
Partiendo de allí, podrás utilizar tu mente para alcanzar beneficios en el campo de la salud. Para lograrlo existen diferentes prácticas; unas de tipo espiritual, otras relacionadas con los beneficios de una buena respiración y una buena postura.
¿Qué prácticas hacen parte de la medicina del cuerpo y de la mente?
Biofeedback: por medio del uso de algunos aparatos que te ayudan a medir el pulso cardiaco, la temperatura de tu piel y hasta la actividad de tu cerebro, tendrás la posibilidad de aprender a controlar la presión sanguínea y la tensión muscular, entre otros.
Se considera que el Biofeedback ayuda a controlar ciertas condiciones como el asma, como el síndrome del intestino irritable, la náusea y el vómito relacionados con terapias contra el cáncer y el estreñimiento. También ha sido eficaz en algunos casos de incontinencia, tensión alta, dolor, epilepsia y control de ansiedad.
Visualización es una técnica que usa la creación de imágenes en la mente con el propósito de curar y sanar. Por ejemplo los indios Navajo utilizan esta técnica invitando a la persona a visualizarse como un ser saludable. Hoy en día se hace referencia a prácticas desarrolladas por Sigmund Freud y Carl Jung en donde se documentaba el uso de la imaginación en los procesos curativos.
En la actualidad se usa en algunos casos del tratamiento del cáncer para reducir los síntomas, también para el manejo del estrés, y antes y después de las cirugías para reducir la ansiedad. Lo más llamativo de todo es que no tiene ningún efecto negativo. Así que puedes intentarlo sin temer a las consecuencias.
Meditación. ¿Crees que es posible controlar el flujo de los pensamientos en tu mente? La respuesta es sí. Lo puedes hacer a través de la meditación. No sólo te ayudará a encontrar un estado de relajación física y mental sino que te permitirá relacionarte de manera diferente con tus emociones y pensamientos. Médicamente la meditación es usada actualmente en casos de presión alta, ansiedad, estrés, fibromialgia y asma. Es recomendada debido a que no tiene efectos colaterales, y por el contrario te ayudará a controlar el estrés diario.
Musica-terapia. Desde la década de los años cincuenta la música ha sido utilizada para curar. En esa época se recurrió a los músicos para sanar a militares norteamericanos heridos en combate. En nuestros días, esta terapia se usa en pacientes con Alzheimer, autismo, y depresión. También contribuye a obtener un estado de relajación y a reducir el estrés. Pero recuerda que esta terapia no consiste en conectarse al iPod y simplemente escuchar la música que te gusta. Esta terapia consta de un procedimiento particular en el que la música es usada para entrar en estados de relajación.
Manejo de la respiración. El manejo de la respiración puede ser también útil en casos como la náusea, el vómito, la presión alta y por supuesto la ansiedad y el estrés.
Oración. Aunque el evaluar la espiritualidad en estudios científicos no es una tarea fácil de resolver, algunos estudios han logrado encontrar resultados positivos en el caso de personas con cáncer y con enfermedades relacionadas con la función del sistema inmune. Sin importar cual sea tu predilección en cuestiones espirituales, el bienestar del espíritu puede reflejarse en el bienestar del cuerpo.
Si ninguna de estas opciones te llamó atención podrías intentar alternativa como la terapia cognitiva y conductual, la hipnosis, la relajación muscular, el Pilates, el Tai Chi y el Yoga. Como ves, las opciones son muy amplias, podrías obtener grandes beneficios sin experimentar ningún efecto secundario. Recuerda que la mente es tu gran aliada para tener Vida y Salud.
Cuando algo afecta sus emociones, su cuerpo reacciona. Por ejemplo, si estás viviendo en un lugar que no te gusta, si tienes un trabajo que no disfrutas o en el que no te dan un trato justo, o si estás en una relación conflictiva. Puede que te duela la espalda, que te den jaquecas o que tengas problemas digestivos. Por lo general, se cree que se debe a un factor externo, pero podría no ser así. El cuerpo expresa de una u otra manera algo que está afectando a la mente. Por algo se ha comprobado que muchas personas que sufren de enfermedades crónicas, como el colon irritable, mejoran su estado de salud con una dosis de risa y buena energía.
Los seres humanos no somos sólo carne y hueso. Somos también mente y espíritu. Por eso, si algo afecta a una de estas entidades (el cuerpo, la mente, el espíritu), el resto también sufrirá las consecuencias. De ahí surge la práctica de la salud holística que entiende al ser humano en su totalidad.
Tomando este punto de partida, muchas de las prácticas que hacen parte de la medicina alternativa se basan en la importancia de la relación entre la mente y el cuerpo. Se enfocan no en atacar los síntomas sino en buscar equilibrar la causa de los problemas que te pueden afectan.
¿Es charlatanería o tienen algún tipo de sustento científico?
Si dudas de la veracidad de las prácticas de medicina alternativa que tratan al cuerpo y la mente como un todo, te sorprenderá saber que se basan en estudios científicos que provienen especialmente de la neurociencia. Según investigaciones en esta área, el organizar los “cables del cerebro” permite reenganchar áreas como la corteza pre-frontal responsable de fortalecer la capacidad de reacción y la felicidad. La medicina del cuerpo y de la mente promueve una idea verdaderamente fascinante: la mente tiene la posibilidad de cambiar o modificar el cerebro, así como de controlar el funcionamiento y los síntomas del cuerpo.
Analiza por un momento qué pensamientos rondan frecuentemente en tu mente y cómo podrías calificar tu estado de salud. Lo que almacenas en tu mente puede predisponerte al estrés, y éste a su vez produce algunas enfermedades. De allí que la primera parte del camino a recorrer en este tipo de medicina alternativa sea poner la mente en un estado de paz, liberarla de pensamientos negativos, juicios y prejuicios.
¿Te ha sucedido que ciertas emociones o situaciones producen algunos efectos en tu cuerpo?
Recuerda cuando te has sentido enojón, o de “mal genio”. Tu boca tiende a ponerse seca y en muchos casos amarga, tu cuello se pone tenso y hasta puedes experimentar dolores de cabeza. Y qué tal cuando estás bajo situaciones de mucha tensión o estrés. ¿Has sentido que tu respiración se agita, y que al controlarla puedes controlar también la sensación de estrés y enojo? Esto es maravilloso, si en lugar de tomar ciertos medicamentos que te ayuden a controlar las respuestas de tu cuerpo, puedes hacerlo con solo liberarte de los pensamientos negativos, buena parte de tu salud está en tus manos.
Partiendo de allí, podrás utilizar tu mente para alcanzar beneficios en el campo de la salud. Para lograrlo existen diferentes prácticas; unas de tipo espiritual, otras relacionadas con los beneficios de una buena respiración y una buena postura.
¿Qué prácticas hacen parte de la medicina del cuerpo y de la mente?
Biofeedback: por medio del uso de algunos aparatos que te ayudan a medir el pulso cardiaco, la temperatura de tu piel y hasta la actividad de tu cerebro, tendrás la posibilidad de aprender a controlar la presión sanguínea y la tensión muscular, entre otros.
Se considera que el Biofeedback ayuda a controlar ciertas condiciones como el asma, como el síndrome del intestino irritable, la náusea y el vómito relacionados con terapias contra el cáncer y el estreñimiento. También ha sido eficaz en algunos casos de incontinencia, tensión alta, dolor, epilepsia y control de ansiedad.
Visualización es una técnica que usa la creación de imágenes en la mente con el propósito de curar y sanar. Por ejemplo los indios Navajo utilizan esta técnica invitando a la persona a visualizarse como un ser saludable. Hoy en día se hace referencia a prácticas desarrolladas por Sigmund Freud y Carl Jung en donde se documentaba el uso de la imaginación en los procesos curativos.
En la actualidad se usa en algunos casos del tratamiento del cáncer para reducir los síntomas, también para el manejo del estrés, y antes y después de las cirugías para reducir la ansiedad. Lo más llamativo de todo es que no tiene ningún efecto negativo. Así que puedes intentarlo sin temer a las consecuencias.
Meditación. ¿Crees que es posible controlar el flujo de los pensamientos en tu mente? La respuesta es sí. Lo puedes hacer a través de la meditación. No sólo te ayudará a encontrar un estado de relajación física y mental sino que te permitirá relacionarte de manera diferente con tus emociones y pensamientos. Médicamente la meditación es usada actualmente en casos de presión alta, ansiedad, estrés, fibromialgia y asma. Es recomendada debido a que no tiene efectos colaterales, y por el contrario te ayudará a controlar el estrés diario.
Musica-terapia. Desde la década de los años cincuenta la música ha sido utilizada para curar. En esa época se recurrió a los músicos para sanar a militares norteamericanos heridos en combate. En nuestros días, esta terapia se usa en pacientes con Alzheimer, autismo, y depresión. También contribuye a obtener un estado de relajación y a reducir el estrés. Pero recuerda que esta terapia no consiste en conectarse al iPod y simplemente escuchar la música que te gusta. Esta terapia consta de un procedimiento particular en el que la música es usada para entrar en estados de relajación.
Manejo de la respiración. El manejo de la respiración puede ser también útil en casos como la náusea, el vómito, la presión alta y por supuesto la ansiedad y el estrés.
Oración. Aunque el evaluar la espiritualidad en estudios científicos no es una tarea fácil de resolver, algunos estudios han logrado encontrar resultados positivos en el caso de personas con cáncer y con enfermedades relacionadas con la función del sistema inmune. Sin importar cual sea tu predilección en cuestiones espirituales, el bienestar del espíritu puede reflejarse en el bienestar del cuerpo.
Si ninguna de estas opciones te llamó atención podrías intentar alternativa como la terapia cognitiva y conductual, la hipnosis, la relajación muscular, el Pilates, el Tai Chi y el Yoga. Como ves, las opciones son muy amplias, podrías obtener grandes beneficios sin experimentar ningún efecto secundario. Recuerda que la mente es tu gran aliada para tener Vida y Salud.
LA INDEFENSIÓN APRENDIDA
La INDEFENSIÓN APRENDIDA, o adquirida, es una condición psicológica en la que un sujeto aprende a creer que está indefenso, que no tiene ningún control sobre la situación en la que se encuentra y que cualquier cosa que haga es inútil. Como resultado, permanece pasivo frente a una situación displacentera o dañina, incluso cuando dispone de la posibilidad real de cambiar estas circunstancias.
La Indefensión aprendida fue postulada por el psicólogo Martin Seligman. Seligman exponía a dos perros, encerrados en sendas jaulas, a descargas eléctricas ocasionales. Uno de los animales tenía la posibilidad de accionar una palanca con el hocico para detener esa descarga, mientras el otro animal no tenía medios para hacerlo. El tiempo de la descarga era igual para ambos, ya que la recibían en el mismo momento, y cuando el primer perro cortaba la electricidad, el otro también dejaba de recibirla. En cualquier caso, el efecto psicológico en ambos animales era muy distinto; mientras el primero mostraba un comportamiento y un ánimo normal, el otro permanecía quieto, lastimoso y asustado, con lo que la importancia de la sensación de control en el estado de ánimo parecía demostrada. Incluso cuando la situación cambiaba para el segundo animal, y ya sí podía controlar las descargas, era incapaz de darse cuenta y seguía recibiendo descargas sin intentar nada para evitarlo.
La teoría de la indefensión aprendida ha sido utilizada para explicar el mecanismo de la depresión. Cuando estamos deprimidos -dirían los defensores de esta relación-, percibimos que nuestra situación vital es dolorosa, y no distinguimos ninguna solución ni ninguna posible vía de escape a nuestro alcance; nos sentimos mal y no podemos hacer nada para cambiarlo.
¿Por qué, frente a las dificultades, algunas personas se dan por vencidas rápidamente y otras perseveran y salen adelante?
Las personas tenemos un monólogo o discurso interno con el cual explicamos las cosas que nos suceden. Este discurso se denomina “atribución causal”, “estilo atribucional” o “modelo explicativo”.
Martin Seligman (1991) se preguntó por qué frente a las dificultades algunas personas se dan por vencidas rápidamente y otras perseveran y salen adelante. Y encontró que frente a las dificultades aparecían preferentemente dos tipos de atribuciones causales: el estilo optimista y el estilo pesimista.
Sus investigaciones muestran como las personas optimistas tienden a ser más esperanzadas y perseverantes, tener mejor autoestima y generar acciones más exitosas y, por el contrario, las personas pesimistas tienden a ser más desesperanzadas, tienen autoestima más baja y se dan por vencidas más fácilmente frente a la adversidad.
Cuando las personas, sobre todo en etapas tempranas de la vida, se han visto acorraladas en situaciones altamente aversivas ante las cuales no podían reaccionar o huir (como es el caso de los niños cuya familia les está brindando un patrón de apego disfuncional), aprenden a ser desamparadas. Es decir uno aprende a quedarse paralizado frente a determinadas situaciones aversivas, se aprende a ser indefenso.
Así vemos que aprendemos a ser asertivos y hacernos respetar por muchas personas, pero es mucho más difícil lograrlo con las personas que amamos, porque en los momentos de conflicto las conductas que surgen no suelen ser las que dicta la lógica sino las que nuestros patrones de apego desatan automáticamente.
El desamparo aprendido está acompañado de pensamientos destructivos. Las tendencias de las personas en esta situación son:
· la reacción a bajar los brazos y darse por vencidas,
· a no asumir la responsabilidad de producir cambios y
· a no contestar frente a las adversidades.
Y esto sucede porque han construído, sin quererlo, una paralizante teoría, la creencia de que:
“NO VALE LA PENA HACER NADA, PORQUE HAGA LO QUE HAGA NADA CAMBIARÁ”
El estilo atribucional modula el desamparo aprendido. Esto significa que cuando más pesimistas y extremistas sean las cosas que nos decimos, más desamparados e indefensos nos sentiremos y actuaremos de acuerdo a ello.
Seligman (op.cit.) estudia tres dimensiones o características del estilo atribucional o atribución causal:
· Permanencia: Qué duración, estabilidad o inestabilidad en el tiempo atribuímos las causas de los buenos o males sucesos. Sus extremos se expresan en el discurso en los polos Siempre-Nunca.
· Penetración: Cuántas áreas de nuestra vida se ven afectadas por nuestra buena o mala suerte, si estas causas nos afectan de manera global o específica. Se expresa en el discurso en los extremos Todo-Nada.
· Personalización: Consiste en atribuir causas internas o externas a los buenos o malos sucesos. Si me siento culpable cuando algo me sale mal “Porque yo soy así”, o soy capaz de externalizar el problema y hacerme responsable de producir cambios. Esta dimensión tiene que ver con la autoestima.
“Las personas pesimistas frente a cualquier amenaza o riesgo creen estar indefensas. Al intentar explicar las causas de las situaciones lo hacen en un estilo atribucional permanente, penetrante y personal, y esto a su vez genera desamparo: esperan ser siempre desamparadas. O sea que frente a situaciones similares volverán a quedar indefensas”...
El estilo atribucional se adquiere en la infancia a través de tres grandes vías:
· El análisis causal cotidiano, más optimista o más pesimista, que el niño o la niña observaron modelar a sus padres.
· El tipo de crítica que los adultos (padres, maestros, modelos, etc.) realizaban de él o ella. Las etiquetas que nos ponían: “la tonta”, “el torpe”, etc.
· La realidad de pérdidas o traumas en períodos críticos del desarrollo.
Cuando fallamos en algo todos nos sentimos desamparados y nos deprimimos, por lo menos momentáneamente. Pero los optimistas se recuperan más pronto, a poco de haber fallado se recomponen y vuelven a intentarlo. Los pesimistas ven la derrota como algo permanente y penetrante, se deprimen y siguen desamparados por largo tiempo, dejan pasar el tiempo y no vuelven a intentarlo.
El estilo explicativo o atribución causal funciona para individuos o grupos de individuos: equipos, instituciones, comunidades, nacionalidades.
Experimentos realizados con animales por Madelon Visintainer mostraron que aquellos que habían aprendido tempranamente a ser desamparados debilitaban sus defensas inmunológicas.
Estudios realizados con sujetos mostraron que en los estados depresivos prolongados se agotan las catecolaminas, cuando esto sucede aumentan las endorfinas, el sistema inmunológico lo detecta y reduce su funcionamiento, dejando a la persona más expuesta a enfermedades.
Las personas pesimistas se deprimen con más facilidad y más a menudo, por lo tanto cuentan con una menor actividad inmunológica.
Las personas optimistas no sólo mantienen más alertas sus defensas inmunológicas, se muestran más activas frente a las dificultades, toman más desiciones y adoptan mayor cantidad de medidas para crearse una red de apoyo afectivo y social.
REFERENCIA:
Seligman, Martin (1991). El optimismo es una ventaja y un placer que se adquiere. Buenos Aires. Atlántida.
La Indefensión aprendida fue postulada por el psicólogo Martin Seligman. Seligman exponía a dos perros, encerrados en sendas jaulas, a descargas eléctricas ocasionales. Uno de los animales tenía la posibilidad de accionar una palanca con el hocico para detener esa descarga, mientras el otro animal no tenía medios para hacerlo. El tiempo de la descarga era igual para ambos, ya que la recibían en el mismo momento, y cuando el primer perro cortaba la electricidad, el otro también dejaba de recibirla. En cualquier caso, el efecto psicológico en ambos animales era muy distinto; mientras el primero mostraba un comportamiento y un ánimo normal, el otro permanecía quieto, lastimoso y asustado, con lo que la importancia de la sensación de control en el estado de ánimo parecía demostrada. Incluso cuando la situación cambiaba para el segundo animal, y ya sí podía controlar las descargas, era incapaz de darse cuenta y seguía recibiendo descargas sin intentar nada para evitarlo.
La teoría de la indefensión aprendida ha sido utilizada para explicar el mecanismo de la depresión. Cuando estamos deprimidos -dirían los defensores de esta relación-, percibimos que nuestra situación vital es dolorosa, y no distinguimos ninguna solución ni ninguna posible vía de escape a nuestro alcance; nos sentimos mal y no podemos hacer nada para cambiarlo.
¿Por qué, frente a las dificultades, algunas personas se dan por vencidas rápidamente y otras perseveran y salen adelante?
Las personas tenemos un monólogo o discurso interno con el cual explicamos las cosas que nos suceden. Este discurso se denomina “atribución causal”, “estilo atribucional” o “modelo explicativo”.
Martin Seligman (1991) se preguntó por qué frente a las dificultades algunas personas se dan por vencidas rápidamente y otras perseveran y salen adelante. Y encontró que frente a las dificultades aparecían preferentemente dos tipos de atribuciones causales: el estilo optimista y el estilo pesimista.
Sus investigaciones muestran como las personas optimistas tienden a ser más esperanzadas y perseverantes, tener mejor autoestima y generar acciones más exitosas y, por el contrario, las personas pesimistas tienden a ser más desesperanzadas, tienen autoestima más baja y se dan por vencidas más fácilmente frente a la adversidad.
Cuando las personas, sobre todo en etapas tempranas de la vida, se han visto acorraladas en situaciones altamente aversivas ante las cuales no podían reaccionar o huir (como es el caso de los niños cuya familia les está brindando un patrón de apego disfuncional), aprenden a ser desamparadas. Es decir uno aprende a quedarse paralizado frente a determinadas situaciones aversivas, se aprende a ser indefenso.
Así vemos que aprendemos a ser asertivos y hacernos respetar por muchas personas, pero es mucho más difícil lograrlo con las personas que amamos, porque en los momentos de conflicto las conductas que surgen no suelen ser las que dicta la lógica sino las que nuestros patrones de apego desatan automáticamente.
El desamparo aprendido está acompañado de pensamientos destructivos. Las tendencias de las personas en esta situación son:
· la reacción a bajar los brazos y darse por vencidas,
· a no asumir la responsabilidad de producir cambios y
· a no contestar frente a las adversidades.
Y esto sucede porque han construído, sin quererlo, una paralizante teoría, la creencia de que:
“NO VALE LA PENA HACER NADA, PORQUE HAGA LO QUE HAGA NADA CAMBIARÁ”
El estilo atribucional modula el desamparo aprendido. Esto significa que cuando más pesimistas y extremistas sean las cosas que nos decimos, más desamparados e indefensos nos sentiremos y actuaremos de acuerdo a ello.
Seligman (op.cit.) estudia tres dimensiones o características del estilo atribucional o atribución causal:
· Permanencia: Qué duración, estabilidad o inestabilidad en el tiempo atribuímos las causas de los buenos o males sucesos. Sus extremos se expresan en el discurso en los polos Siempre-Nunca.
· Penetración: Cuántas áreas de nuestra vida se ven afectadas por nuestra buena o mala suerte, si estas causas nos afectan de manera global o específica. Se expresa en el discurso en los extremos Todo-Nada.
· Personalización: Consiste en atribuir causas internas o externas a los buenos o malos sucesos. Si me siento culpable cuando algo me sale mal “Porque yo soy así”, o soy capaz de externalizar el problema y hacerme responsable de producir cambios. Esta dimensión tiene que ver con la autoestima.
“Las personas pesimistas frente a cualquier amenaza o riesgo creen estar indefensas. Al intentar explicar las causas de las situaciones lo hacen en un estilo atribucional permanente, penetrante y personal, y esto a su vez genera desamparo: esperan ser siempre desamparadas. O sea que frente a situaciones similares volverán a quedar indefensas”...
El estilo atribucional se adquiere en la infancia a través de tres grandes vías:
· El análisis causal cotidiano, más optimista o más pesimista, que el niño o la niña observaron modelar a sus padres.
· El tipo de crítica que los adultos (padres, maestros, modelos, etc.) realizaban de él o ella. Las etiquetas que nos ponían: “la tonta”, “el torpe”, etc.
· La realidad de pérdidas o traumas en períodos críticos del desarrollo.
Cuando fallamos en algo todos nos sentimos desamparados y nos deprimimos, por lo menos momentáneamente. Pero los optimistas se recuperan más pronto, a poco de haber fallado se recomponen y vuelven a intentarlo. Los pesimistas ven la derrota como algo permanente y penetrante, se deprimen y siguen desamparados por largo tiempo, dejan pasar el tiempo y no vuelven a intentarlo.
El estilo explicativo o atribución causal funciona para individuos o grupos de individuos: equipos, instituciones, comunidades, nacionalidades.
Experimentos realizados con animales por Madelon Visintainer mostraron que aquellos que habían aprendido tempranamente a ser desamparados debilitaban sus defensas inmunológicas.
Estudios realizados con sujetos mostraron que en los estados depresivos prolongados se agotan las catecolaminas, cuando esto sucede aumentan las endorfinas, el sistema inmunológico lo detecta y reduce su funcionamiento, dejando a la persona más expuesta a enfermedades.
Las personas pesimistas se deprimen con más facilidad y más a menudo, por lo tanto cuentan con una menor actividad inmunológica.
Las personas optimistas no sólo mantienen más alertas sus defensas inmunológicas, se muestran más activas frente a las dificultades, toman más desiciones y adoptan mayor cantidad de medidas para crearse una red de apoyo afectivo y social.
REFERENCIA:
Seligman, Martin (1991). El optimismo es una ventaja y un placer que se adquiere. Buenos Aires. Atlántida.
sábado, 23 de octubre de 2010
SOBRE LA DIABETES
En una artículo publicado por una prestigiosa revista me llamó poderosamente la atención que lo que come un varón puede afectar la salud de sus futuros hijos, o sea, que si un hombre consume comidas con alto contenido en grasas aumentará el riesgo de concebir hijos con una alta propensión a la diabetes.
El estudio al que me refiero fue publicado en la revista Nature, donde se afirma que hasta ahora se sabía que los padres obesos o diabéticos tienen un alto riesgo de transmitir diabetes del tipo 2 y la obesidad a sus hijos, pero es la primera vez que se demuestra científicamente que el régimen alimentario paterno puede desencadenar un proceso diabético en la descendencia.
Científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sidney (Australia), suministraron, en un experimento, alimentos de alto contenido graso a un grupo de ratas macho, creándoles problemas de obesidad e intolerancia a la glucosa y que luego transmitieron a sus crías tras aparearse con ratas hembras. Entonces, los científicos detectaron en las crías anormalidades en las células beta del páncreas, encargadas de sintetizar y segregar la insulina, hormona que controla los niveles de glucosa en la sangre.
Margaret Morris, quien encabezó la investigación, informó que el riesgo de desarrollar diabetes puede ser similar en el caso de hijos varones, aunque los estudios se han limitado hasta ahora a las hembras.
Por otro lado, en otro artículo publicado en la misma revista, se menciona que un grupo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos) aseguran que el consumo de bebidas azucaradas e isotónicas, o refrescos con sabores de frutas, pueden haber favorecido la aparición de nuevos casos de diabetes y enfermedades cardiovasculares en Estados Unidos durante la última década.
A estas conclusiones llegaron los miembros de la Asociación Americana del Corazón en un encuentro sobre epidemiología y prevención cardiovascular como resultado de un modelo de simulación creado a partir de grandes estudios epidemiológicos realizados en Estados Unidos. Según dicho modelo, el aumento en el consumo de bebidas azucaradas entre los años 1990 y 2000 favoreció la aparición de 130.000 nuevos casos de diabetes, 14.000 nuevos casos de cardiopatía isquémica y 50.000 años de vida adicionales con una enfermedad coronaria a lo largo de esa década.
Este tipo de productos contiene entre 120 y 200 calorías según el tipo de bebida, por lo que los investigadores están convencidos de que pueden haber tenido parte de culpa en el aumento de la obesidad que se ha registrado en los últimos años en Estados Unidos. Además, a través del modelo han estimado que este incremento de enfermedades cardiovasculares ha provocado un gasto sanitario de entre 300 y 550 millones de dólares. Y estiman que se pueden haber producido al menos 6.000 muertes y unos 21.000 años de vida perdidos por el aumento de las bebidas azucaradas.
Los expertos en política sanitaria han sugerido que, para evitar que la situación empeore en los próximos años, se limite el consumo de bebidas azucaradas incluyendo un impuesto de 1 centavo de dólar por cada 28,3 gramos de bebida, ya que aseguran que esta medida podría hacer disminuir el consumo en un 10 por ciento.
La Asociación Americana del Corazón recomienda un límite máximo de calorías procedente de azúcares añadidos, que para las mujeres no debería superar las 100 calorías por media jornada, mientras para los hombres el límite sería de 150 calorías diarias.
Una buena noticia para los amantes del café es que según algunos estudios científicos demuestran que los bebedores de café son 50% menos propensos a padecer cáncer que quienes no consumen esta bebida. Según una investigación realizada por el Instituto George de Salud Internacional en la Universidad de Sydney (Australia), por cada taza de café adicional consumida en un día se reduce el riesgo de padecer diabetes tipo 2 en un 7%.
Asímismo, experimentos con ratones realizados recientemente en la Universidad de Florida indican que esta bebida podría reducir también los síntomas del Alzheimer. El consumo diario de una a tres tazas de café se asocia también con una menor incidencia de la enfermedad de Parkinson. Beber seis tazas de café se asocia con un menor riesgo de morir a causa de enfermedades cardíacas, cáncer y otras patologías. No obstante hay que tener en cuenta que, pese a sus beneficios a largo plazo, a corto plazo el café aumenta la tensión arterial.
A propósito, el 15 de Octubre pasado fue el Día Mundial de la Diabetes y esto nos debe recordar que lo primero que se debe tener en cuenta es revisar la forma como usted se alimenta. Vivimos en un mundo lleno de restaurantes que, en ocasiones, constituyen la única opción que encuentra para comer en determinados momentos, la pregunta es: ¿qué comida debe comer usted si tiene diabetes?...
El cambio más importante que debe uted adoptar es que en su dieta deben figurar más verduras, más fibra, más frutas, más proteínas bajas en grasa. Debe adoptar una dieta sana para que pueda mantener los niveles de su glucosa (azúcar) en la sangre dentro de los rangos normales. De esa forma, evitará complicaciones. Sin embargo, y esta es la buena noticia, el tener diabetes no significa que nunca más podrá disfrutar de las cosas que le gustaban antes.
Y es que, si bien tenemos que ser firmes en nuestra decisión de cambio de hábitos alimenticios, hay ocasiones en las que simplemente, no podemos escapar de tener un antojo, o porque no pudimos rechazar una invitación.
¿Qué hacer entonces?...
Estas son nuestras recomendaciones:
Cuando esté frente al menú, busque las palabras: a la parrilla, hervido, horneado o rostizado. Frito es una palabra que ya no debe figurar en su vocabulario.
Preste atención al tamaño de las porciones: cuando le pregunten si quiere el tamaño grande diga: “no, ¡gracias!”
Pida el tamaño pequeño o comparta con alguien las papas fritas, los panes y los anillos de cebolla que le sirven en su porción.
Pida una ensalada, un sándwich o pizza de vegetales.
Que la bebida sea jugo natural o agua.
Pida que los aderezos y las salsas se los pongan a un lado del sándwich o de la hamburguesa.
Si desayuna en un lugar de comida rápida, seleccione el menú del cereal, frutas y pan integral.
De preferencia elija yogurt de postre.
Pida que le proporcionen la información calórica y nutricional de lo que hay en el menú. Los restaurantes de comida rápida lo tienen.
Si tienes dudas sobre este tema, consulte a su médico para que lo oriente y recuerde que usted puede disfrutar de la comida siempre y cuando coma con moderación y teniendo los ojos bien abiertos a la forma como preparan los alimentos.
El estudio al que me refiero fue publicado en la revista Nature, donde se afirma que hasta ahora se sabía que los padres obesos o diabéticos tienen un alto riesgo de transmitir diabetes del tipo 2 y la obesidad a sus hijos, pero es la primera vez que se demuestra científicamente que el régimen alimentario paterno puede desencadenar un proceso diabético en la descendencia.
Científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sidney (Australia), suministraron, en un experimento, alimentos de alto contenido graso a un grupo de ratas macho, creándoles problemas de obesidad e intolerancia a la glucosa y que luego transmitieron a sus crías tras aparearse con ratas hembras. Entonces, los científicos detectaron en las crías anormalidades en las células beta del páncreas, encargadas de sintetizar y segregar la insulina, hormona que controla los niveles de glucosa en la sangre.
Margaret Morris, quien encabezó la investigación, informó que el riesgo de desarrollar diabetes puede ser similar en el caso de hijos varones, aunque los estudios se han limitado hasta ahora a las hembras.
Por otro lado, en otro artículo publicado en la misma revista, se menciona que un grupo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos) aseguran que el consumo de bebidas azucaradas e isotónicas, o refrescos con sabores de frutas, pueden haber favorecido la aparición de nuevos casos de diabetes y enfermedades cardiovasculares en Estados Unidos durante la última década.
A estas conclusiones llegaron los miembros de la Asociación Americana del Corazón en un encuentro sobre epidemiología y prevención cardiovascular como resultado de un modelo de simulación creado a partir de grandes estudios epidemiológicos realizados en Estados Unidos. Según dicho modelo, el aumento en el consumo de bebidas azucaradas entre los años 1990 y 2000 favoreció la aparición de 130.000 nuevos casos de diabetes, 14.000 nuevos casos de cardiopatía isquémica y 50.000 años de vida adicionales con una enfermedad coronaria a lo largo de esa década.
Este tipo de productos contiene entre 120 y 200 calorías según el tipo de bebida, por lo que los investigadores están convencidos de que pueden haber tenido parte de culpa en el aumento de la obesidad que se ha registrado en los últimos años en Estados Unidos. Además, a través del modelo han estimado que este incremento de enfermedades cardiovasculares ha provocado un gasto sanitario de entre 300 y 550 millones de dólares. Y estiman que se pueden haber producido al menos 6.000 muertes y unos 21.000 años de vida perdidos por el aumento de las bebidas azucaradas.
Los expertos en política sanitaria han sugerido que, para evitar que la situación empeore en los próximos años, se limite el consumo de bebidas azucaradas incluyendo un impuesto de 1 centavo de dólar por cada 28,3 gramos de bebida, ya que aseguran que esta medida podría hacer disminuir el consumo en un 10 por ciento.
La Asociación Americana del Corazón recomienda un límite máximo de calorías procedente de azúcares añadidos, que para las mujeres no debería superar las 100 calorías por media jornada, mientras para los hombres el límite sería de 150 calorías diarias.
Una buena noticia para los amantes del café es que según algunos estudios científicos demuestran que los bebedores de café son 50% menos propensos a padecer cáncer que quienes no consumen esta bebida. Según una investigación realizada por el Instituto George de Salud Internacional en la Universidad de Sydney (Australia), por cada taza de café adicional consumida en un día se reduce el riesgo de padecer diabetes tipo 2 en un 7%.
Asímismo, experimentos con ratones realizados recientemente en la Universidad de Florida indican que esta bebida podría reducir también los síntomas del Alzheimer. El consumo diario de una a tres tazas de café se asocia también con una menor incidencia de la enfermedad de Parkinson. Beber seis tazas de café se asocia con un menor riesgo de morir a causa de enfermedades cardíacas, cáncer y otras patologías. No obstante hay que tener en cuenta que, pese a sus beneficios a largo plazo, a corto plazo el café aumenta la tensión arterial.
A propósito, el 15 de Octubre pasado fue el Día Mundial de la Diabetes y esto nos debe recordar que lo primero que se debe tener en cuenta es revisar la forma como usted se alimenta. Vivimos en un mundo lleno de restaurantes que, en ocasiones, constituyen la única opción que encuentra para comer en determinados momentos, la pregunta es: ¿qué comida debe comer usted si tiene diabetes?...
El cambio más importante que debe uted adoptar es que en su dieta deben figurar más verduras, más fibra, más frutas, más proteínas bajas en grasa. Debe adoptar una dieta sana para que pueda mantener los niveles de su glucosa (azúcar) en la sangre dentro de los rangos normales. De esa forma, evitará complicaciones. Sin embargo, y esta es la buena noticia, el tener diabetes no significa que nunca más podrá disfrutar de las cosas que le gustaban antes.
Y es que, si bien tenemos que ser firmes en nuestra decisión de cambio de hábitos alimenticios, hay ocasiones en las que simplemente, no podemos escapar de tener un antojo, o porque no pudimos rechazar una invitación.
¿Qué hacer entonces?...
Estas son nuestras recomendaciones:
Cuando esté frente al menú, busque las palabras: a la parrilla, hervido, horneado o rostizado. Frito es una palabra que ya no debe figurar en su vocabulario.
Preste atención al tamaño de las porciones: cuando le pregunten si quiere el tamaño grande diga: “no, ¡gracias!”
Pida el tamaño pequeño o comparta con alguien las papas fritas, los panes y los anillos de cebolla que le sirven en su porción.
Pida una ensalada, un sándwich o pizza de vegetales.
Que la bebida sea jugo natural o agua.
Pida que los aderezos y las salsas se los pongan a un lado del sándwich o de la hamburguesa.
Si desayuna en un lugar de comida rápida, seleccione el menú del cereal, frutas y pan integral.
De preferencia elija yogurt de postre.
Pida que le proporcionen la información calórica y nutricional de lo que hay en el menú. Los restaurantes de comida rápida lo tienen.
Si tienes dudas sobre este tema, consulte a su médico para que lo oriente y recuerde que usted puede disfrutar de la comida siempre y cuando coma con moderación y teniendo los ojos bien abiertos a la forma como preparan los alimentos.
jueves, 14 de octubre de 2010
La relación de pareja
“Tú no vales nada”,... “Te crees mejor que yo”,... “Te crees la sabihonda”,... Estas expresiones típicas por parte de uno de los componentes de la pareja, en realidad refleja lo que esta sintiendo acerca de sí mismo; en otras palabras, lo que Antonio le dice a Rebeca es porque Antonio se lo está diciendo a sí mismo.
Expliquémonos más. En nuestra relación de pareja manifestamos nuestro mundo psíquico, nuestro mundo interno a través de nuestras acciones y de nuestras palabras, o sea, reflejamos lo que somos, tanto lo bueno como lo no tan bueno y, la finalidad de una relación es la ayuda que se proveen de manera mutua ambos conyuges para crecer como personas.
En consecuencia, lo que le hace bien a la relación, le hace bien a las personas, lo que daña la relación, daña a la pareja.
Si Antonio le dice a Rebeca: "Tú no vales nada", Antonio se lo está diciendo a sí mismo; porque si Rebeca no vale nada, qué hace Antonio con alguien que no vale nada. Si Antonio está con alguien que no vale nada es porque tampoco Antonio vale nada. Y esta es la famosa canción psicoógica que la interpretan “Raymundo y todo el mundo”. De locos, ¿verdad?...
Todos los seres poseen energía en constante transformación, en constante cambio, en constante evolución. Podemos decir que somos energía. Toda mi energía la deposito en mi pareja, tanto la positiva como la negativa, porque de ambos tenemos. Si no soy conciente de lo que doy, puedo dar infelicidad, puedo dar angustia y congoja, en síntesis, puedo dar dolor.
Muchas de las heridas que causamos son reflejo de las heridas que llevamos dentro. Heridas que no han sido curadas, que muchas veces no sabíamos que las teníamos.
La energía que sale de nuestro interior es negativa porque es producto de nuestras frustraciones, de nuestra cólera, de nuestra rabia e impotencia por el daño que hemos recibido en algún momento y que no hemos sabido canalizar o corregir. Después nos preguntamos el porqué de nuestra conducta,... si es que lo hacemos.
Hace falta despertar conciencia.
En la oración del “Padre Nuestro” pedimos: “y perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden” pero, como oramos sin comprender su profundo significado, seguimos actuando inconscientemente y sin darnos cuenta del daño que en algun momento se nos hizo.
Es momento de preguntarnos si queremos continuar viviendo así, causando y causándonos dolor, daño y sufrimiento, o si de verdad, queremos acabar con esta dolorosa manera de vivir enrumbándonos hacia una relación de pareja más satisfactoria, donde ambos cónyuges se ayuden a crecer interiormente, donde ambos se entreguen plena y sinceramente.
Si esta es su decisión, ambos tienen la oportunidad de descubrirse, de conocerse realmente y de ayudarse a corregir todo aquello que sea necesario, construyendo día a día, de instante en instante, la felicidad de dar y de recibir verdadero amor, uno del otro.
Recordemos que la muerte es algo que nos acecha constantemente y que en cualquier instante podemos “dejar las botas en el campo de batalla”, entonces,... ¿Para qué perder tiempo y energía con alguien a quien no valoramos? … La verdad es que las cosas que le reclamamos a nuestra pareja están relacionadas con nuestras propias carencias y conflictos no resueltos, con nuestros sentimientos no expresados o canalizados. Por este motivo, es imprescindible tomar conciencia de MIS carencias, de MIS necesidades y empezar a hacernos realmente responsables de nosotros mismos.
Re-estructurar nuestro mundo psíquico, nos permitirá compartir con la pareja todo lo bueno y positivo que tenemos en nuestro interior. No seremos una carga ni motivo de angustia y decepción. Asímismo, no se sentira inutil o un fracasado por no hallar solución a sus problemas.
Concéntrese en lo siguiente:
Sea conciente de dónde está y con quién está,
Sea conciente de cómo está usted y cómo está su pareja,
Sea conciente de que es lo que usted está haciendo para mejorar y si lo que hace, lo hace con responsabilidad,
Sea conciente de estar jugando a “quien tiene la razón” o “quien tiene la culpa”, porque de lo que se trata es de ayudarse mutuamente a reconocerse a sí mismos y de cambiar lo que necesite ser cambiado.
¿PORQUÉ BUSCAMOS PAREJA?
La búsqueda de una pareja refleja la necesidad de saciar nuestra apetencia, muy normal por cierto, de aprecio, cariño y afecto, buscamos sentir que nos quieran tal como somos, aunque no sepamos realmente que en realidad, lo que estamos buscando es a ese padre ideal o a esa madre ideal que tuvimos o que no tuvimos y que nos hace falta.
Esa búsqueda se presenta cuando sentimos que “algo” nos hace falta y que sin eso no estamos completos.
Nuestra tarea consiste entonces, en convertirnos en ese padre o madre ideal y darle a la pareja elegida, nuestro amor incondicional. Cuando la persona se siente amada tal como es, esta se entrega y florece. Al amar realmente, se despierta conciencia, y al despertar conciencia empezamos a transformarnos en seres ideales, en seres superiores.
Por este motivo debemos tener presente que la vida nos ofrece, de instante en instante, la oportunidad de redención.
No persiga lo imposible. Vaya por lo posible.
Viva las alegrías y las desgracias del amor humano y déjese madurar.
Todos somos imperfectos. Si lo fuésemos, estaríamos en otro nivel, en el nivel de los Angeles, Arcángeles, etc.
Acepte que es imperfecto, que está en proceso de crecimiento y acepte las imperfecciones de los demás, ellos también están en búsqueda de ese crecimiento.
Pregúntese:
- “¿Esta es la persona a quien debo aceptar como compañero o compañera de viaje para transitar en la tierra? ”...
- “¿Estoy a gusto con ella?”...
- “¿Puedo vivir sin que sus defectos me perturben demasiado?”...
- “¿Podrá ella ser feliz con mis defectos?”...
En la medida en que nos demos cuenta de nuestras carencias y/o defectos, trabajaremos en nosotros mismos sin cometer el error de abrumarlo con nuestros lamentos y pesares.
En la relación debe haber espacio para que los dos estén a gusto y para que se reconozcan mutuamente.
Deben sentirse honrados de ser pareja. Ambos deben honrar su relación.
La relación de pareja es como un templo que se va construyendo día a día, piedra sobre piedra, de momento en momento y en el cual ambos habitan.
Es importante que en ese templo reine la armonía, la serenidad, la paz y el amor.
La relación de pareja debe ser un remanso de paz para ustedes y para las personas que los rodean, familiares y amigos.
No permitan que las nubes propias del día a día le resten fortaleza a vuestra relación. Vean las dificultades como oportunidades para vuestro crecimiento interior.
De tanto en tanto, detánganse para disfrutar juntos del grato recuerdo que constituye el haber construido una relación fructífera.
Pero eso sí, siéntanse bien pero no orgullosos, porque el orgullo no es nada saludable. Recuerden que el orgullo forma parte de uno de los siete pecados capitales.
ACERCA DE LA PASIÓN
Suzana Stroke dice: "La pasión es como un imán que hace que nos atraigamos el uno al otro, pero después de la pasión viene la realidad”.
Clarissa Pinkola en su libro "Mujeres que corren con lobos" dice: "Amar significa permanecer al lado de alguien. Significa salir de un mundo de fantasía y entrar en un mundo en el que es posible el amor verdadero. Para amar de verdad hay que ser un héroe capaz de superar el propio temor. El momento decisivo se produce cuando uno se atreve a amar "a pesar de", a pesar de mis dudas e inquietudes, a pesar del sufrimiento vivido, a pesar de mi temor a lo desconocido”...
A veces se comete el error de hacernos dependientes de la pareja sin pensar que mientras más nos aferramos a ella más se nos escapa. El amor es como una delicada avecilla que si la presionamos demasiado la ahogamos hasta matarla. Eso no es amor, eso es desesperación.
A veces tardamos en descubrir que proyectamos nuestras heridas fuera de nosotros en lugar de restañarlas dentro de nosotros.
Nuevamente pregúntese:
- ¿Lo que estoy haciendo y diciendo, nutre o destruye mi relación de pareja?
Eso le permite saber como va vuestra relación. Desde aquí debe usted ver si su comportamiento es constructivo o todo lo contrario. Pregúntese: "¿Quiero construir una relación o destruirla?"
Esclarezca su relación, y de ser necesario, asista a una terapia individual, cada uno con un terapeuta diferente para que vayan curando sus heridas.
CUANDO LA RELACIÓN NO FUNCIONA
Cuando uno de los dos empieza a quejarse de que su relación no funciona, lo primero que debe hacerse es reflexionar cómo está la relación consigo mismo. Ese es el punto de partida.
Lo lamentable es que hemos aprendido y acostumbrado a echarle siempre la culpa a otros, por lo que no resulta fácil tomar conciencia y responsabilizarnos de nuestras acciones.
Pensar como nos hemos vinculado con nosotros mismos nos ayuda a ubicarnos dentro de nuestra realidad psíquica donde encontraremos muchas cosas de la que no nos hemos dado cuenta.
Cuando vivimos en pareja, desarrollamos una relación de dependencia para compensar necesidades afectivas que han quedado insatisfechas desde nuestra infancia. Tal vez, papá y mamá no nos proporcionaron la atención que requeríamos o no atendieron nuestros requerimientos aturdidos por sus propias carencias.
Al crecer, si no restañamos nuestras heridas y desarrollamos la capacidad de amarnos incondicionalmente y de responsabilizarnos por nosotros mismos, vamos a ir de relación en relación exigiéndole a nuestra pareja de turno, el amor y la atención que nuestros padres no nos dieron y que no hemos aprendido a darnos nosotros mismos.
Analizando las relaciones humanas, toda relación con los demás son un reflejo de nuestras relaciones con nosotros mismos. En ellas, encontramos lo que sentimos por nosotros mismos. Si nuestros pensamientos son positivos, nos sentimos bien. Así mismo, nuestras relaciones será con personas que se sientan bien consigo mismas.
Pero, si nuestros pensamientos son negativos, nuestra conducta también lo será, y nuestras relaciones tendrán las mismas características que hemos desarrollado.
Así es: “Se cosecha lo que se siembra”.
Todo en la vida nace, crece, se desarrolla y fenece. Esa es la ley natural a la que estamos supeditados. La relación de pareja pasa también por esas etapas: la relación se crea y empieza a crecer en la medida que la nutrimos para que esta crezca sana y funcional. Por lo tanto, el bienestar de la relación depende del bienestar que cada uno de la pareja provea.
Desde esta perspectiva, la pareja debe compartir mutuas responsabilidades y apoyarse recíprocamente. La relación de pareja debe buscar, con entusiasmo, la expansión y el crecimiento, no la quietud ni el estancamiento.
Es necesario comprender que en una relación de pareja el otro puede cambiar y tomar distancia, pero no se preocupe, está comprobado que las mejores relaciones son aquellas donde cada una "deja vivir" a la otra.
Haga el siguiente ejercicio de autoanálisis: Escriba en una hoja de papel, todas las "quejas" que tenga usted hacia su pareja y luego con mucha honestidad, pregúntese cuánto aporta usted mismo de eso que le demanda a ella. Se sorprenderá.
Nuestro consejo es que comience a estimarse, a respetarse y a quererse incondicionalmente. Esta será una fuente nutritiva de vida y bienestar para usted, para su relación de pareja y para todas sus relaciones personales.
Expliquémonos más. En nuestra relación de pareja manifestamos nuestro mundo psíquico, nuestro mundo interno a través de nuestras acciones y de nuestras palabras, o sea, reflejamos lo que somos, tanto lo bueno como lo no tan bueno y, la finalidad de una relación es la ayuda que se proveen de manera mutua ambos conyuges para crecer como personas.
En consecuencia, lo que le hace bien a la relación, le hace bien a las personas, lo que daña la relación, daña a la pareja.
Si Antonio le dice a Rebeca: "Tú no vales nada", Antonio se lo está diciendo a sí mismo; porque si Rebeca no vale nada, qué hace Antonio con alguien que no vale nada. Si Antonio está con alguien que no vale nada es porque tampoco Antonio vale nada. Y esta es la famosa canción psicoógica que la interpretan “Raymundo y todo el mundo”. De locos, ¿verdad?...
Todos los seres poseen energía en constante transformación, en constante cambio, en constante evolución. Podemos decir que somos energía. Toda mi energía la deposito en mi pareja, tanto la positiva como la negativa, porque de ambos tenemos. Si no soy conciente de lo que doy, puedo dar infelicidad, puedo dar angustia y congoja, en síntesis, puedo dar dolor.
Muchas de las heridas que causamos son reflejo de las heridas que llevamos dentro. Heridas que no han sido curadas, que muchas veces no sabíamos que las teníamos.
La energía que sale de nuestro interior es negativa porque es producto de nuestras frustraciones, de nuestra cólera, de nuestra rabia e impotencia por el daño que hemos recibido en algún momento y que no hemos sabido canalizar o corregir. Después nos preguntamos el porqué de nuestra conducta,... si es que lo hacemos.
Hace falta despertar conciencia.
En la oración del “Padre Nuestro” pedimos: “y perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden” pero, como oramos sin comprender su profundo significado, seguimos actuando inconscientemente y sin darnos cuenta del daño que en algun momento se nos hizo.
Es momento de preguntarnos si queremos continuar viviendo así, causando y causándonos dolor, daño y sufrimiento, o si de verdad, queremos acabar con esta dolorosa manera de vivir enrumbándonos hacia una relación de pareja más satisfactoria, donde ambos cónyuges se ayuden a crecer interiormente, donde ambos se entreguen plena y sinceramente.
Si esta es su decisión, ambos tienen la oportunidad de descubrirse, de conocerse realmente y de ayudarse a corregir todo aquello que sea necesario, construyendo día a día, de instante en instante, la felicidad de dar y de recibir verdadero amor, uno del otro.
Recordemos que la muerte es algo que nos acecha constantemente y que en cualquier instante podemos “dejar las botas en el campo de batalla”, entonces,... ¿Para qué perder tiempo y energía con alguien a quien no valoramos? … La verdad es que las cosas que le reclamamos a nuestra pareja están relacionadas con nuestras propias carencias y conflictos no resueltos, con nuestros sentimientos no expresados o canalizados. Por este motivo, es imprescindible tomar conciencia de MIS carencias, de MIS necesidades y empezar a hacernos realmente responsables de nosotros mismos.
Re-estructurar nuestro mundo psíquico, nos permitirá compartir con la pareja todo lo bueno y positivo que tenemos en nuestro interior. No seremos una carga ni motivo de angustia y decepción. Asímismo, no se sentira inutil o un fracasado por no hallar solución a sus problemas.
Concéntrese en lo siguiente:
Sea conciente de dónde está y con quién está,
Sea conciente de cómo está usted y cómo está su pareja,
Sea conciente de que es lo que usted está haciendo para mejorar y si lo que hace, lo hace con responsabilidad,
Sea conciente de estar jugando a “quien tiene la razón” o “quien tiene la culpa”, porque de lo que se trata es de ayudarse mutuamente a reconocerse a sí mismos y de cambiar lo que necesite ser cambiado.
¿PORQUÉ BUSCAMOS PAREJA?
La búsqueda de una pareja refleja la necesidad de saciar nuestra apetencia, muy normal por cierto, de aprecio, cariño y afecto, buscamos sentir que nos quieran tal como somos, aunque no sepamos realmente que en realidad, lo que estamos buscando es a ese padre ideal o a esa madre ideal que tuvimos o que no tuvimos y que nos hace falta.
Esa búsqueda se presenta cuando sentimos que “algo” nos hace falta y que sin eso no estamos completos.
Nuestra tarea consiste entonces, en convertirnos en ese padre o madre ideal y darle a la pareja elegida, nuestro amor incondicional. Cuando la persona se siente amada tal como es, esta se entrega y florece. Al amar realmente, se despierta conciencia, y al despertar conciencia empezamos a transformarnos en seres ideales, en seres superiores.
Por este motivo debemos tener presente que la vida nos ofrece, de instante en instante, la oportunidad de redención.
No persiga lo imposible. Vaya por lo posible.
Viva las alegrías y las desgracias del amor humano y déjese madurar.
Todos somos imperfectos. Si lo fuésemos, estaríamos en otro nivel, en el nivel de los Angeles, Arcángeles, etc.
Acepte que es imperfecto, que está en proceso de crecimiento y acepte las imperfecciones de los demás, ellos también están en búsqueda de ese crecimiento.
Pregúntese:
- “¿Esta es la persona a quien debo aceptar como compañero o compañera de viaje para transitar en la tierra? ”...
- “¿Estoy a gusto con ella?”...
- “¿Puedo vivir sin que sus defectos me perturben demasiado?”...
- “¿Podrá ella ser feliz con mis defectos?”...
En la medida en que nos demos cuenta de nuestras carencias y/o defectos, trabajaremos en nosotros mismos sin cometer el error de abrumarlo con nuestros lamentos y pesares.
En la relación debe haber espacio para que los dos estén a gusto y para que se reconozcan mutuamente.
Deben sentirse honrados de ser pareja. Ambos deben honrar su relación.
La relación de pareja es como un templo que se va construyendo día a día, piedra sobre piedra, de momento en momento y en el cual ambos habitan.
Es importante que en ese templo reine la armonía, la serenidad, la paz y el amor.
La relación de pareja debe ser un remanso de paz para ustedes y para las personas que los rodean, familiares y amigos.
No permitan que las nubes propias del día a día le resten fortaleza a vuestra relación. Vean las dificultades como oportunidades para vuestro crecimiento interior.
De tanto en tanto, detánganse para disfrutar juntos del grato recuerdo que constituye el haber construido una relación fructífera.
Pero eso sí, siéntanse bien pero no orgullosos, porque el orgullo no es nada saludable. Recuerden que el orgullo forma parte de uno de los siete pecados capitales.
ACERCA DE LA PASIÓN
Suzana Stroke dice: "La pasión es como un imán que hace que nos atraigamos el uno al otro, pero después de la pasión viene la realidad”.
Clarissa Pinkola en su libro "Mujeres que corren con lobos" dice: "Amar significa permanecer al lado de alguien. Significa salir de un mundo de fantasía y entrar en un mundo en el que es posible el amor verdadero. Para amar de verdad hay que ser un héroe capaz de superar el propio temor. El momento decisivo se produce cuando uno se atreve a amar "a pesar de", a pesar de mis dudas e inquietudes, a pesar del sufrimiento vivido, a pesar de mi temor a lo desconocido”...
A veces se comete el error de hacernos dependientes de la pareja sin pensar que mientras más nos aferramos a ella más se nos escapa. El amor es como una delicada avecilla que si la presionamos demasiado la ahogamos hasta matarla. Eso no es amor, eso es desesperación.
A veces tardamos en descubrir que proyectamos nuestras heridas fuera de nosotros en lugar de restañarlas dentro de nosotros.
Nuevamente pregúntese:
- ¿Lo que estoy haciendo y diciendo, nutre o destruye mi relación de pareja?
Eso le permite saber como va vuestra relación. Desde aquí debe usted ver si su comportamiento es constructivo o todo lo contrario. Pregúntese: "¿Quiero construir una relación o destruirla?"
Esclarezca su relación, y de ser necesario, asista a una terapia individual, cada uno con un terapeuta diferente para que vayan curando sus heridas.
CUANDO LA RELACIÓN NO FUNCIONA
Cuando uno de los dos empieza a quejarse de que su relación no funciona, lo primero que debe hacerse es reflexionar cómo está la relación consigo mismo. Ese es el punto de partida.
Lo lamentable es que hemos aprendido y acostumbrado a echarle siempre la culpa a otros, por lo que no resulta fácil tomar conciencia y responsabilizarnos de nuestras acciones.
Pensar como nos hemos vinculado con nosotros mismos nos ayuda a ubicarnos dentro de nuestra realidad psíquica donde encontraremos muchas cosas de la que no nos hemos dado cuenta.
Cuando vivimos en pareja, desarrollamos una relación de dependencia para compensar necesidades afectivas que han quedado insatisfechas desde nuestra infancia. Tal vez, papá y mamá no nos proporcionaron la atención que requeríamos o no atendieron nuestros requerimientos aturdidos por sus propias carencias.
Al crecer, si no restañamos nuestras heridas y desarrollamos la capacidad de amarnos incondicionalmente y de responsabilizarnos por nosotros mismos, vamos a ir de relación en relación exigiéndole a nuestra pareja de turno, el amor y la atención que nuestros padres no nos dieron y que no hemos aprendido a darnos nosotros mismos.
Analizando las relaciones humanas, toda relación con los demás son un reflejo de nuestras relaciones con nosotros mismos. En ellas, encontramos lo que sentimos por nosotros mismos. Si nuestros pensamientos son positivos, nos sentimos bien. Así mismo, nuestras relaciones será con personas que se sientan bien consigo mismas.
Pero, si nuestros pensamientos son negativos, nuestra conducta también lo será, y nuestras relaciones tendrán las mismas características que hemos desarrollado.
Así es: “Se cosecha lo que se siembra”.
Todo en la vida nace, crece, se desarrolla y fenece. Esa es la ley natural a la que estamos supeditados. La relación de pareja pasa también por esas etapas: la relación se crea y empieza a crecer en la medida que la nutrimos para que esta crezca sana y funcional. Por lo tanto, el bienestar de la relación depende del bienestar que cada uno de la pareja provea.
Desde esta perspectiva, la pareja debe compartir mutuas responsabilidades y apoyarse recíprocamente. La relación de pareja debe buscar, con entusiasmo, la expansión y el crecimiento, no la quietud ni el estancamiento.
Es necesario comprender que en una relación de pareja el otro puede cambiar y tomar distancia, pero no se preocupe, está comprobado que las mejores relaciones son aquellas donde cada una "deja vivir" a la otra.
Haga el siguiente ejercicio de autoanálisis: Escriba en una hoja de papel, todas las "quejas" que tenga usted hacia su pareja y luego con mucha honestidad, pregúntese cuánto aporta usted mismo de eso que le demanda a ella. Se sorprenderá.
Nuestro consejo es que comience a estimarse, a respetarse y a quererse incondicionalmente. Esta será una fuente nutritiva de vida y bienestar para usted, para su relación de pareja y para todas sus relaciones personales.
"Mi hijo tiene un carácter fuerte"
Esta aseveración es la que, por lo general, utilizan las madres que se quejan del comportamiento impulsivo de sus hijos, al punto de ser agresivos y dominantes.
Estos niños tienen el fuerte deseo de poseer lo que ellos quieren al momento, no después. Sus caprichos deben ser satisfechos porque, de lo contrario, son capaces de todo para conseguirlo.
El análisis de estos niños arrojan que,evidentemente, no tienen un carácter fuerte, sino todo lo contrario: tienen un carácter muy débil, debido a que son fácilmente dominados por sus impulsos, por sus caprichos, por sus emociones.
Los niños (y adultos) de carácter débil fácilmente se salen de sus casillas, debido a que son manipulables, tornadizos, provocables, altamente excitables.
Por otro lado, también pueden ser pasivos, dependientes, timoratos, poco tolerantes a las frustraciones, impresionables, sugestionables, emocionables, dubitativos, etc.
Por el contrario, un niño (y adultos) de carácter fuerte, son aquellos que cuentan con una gran capacidad de adaptación, buscan hacer siempre lo correcto, son capaces de dominar sus impulsos si la situación lo requiere. Son dueños de sí mismos y pocas veces caen víctimas de sus emociones. Por lo general, no son violentos, tiene manifestaciones de ira pero reconoce sus limitaciones y sus fortalezas. Tienen en cuenta las opiniones ajenas aun cuando no coincidan con sus apreciaciones.
Las personas de carácter débil pueden tener crisis de llanto desconsolado y hasta desmayarse si se les ofende, pueden agredir a su ofensor o salir corriendo del lugar en que se encuentran, hasta el punto de atentar contra su propia vida en un acto suicida. Buscan demostrar que no son débiles mediante el desarrollo de un carácter autoritario y violento. Buscan ser siempre dominantes, caprichosos y son muy tercos.
Las personas de carácter fuerte, no se dejan provocar fácilmente,frente a una ofensa meditan sus posibles consecuencias, valoran las diversas respuestas a la misma y eligen la más adecuada, la que, por lo general, evita males mayores. No necesitan demostrar su autoridad la cual emana de su propio comportamiento, de su serenidad al enfrentar situaciones complejas, de su sabiduría; de su manera de dirigirse a los demás con respeto, independientemente de quien se trate; de sus actitudes ante el estudio, el trabajo, la familia y la sociedad.
La confusión se da cuando las personas califican a de “tiene gran personalidad” a quienes son altos, fuertes, bien parecidos, bien vestidos, etc. Todo lo contrario, califican al bajito, gordito, feo y quie no sabe vestirse, de carente de personalidad, pero, un sujeto puede ser alto, fuerte, buen mozo y vestirse muy bien y, sin embargo, ser portador de una personalidad histérica, paranoide, obsesiva, anómala, mientras que, un sujeto, gordito, feo, que no se sepa vestir adecuadamente, puede ser brillante como científico, un esposo ejemplar, un buen padre de familia, un buen vecino y tener un ajuste psicosocial adecuado. Es decir, estas personas pueden ser poseedores de una personalidad normal aunque su aspecto externo no sea tan atractivo.
Por lo tanto, y retornando al tema de los niños, lo que nos debe preocupar es que: “Mi hijo tiene un carácter débil”....
Estos niños tienen el fuerte deseo de poseer lo que ellos quieren al momento, no después. Sus caprichos deben ser satisfechos porque, de lo contrario, son capaces de todo para conseguirlo.
El análisis de estos niños arrojan que,evidentemente, no tienen un carácter fuerte, sino todo lo contrario: tienen un carácter muy débil, debido a que son fácilmente dominados por sus impulsos, por sus caprichos, por sus emociones.
Los niños (y adultos) de carácter débil fácilmente se salen de sus casillas, debido a que son manipulables, tornadizos, provocables, altamente excitables.
Por otro lado, también pueden ser pasivos, dependientes, timoratos, poco tolerantes a las frustraciones, impresionables, sugestionables, emocionables, dubitativos, etc.
Por el contrario, un niño (y adultos) de carácter fuerte, son aquellos que cuentan con una gran capacidad de adaptación, buscan hacer siempre lo correcto, son capaces de dominar sus impulsos si la situación lo requiere. Son dueños de sí mismos y pocas veces caen víctimas de sus emociones. Por lo general, no son violentos, tiene manifestaciones de ira pero reconoce sus limitaciones y sus fortalezas. Tienen en cuenta las opiniones ajenas aun cuando no coincidan con sus apreciaciones.
Las personas de carácter débil pueden tener crisis de llanto desconsolado y hasta desmayarse si se les ofende, pueden agredir a su ofensor o salir corriendo del lugar en que se encuentran, hasta el punto de atentar contra su propia vida en un acto suicida. Buscan demostrar que no son débiles mediante el desarrollo de un carácter autoritario y violento. Buscan ser siempre dominantes, caprichosos y son muy tercos.
Las personas de carácter fuerte, no se dejan provocar fácilmente,frente a una ofensa meditan sus posibles consecuencias, valoran las diversas respuestas a la misma y eligen la más adecuada, la que, por lo general, evita males mayores. No necesitan demostrar su autoridad la cual emana de su propio comportamiento, de su serenidad al enfrentar situaciones complejas, de su sabiduría; de su manera de dirigirse a los demás con respeto, independientemente de quien se trate; de sus actitudes ante el estudio, el trabajo, la familia y la sociedad.
La confusión se da cuando las personas califican a de “tiene gran personalidad” a quienes son altos, fuertes, bien parecidos, bien vestidos, etc. Todo lo contrario, califican al bajito, gordito, feo y quie no sabe vestirse, de carente de personalidad, pero, un sujeto puede ser alto, fuerte, buen mozo y vestirse muy bien y, sin embargo, ser portador de una personalidad histérica, paranoide, obsesiva, anómala, mientras que, un sujeto, gordito, feo, que no se sepa vestir adecuadamente, puede ser brillante como científico, un esposo ejemplar, un buen padre de familia, un buen vecino y tener un ajuste psicosocial adecuado. Es decir, estas personas pueden ser poseedores de una personalidad normal aunque su aspecto externo no sea tan atractivo.
Por lo tanto, y retornando al tema de los niños, lo que nos debe preocupar es que: “Mi hijo tiene un carácter débil”....
sábado, 2 de octubre de 2010
PSICOLOGÍA POSITIVA PARA HALLAR LA FELICIDAD 1a. parte
Introducción
¿Ha pensado alguna vez que usted no merece ser feliz?...
¿Se siente usted culpable de que las cosas no le salgan bien?...
¿Se recrimina usted a menudo?...
¿Considera usted la felicidad como algo frívolo?...
El doctor Martin Seligman y sus colegas le dieron el nombre de Psicología Positiva a las cualidades y emociones positivas que todo ser humano posee, apartándose así, del enfoque tradicional de hallar solución a todo aquello que tenía visos de malestar.
En otras palabras, la Psicología Positiva del Dr. Seligman se enfoca en las fortalezas del individuo y no en sus debilidades.
Las características de una persona feliz son:
Mayor posibilidad de alcanzar una vida plena
Mayor longevidad del individuo
Desarrollar la capacidad de ser más creativo
Mantener la presión arterial equilibrada
Fortalecer el sistema inmunologíco
Lograr mayor empatía con los demás
Producir más riqueza y holgura económica
Ser más productivo en todas las áreas del quehacer humano
Como se podrá observar, la felicidad hará de usted una persona más eficiente y productiva, así como gozar de una mejor salud y vivir por más tiempo hasta, como dijo José Silva(*) morir “en perfecto estado de salud”.
Una creencia errónea
En los últimos cuarenta años las personas se han volcado literalmente a las calles a adquirir automóviles, electrodomésticos, celulares, pc´s, ropa, música, comidas, sustancias, etc., con la sensación de “atrapar” así, la felicidad.
La publicidad, siempre a las ordenes de los que mejor paguen, se han encargado de elaborar detalladamente los mensajes destinados a despertar el “apetito” del consumidor, con el objetivo de estimular el consumo como medio para alcanzar la felicidad y el bienestar.
Mientras que el ingreso per cápita se duplicó en los últimos años, el número de personas “felices” decreció de un 35 a un 33 por ciento, mientras que la tasa de divorcios, agresiones, delitos violentos y suicidios se ha triplicado ostensiblemente.
¿No lo cree?... Lea en este momento un diario de circulación nacional o encienda su televisor...
Algunos le cuesta creer que en los países ricos, el índice de depresión ha aumentado casi diez veces en relación a 1960, y es que, ¡el dinero no aumenta el grado de felicidad!...
El dinero es un elemento muy importante para vivir pero se puede ser igualmente feliz obteniendo lo preciso para vivir bien, con holgura y tranquilidad, que teniendo una gran fortuna y no saber que hacer con ella.
Por otro lado, se dice que:
El poder
La salud
La educación
La belleza física
La juventud
Un clima saludable,
son factores que pueden contribuir a producir felicidad, pero, lo cierto es que ninguno de los mencionados garantiza la felicidad o el bienestar. La buena salud no garantiza la felicidad así como una salud regular no le cierra las puertas en su totalidad a la felicidad.
Entonces, ¿cuál es el camino correcto hacia la autentica felicidad?...
A continuación, compartiremos con usted una lista de aquellas actitudes que contribuirán a la construcción de una vida más plena y más feliz.
1.Aunque cueste creerlo, debemos reconocer en primer lugar, la importancia de SER AGRADECIDOS.
2.Otro camino a seguir es adoptar una ACTITUD ALTRUISTA.
3.La MODERACIÓN y el AUTOCONTROL.
4.Saber PERDONAR realmente.
5.Hallarle el SENTIDO A LA VIDA.
(Fin de la primera parte)
¿Ha pensado alguna vez que usted no merece ser feliz?...
¿Se siente usted culpable de que las cosas no le salgan bien?...
¿Se recrimina usted a menudo?...
¿Considera usted la felicidad como algo frívolo?...
El doctor Martin Seligman y sus colegas le dieron el nombre de Psicología Positiva a las cualidades y emociones positivas que todo ser humano posee, apartándose así, del enfoque tradicional de hallar solución a todo aquello que tenía visos de malestar.
En otras palabras, la Psicología Positiva del Dr. Seligman se enfoca en las fortalezas del individuo y no en sus debilidades.
Las características de una persona feliz son:
Mayor posibilidad de alcanzar una vida plena
Mayor longevidad del individuo
Desarrollar la capacidad de ser más creativo
Mantener la presión arterial equilibrada
Fortalecer el sistema inmunologíco
Lograr mayor empatía con los demás
Producir más riqueza y holgura económica
Ser más productivo en todas las áreas del quehacer humano
Como se podrá observar, la felicidad hará de usted una persona más eficiente y productiva, así como gozar de una mejor salud y vivir por más tiempo hasta, como dijo José Silva(*) morir “en perfecto estado de salud”.
Una creencia errónea
En los últimos cuarenta años las personas se han volcado literalmente a las calles a adquirir automóviles, electrodomésticos, celulares, pc´s, ropa, música, comidas, sustancias, etc., con la sensación de “atrapar” así, la felicidad.
La publicidad, siempre a las ordenes de los que mejor paguen, se han encargado de elaborar detalladamente los mensajes destinados a despertar el “apetito” del consumidor, con el objetivo de estimular el consumo como medio para alcanzar la felicidad y el bienestar.
Mientras que el ingreso per cápita se duplicó en los últimos años, el número de personas “felices” decreció de un 35 a un 33 por ciento, mientras que la tasa de divorcios, agresiones, delitos violentos y suicidios se ha triplicado ostensiblemente.
¿No lo cree?... Lea en este momento un diario de circulación nacional o encienda su televisor...
Algunos le cuesta creer que en los países ricos, el índice de depresión ha aumentado casi diez veces en relación a 1960, y es que, ¡el dinero no aumenta el grado de felicidad!...
El dinero es un elemento muy importante para vivir pero se puede ser igualmente feliz obteniendo lo preciso para vivir bien, con holgura y tranquilidad, que teniendo una gran fortuna y no saber que hacer con ella.
Por otro lado, se dice que:
El poder
La salud
La educación
La belleza física
La juventud
Un clima saludable,
son factores que pueden contribuir a producir felicidad, pero, lo cierto es que ninguno de los mencionados garantiza la felicidad o el bienestar. La buena salud no garantiza la felicidad así como una salud regular no le cierra las puertas en su totalidad a la felicidad.
Entonces, ¿cuál es el camino correcto hacia la autentica felicidad?...
A continuación, compartiremos con usted una lista de aquellas actitudes que contribuirán a la construcción de una vida más plena y más feliz.
1.Aunque cueste creerlo, debemos reconocer en primer lugar, la importancia de SER AGRADECIDOS.
2.Otro camino a seguir es adoptar una ACTITUD ALTRUISTA.
3.La MODERACIÓN y el AUTOCONTROL.
4.Saber PERDONAR realmente.
5.Hallarle el SENTIDO A LA VIDA.
(Fin de la primera parte)

