Todos pensamos que los alimentos son buenos para la salud y que su consumo no debería causar ninguna reacción anormal. Pero la realidad de muchas personas en el mundo, es que son alérgicas a ciertos alimentos. Si quieres informarte más acerca de lo que se conoce como “alergia alimenticia”, no te pierdas este artículo.
“¡Ummm! ¡Los mariscos son deliciosos!” Me decía siempre una de mis pacientes. Adora la comida de mar, y en especial los camarones, los langostinos y los calamares. Pero un día, luego de un festín de comida marina, la pobre se sintió muy mal. Náuseas, vómito y una repentina y notó una gran hinchazón en su boca. Ella pensó que algo le había caído mal, y la próxima vez que pudo, otra vez pidió un plato de camarones. Sin embargo, la escena se repitió. Mi paciente ahora sabe que es alérgica a los mariscos. La pena que le dio, no es cualquier cosa. Era su comida favorita.
El caso de esta paciente, no es un caso aislado. Según datos de los Centros de Control de Enfermedades (CDC) en Estados Unidos, cerca de 12 millones de personas en el país, entre niños y adultos, sufren de alergia a ciertos alimentos o lo que se conoce como “alergia alimenticia”.
¿Por qué causan alergia ciertos alimentos? El sistema inmunológico de nuestro cuerpo está encargado de pelear contra las bacterias y los virus que atacan al organismo. Una vez que los identifica, los destruye, lo cual causa una reacción (inflamación o hinchazón, erupción o salpullido, comezón, fiebre, vómito, son algunos ejemplos). Pero el cuerpo a veces se equivoca y piensa que un alimento inofensivo puede causarte daño y lo ataca. Entonces, produce una cantidad excesiva de un anticuerpo llamado inmunoglobulina E, el cual se prepara para atacar a la supuesta amenaza con histamina y otros químicos. Es así que se produce la reacción con síntomas que aparecen unos minutos o pocas horas después de haber consumido el alimento.
Los síntomas pueden ser leves como un salpullido o erupción, comezón o hinchazón, vómito, dolor abdominal o congestión nasal. Pero también pueden ser severos y poner en peligro tu vida. Por ejemplo, dificultad para respirar debido a la inflamación de la garganta o de la lengua. Si sabes que haz tenido una reacción severa como resultado de una alergia a cualquier alimento, como puede llegar a ser mortal en el futuro, debes hablar con tu médico y siempre llevar contigo un medicamento (la epinefrina inyectable – en la foto arriba) para poder aplicártelo si es necesario. Es una situación de emergencia.
Es diferente una alergia a una intolerancia. En la intolerancia puede ser que el alimento no te cae bien, te hace repetir, te da gases, te causa acidez, pero a diferencia de la alergia, tu cuerpo no lo ataca produciendo los anticuerpos y los químicos que te expliqué arriba. No hay una respuesta inmunológica. La intolerancia no es peligrosa. Mucha gente se confunde. Si tienes dudas, tu médico o un alergólogo te puede ayudar.
¿Qué tipo de alimentos causan alergia? La verdad, es que cualquier alimento puede causarle una reacción alérgica a cualquier persona, sin importar su edad. Pero existen ciertos alimentos que son responsables de la gran mayoría de las alergias. Toma nota:
Leche de vaca
Huevos
Maní o cacahuate
Nueces de árbol como las almendras, nuez de nogal y castañas.
Pescado
Mariscos
Trigo
Soya o soja
Se sabe que en algunos países está aumentando la alergia a ciertas semillas como el ajonjolí.
La alergia a los alimentos o alergia alimentaria no se puede curar. Sin embargo hay ciertos medicamentos que pueden aliviar los síntomas. Pero lo más importante es que elimines por completo de tu dieta al alimento que te produce la alergia. Esto puede ser un reto, porque en ocasiones hay alimentos “preparados con” o “derivados de”, y debes aprender a leer las etiquetas y saber identificar los nombres que se refieren a ciertos alimentos. Por ejemplo, algunos alimentos preparados con huevos pueden decir en la etiqueta: albúmina. En resumidas cuentas, debes familiarizarte con todos los ingredientes, derivados y términos relacionados con la comida que te produce alergia. Para esto, consulta con tu médico y siempre, ante la duda, no te lo comas.
viernes, 26 de noviembre de 2010
Efectos del agua fría en el estómago
Estimados amigos, les envío la transcripción de este interesante artículo con referencia al consumo de agua fría.
NO ES BUENO beber una copa de alguna bebida fría después de una comida. ¿Por qué?... El agua fría solidifica la materia aceitosa que usted acaba de consumir lo que retrasará la digestión. Una vez que este ' lodo ' reaccione con el ácido, se disolverá y será absorbido por el intestino más rápidamente que el alimento sólido. Muy pronto, esto se convertirá en grasas y se conducirá al corazón.
Lo mejor que puede usted hacer es beber agua templada después de una comida.
Incluímos también una nota seria sobre los ataques al corazón: usted debe saber que el principal síntoma de ataque al corazón NO SIEMPRE es un dolor en el brazo izquierdo. ESTÉ ALERTA si sufre un dolor intenso en la línea de la mandíbula.
Incluso quizás nunca tenga el primer dolor de pecho durante el curso de un ataque al corazón. Las náuseas y el sudar intensamente son también síntomas comunes. El 60% de la gente que tiene un ataque al corazón mientras están dormidos, ya no despiertan.
El dolor en la mandíbula puede despertarlo de un sueño profundo. Seamos cuidadosos y estemos atentos. Cuanto más sepamos, mayor será la oportunidad que tengamos para poder sobrevivir.
Si cada uno de nosotros compartimos este mensaje con nuestros familiares y amigos, tenga por seguro que por lo menos salvará una vida.
Carlos Cosser Gamarra
Instituto Nacional de Salud
Centro Nacional de Alimentación y Nutrición
Dirección Ejecutiva de Vigilancia Alimentaria y Nutricional
01- 989347259
NO ES BUENO beber una copa de alguna bebida fría después de una comida. ¿Por qué?... El agua fría solidifica la materia aceitosa que usted acaba de consumir lo que retrasará la digestión. Una vez que este ' lodo ' reaccione con el ácido, se disolverá y será absorbido por el intestino más rápidamente que el alimento sólido. Muy pronto, esto se convertirá en grasas y se conducirá al corazón.
Lo mejor que puede usted hacer es beber agua templada después de una comida.
Incluímos también una nota seria sobre los ataques al corazón: usted debe saber que el principal síntoma de ataque al corazón NO SIEMPRE es un dolor en el brazo izquierdo. ESTÉ ALERTA si sufre un dolor intenso en la línea de la mandíbula.
Incluso quizás nunca tenga el primer dolor de pecho durante el curso de un ataque al corazón. Las náuseas y el sudar intensamente son también síntomas comunes. El 60% de la gente que tiene un ataque al corazón mientras están dormidos, ya no despiertan.
El dolor en la mandíbula puede despertarlo de un sueño profundo. Seamos cuidadosos y estemos atentos. Cuanto más sepamos, mayor será la oportunidad que tengamos para poder sobrevivir.
Si cada uno de nosotros compartimos este mensaje con nuestros familiares y amigos, tenga por seguro que por lo menos salvará una vida.
Carlos Cosser Gamarra
Instituto Nacional de Salud
Centro Nacional de Alimentación y Nutrición
Dirección Ejecutiva de Vigilancia Alimentaria y Nutricional
01- 989347259
sábado, 20 de noviembre de 2010
SALUD HOLÍSTICA
SALUD HOLÍSTICA
EL PODER DE LA MENTE EN LA SALUD
Existen medicinas alternativas que consideran que la mente ayuda a curar el cuerpo y esto se debe a que la salud abarca la mente y el cuerpo porque están íntimamente conectados. A este concepto se le conoce como salud holística.
Cuando algo afecta sus emociones, su cuerpo reacciona. Por ejemplo, si está teniendo una relación conflictiva, si está viviendo en un lugar que no le gusta, si tiene un trabajo que no disfruta o en el que no le dan un trato justo, puede que le duela la espalda, que tenga jaqueca o problemas digestivos. Por lo general, se cree que se debe a un factor externo, pero podría no ser así. El cuerpo expresa de una u otra manera algo que está afectando a la mente. Por algo se ha comprobado que muchas personas que sufren de enfermedades crónicas, como el colon irritable, mejoran su estado de salud con una dosis de risa y buena energía.
Los seres humanos no somos sólo carne y hueso. Somos también mente y espíritu. Por eso, si algo afecta al cuerpo, o a la mente, o al espíritu, el resto también sufrirá las consecuencias. De ahí surge la práctica de la salud holística que entiende al ser humano en su totalidad.
Tomando este punto de partida, muchas de las prácticas que hacen parte de la medicina alternativa se basan en la importancia de la relación entre la mente y el cuerpo. Se enfocan no en atacar los síntomas sino en buscar equilibrar la causa de los problemas que le pueden afectan.
La pregunta es: ¿No será esto pura charlatanería o tienen algún tipo de sustento científico?
Si usted es de los que dudan de la veracidad de las prácticas de la medicina alternativa que trata al cuerpo y la mente como un todo, se sorprenderá saber que están basados en estudios científicos que provienen especialmente de la neurociencia.
Según investigaciones en esta área, el organizar los “cables del cerebro” permite reenganchar áreas como la corteza pre-frontal responsable de fortalecer la capacidad de reacción y la felicidad. La medicina del cuerpo y de la mente promueve una idea verdaderamente fascinante: la mente tiene la posibilidad de cambiar o modificar el cerebro, así como de controlar el funcionamiento y los síntomas del cuerpo.
Analice por un momento qué pensamientos rondan frecuentemente por su mente y califique su estado de salud,... lo que usted tiene en su mente lo predispone al estrés, y éste a su vez le producirá algunas enfermedades, de allí que la primera parte del camino a recorrer en este tipo de medicina alternativa sea poner la mente en un estado de paz, liberarla de pensamientos negativos, juicios y prejuicios.
¿Le ha sucedido que ciertas emociones o situaciones producen algunos efectos en su cuerpo?
Cuando ha estado de “mal genio”, ¿su boca se pone seca y amarga?, ¿su cuello se pone tenso y experimenta dolor de cabeza?,...
Cuando está bajo una situación de mucha tensión o estrés, ¿Ha sentido que su respiración se agita, y que al controlarla puedes controlar también la sensación de estrés y enojo?
Piénselo. Si en lugar de tomar ciertos medicamentos usted se libera de los pensamientos negativos, controlará las respuestas de su cuerpo con lo que buena parte de su salud estará en sus manos. Podrá utilizar su mente para alcanzar beneficios en el campo de la salud.
Para lograrlo existen diferentes prácticas; unas de tipo espiritual, otras relacionadas con los beneficios de una buena respiración y una buena postura.
Por ejemplo:
El biofeedback. Por medio del uso de algunos aparatos que le ayudan a medir el pulso cardiaco, la temperatura de la piel y hasta la actividad de su cerebro, con lo que podrá aprender a controlar la presión sanguínea y la tensión muscular, entre otros. Se considera que el Biofeedback ayuda a controlar ciertas condiciones como el asma, el síndrome del intestino irritable, la náusea y el vómito relacionados con terapias contra el cáncer y el estreñimiento. También ha sido eficaz en algunos casos de incontinencia, tensión alta, dolor, epilepsia y control de ansiedad.
La visualización. Es una técnica que usa la creación de imágenes en la mente con el propósito de curar y sanar. Los indios Navajo utilizan esta técnica invitando a la persona a visualizarse como un ser saludable. Hoy en día se hace referencia a prácticas desarrolladas por Sigmund Freud y Carl Jung en donde se documentaba el uso de la imaginación en los procesos curativos. En la actualidad se usa en algunos casos del tratamiento del cáncer para reducir los síntomas, también para el manejo del estrés, y antes y después de las cirugías para reducir la ansiedad. Lo más llamativo de todo es que no tiene ningún efecto secundario. Así que, ¿qué espera para intentarlo?... sin temer a las consecuencias.
La meditación. Si usted se ha preguntado ¿es posible controlar el flujo de los pensamientos en su mente?... La respuesta es sí. Lo puede hacer a través de la meditación. No sólo le ayudará a encontrar un estado de relajación física y mental sino que también le permitirá relacionarse de manera diferente con sus emociones y pensamientos. Médicamente la meditación es usada en casos de presión alta, ansiedad, estrés, fibromialgia y asma. Se recomienda mucho debido a que no tiene efectos colaterales, y por el contrario le ayudará a controlar el estrés diario.
La musica-terapia. Desde la década de los años cincuenta la música ha sido utilizada para curar. En esa época se recurrió a los músicos para sanar a militares norteamericanos heridos en combate. En nuestros días, esta terapia se usa en pacientes con Alzheimer, autismo, y depresión. También contribuye a obtener un estado de relajación y a reducir el estrés. Pero recuerda que esta terapia no consiste en conectarse al iPod y simplemente escuchar la música que te gusta. Esta terapia consta de un procedimiento particular en el que la música es usada para entrar en estados de relajación.
El manejo de la respiración. El manejo de la respiración puede ser también útil en casos como la náusea, el vómito, la presión alta y por supuesto la ansiedad y el estrés.
La oración. Aunque el evaluar la espiritualidad en estudios científicos no es una tarea fácil de resolver, algunos estudios han logrado encontrar resultados positivos en el caso de personas con cáncer y con enfermedades relacionadas con la función del sistema inmune. Sin importar cual sea su predilección en cuestiones espirituales, el bienestar del espíritu puede reflejarse en el bienestar del cuerpo.
Otras alternativas dignas de mencionar son la terapia cognitiva-conductual, la hipnosis, la relajación muscular, el Pilates, el Tai Chi y el Yoga. Las opciones son muy amplias y lo más importante es que usted podría obtener grandes beneficios sin experimentar ningún efecto secundario. Recuerde: usted puede convertir su mente es su gran aliada para tener gran calidad de Vida y una magnífica Salud.
EL PODER DE LA MENTE EN LA SALUD
Existen medicinas alternativas que consideran que la mente ayuda a curar el cuerpo y esto se debe a que la salud abarca la mente y el cuerpo porque están íntimamente conectados. A este concepto se le conoce como salud holística.
Cuando algo afecta sus emociones, su cuerpo reacciona. Por ejemplo, si está teniendo una relación conflictiva, si está viviendo en un lugar que no le gusta, si tiene un trabajo que no disfruta o en el que no le dan un trato justo, puede que le duela la espalda, que tenga jaqueca o problemas digestivos. Por lo general, se cree que se debe a un factor externo, pero podría no ser así. El cuerpo expresa de una u otra manera algo que está afectando a la mente. Por algo se ha comprobado que muchas personas que sufren de enfermedades crónicas, como el colon irritable, mejoran su estado de salud con una dosis de risa y buena energía.
Los seres humanos no somos sólo carne y hueso. Somos también mente y espíritu. Por eso, si algo afecta al cuerpo, o a la mente, o al espíritu, el resto también sufrirá las consecuencias. De ahí surge la práctica de la salud holística que entiende al ser humano en su totalidad.
Tomando este punto de partida, muchas de las prácticas que hacen parte de la medicina alternativa se basan en la importancia de la relación entre la mente y el cuerpo. Se enfocan no en atacar los síntomas sino en buscar equilibrar la causa de los problemas que le pueden afectan.
La pregunta es: ¿No será esto pura charlatanería o tienen algún tipo de sustento científico?
Si usted es de los que dudan de la veracidad de las prácticas de la medicina alternativa que trata al cuerpo y la mente como un todo, se sorprenderá saber que están basados en estudios científicos que provienen especialmente de la neurociencia.
Según investigaciones en esta área, el organizar los “cables del cerebro” permite reenganchar áreas como la corteza pre-frontal responsable de fortalecer la capacidad de reacción y la felicidad. La medicina del cuerpo y de la mente promueve una idea verdaderamente fascinante: la mente tiene la posibilidad de cambiar o modificar el cerebro, así como de controlar el funcionamiento y los síntomas del cuerpo.
Analice por un momento qué pensamientos rondan frecuentemente por su mente y califique su estado de salud,... lo que usted tiene en su mente lo predispone al estrés, y éste a su vez le producirá algunas enfermedades, de allí que la primera parte del camino a recorrer en este tipo de medicina alternativa sea poner la mente en un estado de paz, liberarla de pensamientos negativos, juicios y prejuicios.
¿Le ha sucedido que ciertas emociones o situaciones producen algunos efectos en su cuerpo?
Cuando ha estado de “mal genio”, ¿su boca se pone seca y amarga?, ¿su cuello se pone tenso y experimenta dolor de cabeza?,...
Cuando está bajo una situación de mucha tensión o estrés, ¿Ha sentido que su respiración se agita, y que al controlarla puedes controlar también la sensación de estrés y enojo?
Piénselo. Si en lugar de tomar ciertos medicamentos usted se libera de los pensamientos negativos, controlará las respuestas de su cuerpo con lo que buena parte de su salud estará en sus manos. Podrá utilizar su mente para alcanzar beneficios en el campo de la salud.
Para lograrlo existen diferentes prácticas; unas de tipo espiritual, otras relacionadas con los beneficios de una buena respiración y una buena postura.
Por ejemplo:
El biofeedback. Por medio del uso de algunos aparatos que le ayudan a medir el pulso cardiaco, la temperatura de la piel y hasta la actividad de su cerebro, con lo que podrá aprender a controlar la presión sanguínea y la tensión muscular, entre otros. Se considera que el Biofeedback ayuda a controlar ciertas condiciones como el asma, el síndrome del intestino irritable, la náusea y el vómito relacionados con terapias contra el cáncer y el estreñimiento. También ha sido eficaz en algunos casos de incontinencia, tensión alta, dolor, epilepsia y control de ansiedad.
La visualización. Es una técnica que usa la creación de imágenes en la mente con el propósito de curar y sanar. Los indios Navajo utilizan esta técnica invitando a la persona a visualizarse como un ser saludable. Hoy en día se hace referencia a prácticas desarrolladas por Sigmund Freud y Carl Jung en donde se documentaba el uso de la imaginación en los procesos curativos. En la actualidad se usa en algunos casos del tratamiento del cáncer para reducir los síntomas, también para el manejo del estrés, y antes y después de las cirugías para reducir la ansiedad. Lo más llamativo de todo es que no tiene ningún efecto secundario. Así que, ¿qué espera para intentarlo?... sin temer a las consecuencias.
La meditación. Si usted se ha preguntado ¿es posible controlar el flujo de los pensamientos en su mente?... La respuesta es sí. Lo puede hacer a través de la meditación. No sólo le ayudará a encontrar un estado de relajación física y mental sino que también le permitirá relacionarse de manera diferente con sus emociones y pensamientos. Médicamente la meditación es usada en casos de presión alta, ansiedad, estrés, fibromialgia y asma. Se recomienda mucho debido a que no tiene efectos colaterales, y por el contrario le ayudará a controlar el estrés diario.
La musica-terapia. Desde la década de los años cincuenta la música ha sido utilizada para curar. En esa época se recurrió a los músicos para sanar a militares norteamericanos heridos en combate. En nuestros días, esta terapia se usa en pacientes con Alzheimer, autismo, y depresión. También contribuye a obtener un estado de relajación y a reducir el estrés. Pero recuerda que esta terapia no consiste en conectarse al iPod y simplemente escuchar la música que te gusta. Esta terapia consta de un procedimiento particular en el que la música es usada para entrar en estados de relajación.
El manejo de la respiración. El manejo de la respiración puede ser también útil en casos como la náusea, el vómito, la presión alta y por supuesto la ansiedad y el estrés.
La oración. Aunque el evaluar la espiritualidad en estudios científicos no es una tarea fácil de resolver, algunos estudios han logrado encontrar resultados positivos en el caso de personas con cáncer y con enfermedades relacionadas con la función del sistema inmune. Sin importar cual sea su predilección en cuestiones espirituales, el bienestar del espíritu puede reflejarse en el bienestar del cuerpo.
Otras alternativas dignas de mencionar son la terapia cognitiva-conductual, la hipnosis, la relajación muscular, el Pilates, el Tai Chi y el Yoga. Las opciones son muy amplias y lo más importante es que usted podría obtener grandes beneficios sin experimentar ningún efecto secundario. Recuerde: usted puede convertir su mente es su gran aliada para tener gran calidad de Vida y una magnífica Salud.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
CONSEJOS PARA LA SALUD
CONSEJOS PARA ANTES DE DORMIR Y DESPERTAR TEMPRANO
De 9 a 11pm: Es el horario en el que el cuerpo realiza actividades de desintoxicación, eliminación de químicos innecesarios y tóxicos mediante el sistema linfático de nuestro cuerpo. Esta es la hora del día que debe utilizarse para propiciar un estado de relajación escuchando música, por ejemplo. Por lo general, a esta hora las mamás realizan actividades tales como limpiar la cocina o planificar que todo esté listo para la actividad del día siguiente, actividades que generan un estado de falta de relajación generando un efecto negativo para la salud.
De 11pm a 1am: Este es el horario en que el cuerpo realiza el proceso de desintoxicación del hígado, es por eso que este proceso debe ser procesado en un estado de sueño profundo.
De 1 – 3am: Este es el horario del proceso de desintoxicación de la vesícula biliar que idealmente debe suceder también en un estado de sueño profundo.
De 3 – 5am: Es el momento de desintoxicación de los pulmones. Es por esto que en ocasiones en este horario se producen accesos severos de tos. Cuando el proceso de desintoxicación ha alcanzado el tracto respiratorio es mejor no tomar medicamentos para la tos ya que interfieren en el proceso de eliminación de toxinas.
De 5 a 7am: Es el horario de desintoxicación del colon, momento de ir al baño y vaciar el intestino.
De 7 a 9am: Es la hora de la absorción de nutrientes en el intestino delgado. Es el horario perfecto para tomar el desayuno.
Si estuviese enfermo, el desayuno debe tomarlo antes de las 6:30am.
El desayuno antes de las 7:30 am. es benéfico para aquellos que quieren mantenerse en forma.
Quienes siempre se saltan el desayuno, deben procurar cambiar el hábito, siendo lo menos dañino realizarlo entre las 9:00 y 10:00 am. en lugar de no hacerlo por completo.
Dormirse tarde y despertar tarde interrumpirá el proceso de desintoxicación de químicos innecesarios de su organismo. Además de eso debe tener en cuenta que, de las 12:00 a las 4:00 am. es el horario en el que la médula ósea de sus huesos produce la sangre, así que procure dormir bien y no se acueste tarde.
ALIMENTOS CAUSANTES DE CÁNCER
1.El hot dog porque son altos en nitrato de sodio.
2.Las carnes procesadas y el tocino también contiene altos niveles de nitrato de sodio al igual que las salchichas, el tocino y otras carnes procesadas que además incrementan el riesgo de enfermedades del corazón. La grasa saturada en el tocino también es un gran colaborador en la generación de cáncer.
3.Las donas son doblemente causantes de cáncer, primero porque son elaboradas con flúor, azúcar refinada y aceite hidrogenado, después son fritas a altas temperaturas. Las donas elevarán altamente su riesgo de generar cáncer.
4.Las patatas fritas así como las donas son elaboradas con aceites hidrogenados y cocinadas después a altas temperaturas. También contienen acryl amidas que se generan durante el proceso de cocción a altas temperaturas.
5.Las galletas son usualmente elaboradas con fluor y azúcar. Algunas son presentadas como libres de grasas transgénicas pero por lo general si los contienen pero en cantidades menores.
HÁBITOS QUE MATAN NEURONAS
1.El no desayunar causa un bajo nivel de azúcar en la sangre lo que genera insuficiente suministro de nutrientes al cerebro causando su degeneración paulatina.
2.El comer de más causa el endurecimiento de las arterias del cerebro, causando además baja capacidad mental.
3. El fumar causa la disminución del tamaño cerebral y promueve además Alzheimer.
4.El consumir altas cantidades de azúcar interrumpe la absorción de proteínas y nutrientes causando malnutrición y puede interferir en el desarrollo del cerebro.
5.La contaminación del aire hace que el cerebro, el más grande consumidor de oxígeno del cuerpo, genere una disminución de la eficiencia cerebral.
6.El dormir poco acelera la pérdida de células del cerebro.
7.El dormir con la cabeza cubierta aumenta la concentración de dióxido de carbono y disminuye el oxígeno causando efectos adversos a nuestro cerebro.
8.Hacer trabajar al cerebro cuando estamos enfermos lo daña.
9.La falta de estimulación provoca que el cerebro disminuya su tamaño y por lo tanto su capacidad.
10. Practique la Conversación Inteligente. Las conversaciones profundas o intelectuales promueven la eficiencia cerebral.
HÁBITOS QUE DAÑAN EL HIGADO
1. Dormirse tarde y despertarse tarde.
2. No orinar por la mañana.
3. Comer demasiado.
4. Saltarse el desayuno.
5. Consumir muchos medicamentos.
6. Consumir conservadores, colorantes, endulzantes artificiales.
7. Consumir aceites de cocina no saludables. Reduzca el consumo de alimentos fritos aún cuando utilice aceites sanos. No consuma alimentos fritos cuando esté cansado o enfermo a menos que esté muy delgado, pero si puede, evítelo.
8. Consumir alimentos crudos o demasiado cocidos le agregan mucha carga al hígado.
Los vegetales deben ser comidos crudos o poco cocidos. Si consume vegetales fritos debe hacerlo de inmediato, es decir, no debes guardarlo para consumirlo después.
Estos consejos no deben significar mayor gasto. Solo tiene que adoptar un estilo de vida más sano y mejorar sus hábitos alimenticios. El mantener buenos hábitos de alimentación y ejercicio es muy positivo para que su organismo absorba lo que necesita y elimine los químicos en el momento que le corresponde.
De 9 a 11pm: Es el horario en el que el cuerpo realiza actividades de desintoxicación, eliminación de químicos innecesarios y tóxicos mediante el sistema linfático de nuestro cuerpo. Esta es la hora del día que debe utilizarse para propiciar un estado de relajación escuchando música, por ejemplo. Por lo general, a esta hora las mamás realizan actividades tales como limpiar la cocina o planificar que todo esté listo para la actividad del día siguiente, actividades que generan un estado de falta de relajación generando un efecto negativo para la salud.
De 11pm a 1am: Este es el horario en que el cuerpo realiza el proceso de desintoxicación del hígado, es por eso que este proceso debe ser procesado en un estado de sueño profundo.
De 1 – 3am: Este es el horario del proceso de desintoxicación de la vesícula biliar que idealmente debe suceder también en un estado de sueño profundo.
De 3 – 5am: Es el momento de desintoxicación de los pulmones. Es por esto que en ocasiones en este horario se producen accesos severos de tos. Cuando el proceso de desintoxicación ha alcanzado el tracto respiratorio es mejor no tomar medicamentos para la tos ya que interfieren en el proceso de eliminación de toxinas.
De 5 a 7am: Es el horario de desintoxicación del colon, momento de ir al baño y vaciar el intestino.
De 7 a 9am: Es la hora de la absorción de nutrientes en el intestino delgado. Es el horario perfecto para tomar el desayuno.
Si estuviese enfermo, el desayuno debe tomarlo antes de las 6:30am.
El desayuno antes de las 7:30 am. es benéfico para aquellos que quieren mantenerse en forma.
Quienes siempre se saltan el desayuno, deben procurar cambiar el hábito, siendo lo menos dañino realizarlo entre las 9:00 y 10:00 am. en lugar de no hacerlo por completo.
Dormirse tarde y despertar tarde interrumpirá el proceso de desintoxicación de químicos innecesarios de su organismo. Además de eso debe tener en cuenta que, de las 12:00 a las 4:00 am. es el horario en el que la médula ósea de sus huesos produce la sangre, así que procure dormir bien y no se acueste tarde.
ALIMENTOS CAUSANTES DE CÁNCER
1.El hot dog porque son altos en nitrato de sodio.
2.Las carnes procesadas y el tocino también contiene altos niveles de nitrato de sodio al igual que las salchichas, el tocino y otras carnes procesadas que además incrementan el riesgo de enfermedades del corazón. La grasa saturada en el tocino también es un gran colaborador en la generación de cáncer.
3.Las donas son doblemente causantes de cáncer, primero porque son elaboradas con flúor, azúcar refinada y aceite hidrogenado, después son fritas a altas temperaturas. Las donas elevarán altamente su riesgo de generar cáncer.
4.Las patatas fritas así como las donas son elaboradas con aceites hidrogenados y cocinadas después a altas temperaturas. También contienen acryl amidas que se generan durante el proceso de cocción a altas temperaturas.
5.Las galletas son usualmente elaboradas con fluor y azúcar. Algunas son presentadas como libres de grasas transgénicas pero por lo general si los contienen pero en cantidades menores.
HÁBITOS QUE MATAN NEURONAS
1.El no desayunar causa un bajo nivel de azúcar en la sangre lo que genera insuficiente suministro de nutrientes al cerebro causando su degeneración paulatina.
2.El comer de más causa el endurecimiento de las arterias del cerebro, causando además baja capacidad mental.
3. El fumar causa la disminución del tamaño cerebral y promueve además Alzheimer.
4.El consumir altas cantidades de azúcar interrumpe la absorción de proteínas y nutrientes causando malnutrición y puede interferir en el desarrollo del cerebro.
5.La contaminación del aire hace que el cerebro, el más grande consumidor de oxígeno del cuerpo, genere una disminución de la eficiencia cerebral.
6.El dormir poco acelera la pérdida de células del cerebro.
7.El dormir con la cabeza cubierta aumenta la concentración de dióxido de carbono y disminuye el oxígeno causando efectos adversos a nuestro cerebro.
8.Hacer trabajar al cerebro cuando estamos enfermos lo daña.
9.La falta de estimulación provoca que el cerebro disminuya su tamaño y por lo tanto su capacidad.
10. Practique la Conversación Inteligente. Las conversaciones profundas o intelectuales promueven la eficiencia cerebral.
HÁBITOS QUE DAÑAN EL HIGADO
1. Dormirse tarde y despertarse tarde.
2. No orinar por la mañana.
3. Comer demasiado.
4. Saltarse el desayuno.
5. Consumir muchos medicamentos.
6. Consumir conservadores, colorantes, endulzantes artificiales.
7. Consumir aceites de cocina no saludables. Reduzca el consumo de alimentos fritos aún cuando utilice aceites sanos. No consuma alimentos fritos cuando esté cansado o enfermo a menos que esté muy delgado, pero si puede, evítelo.
8. Consumir alimentos crudos o demasiado cocidos le agregan mucha carga al hígado.
Los vegetales deben ser comidos crudos o poco cocidos. Si consume vegetales fritos debe hacerlo de inmediato, es decir, no debes guardarlo para consumirlo después.
Estos consejos no deben significar mayor gasto. Solo tiene que adoptar un estilo de vida más sano y mejorar sus hábitos alimenticios. El mantener buenos hábitos de alimentación y ejercicio es muy positivo para que su organismo absorba lo que necesita y elimine los químicos en el momento que le corresponde.
lunes, 15 de noviembre de 2010
TRASTORNOS PSICOSOMÁTICOS
Capítulo de Medicina Psicosomática
Tratado de Psiquiatría Publicado por la Asociación Argentina de Psiquiatras Editado por el Grupo Guía S.A.
Lic. Ana Spagnuolo de Iummato / 14 de abril de 2009
“La salud es un hábito psicosomático al servicio de la vida y de la libertad de la persona que consiste en la capacidad física para realizar con la mínima molestia y si fuese posible con gozo, los proyectos vitales del sujeto”
Laín Entralgo
Los dolores y las molestias que muchas personas padecen casi nunca responden a causas físicas sino más bien, a causas naturales o psicológicas. Cuando alguien se queja de algún malestar piensa por lo general, que ha contraído alguna enfermedad, sin embargo, sólo el 5% de esas molestias SI responden a una enfermedad. Del 95% restante, el 70% se deben a causas naturales o ambientales y el 25% a causas psicológicas.
Precisamente, a este porcentaje nos vamos a referir ahondando en sus características, no sin antes aclarar que, cuando la causa de la molestia que sentimos es, efectivamente, una enfermedad, en más del 90% de los casos se trata de un problema leve que tiende a resolverse de manera espontánea.
Antes de analizar las causas psicológicas veamos las causas naturales de los síntomas físicos.
El ser humano posee un sistema interno que nos permite percibir todo lo que sucede alrededor. Además de los cinco sentidos que nos permiten captar la información externa, tenemos también receptores internos que detectan el dolor, al movimiento, la presión, el calor o el frío, protegiéndonos de las lesiones que pudiera sufrir nuestro cuerpo por el medio ambiente.
Sin embargo, existen personas que por accidente tienen afectados estos receptores lo que hace improbable que se percaten de algo, como por ejemplo, la ausencia de sensibilidad olfativa, personas que no perciben los malos olores, o la sensibilidad del tacto, quemarse y no sentir dolor.
Hace varios años atrás, en algún lugar de Europa nacieron gemelos. Una pareja de hermosos y tiernos bebes que trajeron más alegría al hogar de la familia, llamémosles, Duncan. Los niños se desarrollaron bastante bien hasta pasada la época de la dentición donde empezaron las preocupaciones. Una tarde, los niños se hallaban sobre la cama jugueteando cuando la madre vio que en la boca de uno de ellos había rasgos de sangre. Luego de revisarlo penso que se trataba del roce de su boquita con sus dientecitos hasta que comprobó con horror que se debía a que el pequeño se había masticado su pequeña lengua, pero el niño no dio señal alguna de dolor o molestia. A los pocos días, la niñita tenía su brazito colgando de una manera extraña, su padre comprobó que se había dislocado pero la pequeña tampoco dio muestras de malestar alguno lo que puso en alerta a los padres llevándolos al sanatorio más cercano donde determinaron la necesidad de realizarles un descarte neurológico. El resultado: los niños nacieron sanos pero con una seria deficiencia a nivel del tejido conectivo y neuronal que les impedía llevar la información al cerebro para su identificación. En otras palabras, el dolor que es un vehículo de conciencia, al decir del Buda, no estaba presente en su organismo. Así, los niños podrían comerse la lengua como si fuera un mashmello, romperse un brazo o una pierna sin experimentar malestar alguno.
Los receptores neuronales a los que nos referimos están en constante funcionamiento y, volviendo al tema de las enfermedades psicosomáticas, gracias a ellos podemos experimentar sensaciones que nos conectan con la realidad circundante.
Nuestro cuerpo elimina, sea en verano, sea en invierno, una cantidad de sudor para mantener su equilibrio interno, por lo que, pensar que sólo transpiramos cuando se eleva la temperatura no es exacto.
Los cambios hormonales también son factores a tener en cuenta. Los cambios se producen en la sangre debido a la liberación de hormonas producidas por diferentes glándulas como la tiroides, la partiroides o las suprarrenales.
No debemos olvidar que los hábitos de vida poco saludables hacen la diferencia. Hay más probabilidades que las alteraciones en la alimentación y el sueño provoquen molestias que puedan confundirse con los síntomas de una enfermedad. El exceso de comida por ejemplo, puede causar ciertos trastornos que no necesariamente son una enfermedad. Pero es necesario entender que los trastornos gástricos no tratados adecuadamente podrían derivar en una verdadera enfermedad.
La enfermedad es una suma de problemas que se van acumulando y que al no ser tratados oportunamente van causando estragos, ya que nadie se enferma de la noche a la mañana como dirían los Doctores Lezameta Acharán y el Rojas Baltodano.
También es necesario anotart que cuando el individuo no descansa bien o no descansa lo suficiente alterará su ritmo de sueño y experimentará trastornos que podrían causar trastornos reales. Por ejemplo, las personas que se ven obligadas a laborar durante la noche están más propensas a sufrir de mayor desgaste físico llegando incluso a sufrir de alucinaciones o una desvirtualización de la realidad más conocida como estado confusional.
HISTORIA DEL CONCEPTO
Psicosomático es un término relativamente nuevo pero que, según Weiss y English52, describe una aproximación a la medicina tan vieja como el mismo arte de curar: “No es una especialidad sino más bien un punto de vista que se aplica a todos los aspectos de la medicina y de la cirugía. No significa estudiar menos el cuerpo; significa estudiar más la psiquis. Es una reafirmación del viejo principio de que la mente y el cuerpo son uno, que funcionan como órganos interactivos e interdependientes –un principio que siempre ha guiado al médico práctico inteligente. Como ciencia, la medicina psicosomática se orienta a descubrir la naturaleza precisa de la relación entre emociones y función corporal [1] . La investigación en este terreno se apoya en la convergencia de la moderna investigación fisiológica, según fuera desarrollada por la ciencia de laboratorio y la experimentación animal, y de los descubrimientos del psicoanálisis, ambos desarrollos dinámicos de la medicina” [2] .
En las antiguas civilizaciones de Oriente, la medicina primitiva se confunde con la magia: los primeros médicos eran sacerdotes; las primeras clínicas, templos. Las causas de las enfermedades no residían en el organismo de los pacientes sino en acciones de seres sobrenaturales, dioses o demonios. Resultaba lógico por lo tanto, que se buscara curar mediante prácticas religiosas: encantamientos, exorcismos, sacrificios expiatorios, etc. Mucho antes que los países orientales, Grecia supo liberarse, gracias a su espíritu realista, de supersticiones y prejuicios, adquiriendo así un concepto concreto y racional de la salud y la enfermedad. La profesión médica pasa a manos laicas, la observación se vuelve guía en el estudio de las enfermedades y el arte de curar se transforma en ciencia experimental. A partir del siglo VI a.C. surgieron centros médicos como la célebre Escuela de Cos, encarnada en el gran maestro Hipócrates que floreció alrededor del 400 a.C., y a quien la Historia confirió el título honorífico de padre de la medicina.
Hipocrátes (460-377 a.C.) sostenía que encontrar la causa de la enfermedad y prever su evolución son las primeras tareas del médico y las condiciones previas del arte del curar. Su búsqueda de integración entre lo psíquico y lo somático se basaba en la concepción de la patología humoral, que relacionaba las cualidades y elementos de Empédocles (504-443 a.C.) con los cuatro humores, de cuya armonía dependía la salud: sangre, bilis negra, bilis amarilla y flema y los cuatro temperamentos correspondientes: el sanguíneo, el melancólico, el colérico y el flemático. Además describía casos de locura que encontraban alivio con una disentería y establecía correlación entre los tipos físicos muscular y fuerte –habitus apoplecticus-, propenso a la apoplejía y el delicado y débil –phyhisicus- con tendencia a la tuberculosis. (PAPP, 39)
Platón (429-347 a.C.) enseñó que el equilibrio entre el cuerpo y el alma es el elemento importante en la salud y que los desórdenes mentales pueden deberse a trastornos morales o corporales [3] . Expresó el punto de vista de que cuando las pasiones no son inhibidas por las altas facultades, como ocurre en el estado de sueño, los deseos tienden a ser satisfechos en la fantasía: “el punto que deseo hacer notar es que en todos nosotros, aun en los hombres buenos, hay una naturaleza de bestia salvaje que persiste en el sueño” [4] .
Los términos "psicosomático" y "somatopsíquico" fueron utilizados, respectivamente, por primera vez, por Johann Christian Heinroth [5] (1773-1843), en 1818, y por Maximilian Jacobi (1775-1858) en 1822. Siguiendo este recorrido histórico de precursores, hallamos a Carl Gustav Carus (1779-1868), médico y amigo de Goethe, a quien se le atribuye el mérito de describir por primera vez el cuerpo humano en su totalidad, como campo expresivo [6] .
En 1876, el médico inglés H. Maudsley (1835-1918) que obtuvo gran prestigio por una clasificación de las psicosis etiológica y somatológicamente orientada, ya decía que “si la emoción no se libera, se fija en los órganos y trastorna su funcionamiento” [7] .
Aún cuando el término psicosomático genera malentendidos, dado que en ciertas oportunidades se refiere a una aproximación holística médica y otras a un grupo diferenciado de dolencias, lo conservaremos en este recorrido como un intento abarcativo de referirnos a aquella zona de confluencia de las disciplinas médicas tradicionales. Atrapado en el dualismo soma – psique, iniciado en el planteo cartesiano, el pensamiento psicosomático también pendula entre enfoques que destacan la especificidad del enfermar – con el supuesto básico de que ciertas estructuras de carácter o determinada conflictiva, determinan ciertas dolencias- u otros que enfatizan la concepción del proceso patológico, como un fenómeno “biopsicosocial”, que en numerosas oportunidades comprende un listado de factores, sin terminar de explicar su imbricación en el resultado final que constituye el proceso patológico.
El psicoanálisis freudiano, según Haynal y Passini21, proveyó la primera reflexión sistemática y el primer modelo etiológico para explicar síntomas corporales de tal modo que ya en 1913, Paul Federn presentaba un caso de asma estudiado mediante el psicoanálisis. [8]
La expresión Medicina psicosomática fue introducida en el psicoanálisis por el discípulo de Freud, Felix Deutsch, quien en 1922 publicó el artículo “El campo de la psicoterapia en la medicina interna” y en 1928, “La posición del psicoanálisis en la clínica interna”.
Thure von Uexküll, uno de los pioneros de la psicosomática en Alemania, ha descrito de una manera simple lo que significó la asociación de psicoanálisis y medicina psicosomática en Alemania. Sugiere la existencia de tres fases, la primera, que estaría caracterizada por Georg Groddeck (1866-1934) [9] , considerado por muchos como el padre fundador de la medicina psicosomática moderna, quien extendió el andamiaje de la metapsicología freudiana a las enfermedades orgánicas y manipuló símbolos y analogías con inimitable desenvoltura. Groddeck estaba convencido que la distinción entre cuerpo y psique era sólo verbal, no sustancial, que ambos constituían un todo único, negando la distinción entre enfermedades físicas y psíquicas. (GRODDECK19).
La segunda fase se habría caracterizado por la introducción de métodos psicofisiológicos, con experimentos de hipnosis que habrían demostrado los condicionantes psicológicos de manifestaciones fisiológicas pero sin indicar una especificidad que permitiera predicciones. Los intentos de Félix Deutsch por introducir el psicoanálisis en la clínica médica –a principios de la década del 20- corresponderían también a este período.
La tercera fase –una fase de creciente conciencia metódica [10] - se caracterizaría por el intento de aportar comprobaciones empíricas a las numerosas generalizaciones teóricas. Aquí se ubica a Flanders Dunbar y su estudio sobre los tipos de personalidad, y a Franz Alexander, con la teoría del conflicto psicodinámico específico. Thure von Uexküll tampoco olvida a Michael Balint, cuya duradera contribución residió en investigar la estructura de la relación médico-paciente. Balint acuñó para esa época una curiosa idea: planteó que la medicina más frecuentemente utilizada en la práctica médica es el propio médico. Pero que todavía no existía una farmacología para esa tan importante droga: ni dosis, ni frecuencia, ni indicaciones ni contraindicaciones. Y concluyó que lo más riesgoso era que la droga "médico" se administraba frecuentemente sin saber siquiera que se la estaba administrando ya que, aunque cada profesional piense que en su tarea produce solamente acciones técnicas, en realidad en cada acto o decisión médica hay necesariamente una interrelación entre acciones técnicas, imperativos ideológicos y condicionantes emocionales.
El renovado interés por lo psicosomático corresponde a un genuino afán científico por superar el dualismo cartesiano que separa la "psiquis" de la "materia" y también, al mecanicismo subyacente en ciertas explicaciones de la medicina tradicional que, más allá del progreso que acarreó en muchas áreas de la investigación, redujo la visión y la interpretación de los fenómenos humanos de su riqueza y complejidad a una peligrosa explicación causalista.
La mayoría de las concepciones causalistas diferencian a los trastornos en:
·Trastornos psicogenéticos: aquellos provocados por fantasías que se expresan simbólicamente a través de una alteración orgánica.
·Trastornos organoneuróticos: las funciones orgánicas pueden ser influidas fisiológicamente por actitudes instintivas inconcientes, sin que por ello los cambios que se produzcan tengan siempre un significado psíquico definido.
·Trastornos somatogenéticos: son las llamadas patoneurosis y comprenden los trastornos psíquicos provocados por una enfermedad orgánica o investidos de significación psicológica "a posteriori". [11]
Desde nuestro enfoque de la medicina psicosomática, compartimos la definición de Laín Entralgo35i como “la orientación de la medicina que se caracteriza por incluir en cada acto médico y en cada juicio clínico, la consideración de las emociones inconscientes que contribuyen a que cada paciente, configure una persona enferma en una situación particular siempre diferente”, que comprende, además, las vicisitudes de sus relaciones con el médico, la familia y la sociedad.
[1] En sus aplicaciones, podemos diferenciar la Psicosomática como ciencia básica, como orientación médica y práctica clínica. Como ciencia básica, la Psicosomática tiene por objetivo la observación e interpretación de las relaciones entre estados, procesos y acontecimientos psicológicos y biológicos, tal como son influenciados por el entorno que rodea al sujeto, en la salud como en la enfermedad. Pertenece al grupo de las ciencias naturales, tributaria del método experimental y abreva a nivel teórico de los sistemas conceptuales provenientes de la Psicología y la Biología. Como orientación médica, la Medicina Psicosomática surge como reacción a las tendencias reduccionistas de la medicina, encarnando una actitud que comprende al paciente en su totalidad, atendiendo no sólo a los datos biológicos sino también a los factores sociales y psicológicos que lo afectan a fines de lograr un más eficaz diagnóstico, tratamiento y prevención de la enfermedad.
[2] “...en la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Munich, se exhibe en una vitrina especial, junto al microscopio de Alois Alzheimer una carta manuscrita de Freud en la que éste le agradece a Emilio Kraepelin la derivación de un paciente... Una vez más podemos apreciar cómo los grandes hombres en vez de disentir, se complementan”: Prof. Dr. Jaime Smolovich (Psiconeuroinmunoendocrinología, Prólogo,30)
[3] Si no debe descuidarse la cura de los ojos sin la cabeza, ni la de la cabeza sin el cuerpo, tampoco debe tratarse el cuerpo sin el alma; si muchas enfermedades se resisten a los esfuerzos de los médicos helenos, procede de que desconocen el todo... Pues es un error entre los hombres, en estos tiempos, el intentar ser médicos para una de las dos cosas (la templanza del alma o la salud corporal) separadamente”. Platón ‘Cármides’ 156 e, 157 b)
[4] En esta descripción observamos como las ideas de Platón acerca de los sueños se anticipan a la teoría freudiana.
[5] El primer trabajo de este psiquiatra alemán, profesor de Leipzig- inscripto en la corriente vitalista de Xavier Bichat, es un artículo sobre la influencia de las pasiones en la epilepsia y en la tuberculosis. Esta nueva corriente vitalista tenía por objetivo introducir en el pensamiento organicista y experimental de la medicina del siglo XIX, factores de orden psíquico para dar cuenta de la etiopatogenia de ciertas enfermedades.
[6] Para Carus, las enfermedades del alma proceden del inconsciente o de la conciencia. Entre las primeras se encuentran las enfermedades corporales, en las tres formas primordiales de fiebre, inflamación y deformación. El segundo grupo de enfermedades, que se manifiestan fundamentalmente en el espíritu consciente, son llamadas enfermedades del alma o enfermedades psíquicas. (Lolas Stepke37).
[7] Tanto la sabiduría antigua como la premoderna reflejaron el conocimiento de la unidad cuerpo-mente en interacción bidireccional. Aristóteles dijo, “Psique (alma) y cuerpo reaccionan complementariamente una con otro, según mi entender. Un cambio en el estado de la psique produce un cambio en la estructura del cuerpo, y a la inversa, un cambio en la estructura del cuerpo produce un cambio en la estructura de la psique”.
[8] Sintéticamente podríamos decir que la psicosomática psicoanalítica parte del hombre enfermo y de su funcionamiento psíquico, para comprender las condiciones en las cuales ha podido desarrollarse una enfermedad somática y, en cambio, la medicina tradicional parte de la enfermedad y busca los factores etiológicos ya sean biológicos o psíquicos. Según Laín Entralgo35, quien sepa prescindir de todo dogmatismo de escuela –sea ésta “freudiana” o “antifreudiana”-, pronto advertirá que la contribución del psicoanálisis a la medicina puede cifrarse en cinco puntos principales: 1) el descubrimiento de la rigurosa necesidad del diálogo con el enfermo, así para el diagnóstico como para el tratamiento de su enfermedad (...) La palabra dejará de ser puro instrumento de pesquisa y se convertirá en agente terapéutico. 2) la estimación diagnóstica y terapéutica del componente instintivo de la vida humana. 3) el descubrimiento de la existencia y de la significación que en la vida del hombre tienen los diversos modos de la conciencia psicológica (inconsciente-preconciente-consciente). 4) una decisiva aportación al conocimiento cabal de la influencia que la vida anímica ejerce sobre los movimientos del cuerpo, y éstos sobre aquélla (correlaciones psicosomáticas). 5) la preocupación por ordenar comprensivamente en la biografía del enfermo el suceso de la enfermedad. Freud supo demostrar que la patografía es y debe ser biografía, en el más plenario sentido de esta palabra.
[9] Groddeck había tomado el concepto de Ello de Nietzsche para denominar un campo más amplio que el que Freud describía para el inconsciente. Opinaba que el hombre estaba animado por lo desconocido, por un Ello que regula todo lo que hace y le sucede, sintetizando su idea en la frase “el hombre es vivido por el Ello”. Este concepto fatalista no era totalmente aceptado por Freud, que consideraba que las fuerzas del Yo permiten un dominio aunque sea parcial de sí y del mundo exterior. El Ello de Freud es un concepto tópico y un polo opuesto al Yo. Para Groddeck, que no acordaba con tales oposiciones, el Yo es una forma de expresión del Ello. Consideraba que los síntomas orgánicos se desarrollan de un modo similar al trabajo del sueño y a la dinámica de las neurosis y que son accesibles a la influencia psicoterapéutica. Dentro de su concepción, siempre que el Ello no llega a la satisfacción libidinal en razón de una censura severa, se manifiesta bajo la forma del sueño o de un síntoma; si por medio de dicho síntoma no se aporta ninguna satisfacción a la pulsión reprimida, el síntoma se repite, manteniéndose hasta la aparición de la enfermedad. “El síntoma como patofisonomía es, cual lenguaje del Ello, por así decir, el balbuceo de la impotencia humana. Comprender su significado, aceptar al hombre en su debilidad, y esto siempre recordando la propia humanidad, es la posición médica básica de Groddeck”. (CLAUSER10).
[10] El órgano de difusión pionero en los Estados Unidos Psychosomatic Medicine fundado en 1939, anunciaba que sus páginas estarían destinadas a “publicaciones que trataran primordialmente de fenómenos observados concomitantemente desde ángulos psíquicos y somáticos en lugar de uno de ellos por separado” y señalaba como áreas de énfasis los “cambios fisiológicos que acompañan a la emoción... y los aspectos psiquiátricos de problemas médicos generales y específicos”. (Nemiah, J.C. Denial revisited: reflections on psychosomatic theory. Psychother. Psychosom. 26:140-147, 1975). Cabe recordar también como hecho histórico significativo que en el año 1946 surge la Organización Mundial de la Salud (OMS) que en su carta fundacional define a la salud “como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no simplemente la ausencia de enfermedad o afección”.
[11] Lo opuesto, según Otto Fenichel, sería la pato-curación, en donde una neurosis desaparece con la irrupción de una enfermedad orgánica.
Tratado de Psiquiatría Publicado por la Asociación Argentina de Psiquiatras Editado por el Grupo Guía S.A.
Lic. Ana Spagnuolo de Iummato / 14 de abril de 2009
“La salud es un hábito psicosomático al servicio de la vida y de la libertad de la persona que consiste en la capacidad física para realizar con la mínima molestia y si fuese posible con gozo, los proyectos vitales del sujeto”
Laín Entralgo
Los dolores y las molestias que muchas personas padecen casi nunca responden a causas físicas sino más bien, a causas naturales o psicológicas. Cuando alguien se queja de algún malestar piensa por lo general, que ha contraído alguna enfermedad, sin embargo, sólo el 5% de esas molestias SI responden a una enfermedad. Del 95% restante, el 70% se deben a causas naturales o ambientales y el 25% a causas psicológicas.
Precisamente, a este porcentaje nos vamos a referir ahondando en sus características, no sin antes aclarar que, cuando la causa de la molestia que sentimos es, efectivamente, una enfermedad, en más del 90% de los casos se trata de un problema leve que tiende a resolverse de manera espontánea.
Antes de analizar las causas psicológicas veamos las causas naturales de los síntomas físicos.
El ser humano posee un sistema interno que nos permite percibir todo lo que sucede alrededor. Además de los cinco sentidos que nos permiten captar la información externa, tenemos también receptores internos que detectan el dolor, al movimiento, la presión, el calor o el frío, protegiéndonos de las lesiones que pudiera sufrir nuestro cuerpo por el medio ambiente.
Sin embargo, existen personas que por accidente tienen afectados estos receptores lo que hace improbable que se percaten de algo, como por ejemplo, la ausencia de sensibilidad olfativa, personas que no perciben los malos olores, o la sensibilidad del tacto, quemarse y no sentir dolor.
Hace varios años atrás, en algún lugar de Europa nacieron gemelos. Una pareja de hermosos y tiernos bebes que trajeron más alegría al hogar de la familia, llamémosles, Duncan. Los niños se desarrollaron bastante bien hasta pasada la época de la dentición donde empezaron las preocupaciones. Una tarde, los niños se hallaban sobre la cama jugueteando cuando la madre vio que en la boca de uno de ellos había rasgos de sangre. Luego de revisarlo penso que se trataba del roce de su boquita con sus dientecitos hasta que comprobó con horror que se debía a que el pequeño se había masticado su pequeña lengua, pero el niño no dio señal alguna de dolor o molestia. A los pocos días, la niñita tenía su brazito colgando de una manera extraña, su padre comprobó que se había dislocado pero la pequeña tampoco dio muestras de malestar alguno lo que puso en alerta a los padres llevándolos al sanatorio más cercano donde determinaron la necesidad de realizarles un descarte neurológico. El resultado: los niños nacieron sanos pero con una seria deficiencia a nivel del tejido conectivo y neuronal que les impedía llevar la información al cerebro para su identificación. En otras palabras, el dolor que es un vehículo de conciencia, al decir del Buda, no estaba presente en su organismo. Así, los niños podrían comerse la lengua como si fuera un mashmello, romperse un brazo o una pierna sin experimentar malestar alguno.
Los receptores neuronales a los que nos referimos están en constante funcionamiento y, volviendo al tema de las enfermedades psicosomáticas, gracias a ellos podemos experimentar sensaciones que nos conectan con la realidad circundante.
Nuestro cuerpo elimina, sea en verano, sea en invierno, una cantidad de sudor para mantener su equilibrio interno, por lo que, pensar que sólo transpiramos cuando se eleva la temperatura no es exacto.
Los cambios hormonales también son factores a tener en cuenta. Los cambios se producen en la sangre debido a la liberación de hormonas producidas por diferentes glándulas como la tiroides, la partiroides o las suprarrenales.
No debemos olvidar que los hábitos de vida poco saludables hacen la diferencia. Hay más probabilidades que las alteraciones en la alimentación y el sueño provoquen molestias que puedan confundirse con los síntomas de una enfermedad. El exceso de comida por ejemplo, puede causar ciertos trastornos que no necesariamente son una enfermedad. Pero es necesario entender que los trastornos gástricos no tratados adecuadamente podrían derivar en una verdadera enfermedad.
La enfermedad es una suma de problemas que se van acumulando y que al no ser tratados oportunamente van causando estragos, ya que nadie se enferma de la noche a la mañana como dirían los Doctores Lezameta Acharán y el Rojas Baltodano.
También es necesario anotart que cuando el individuo no descansa bien o no descansa lo suficiente alterará su ritmo de sueño y experimentará trastornos que podrían causar trastornos reales. Por ejemplo, las personas que se ven obligadas a laborar durante la noche están más propensas a sufrir de mayor desgaste físico llegando incluso a sufrir de alucinaciones o una desvirtualización de la realidad más conocida como estado confusional.
HISTORIA DEL CONCEPTO
Psicosomático es un término relativamente nuevo pero que, según Weiss y English52, describe una aproximación a la medicina tan vieja como el mismo arte de curar: “No es una especialidad sino más bien un punto de vista que se aplica a todos los aspectos de la medicina y de la cirugía. No significa estudiar menos el cuerpo; significa estudiar más la psiquis. Es una reafirmación del viejo principio de que la mente y el cuerpo son uno, que funcionan como órganos interactivos e interdependientes –un principio que siempre ha guiado al médico práctico inteligente. Como ciencia, la medicina psicosomática se orienta a descubrir la naturaleza precisa de la relación entre emociones y función corporal [1] . La investigación en este terreno se apoya en la convergencia de la moderna investigación fisiológica, según fuera desarrollada por la ciencia de laboratorio y la experimentación animal, y de los descubrimientos del psicoanálisis, ambos desarrollos dinámicos de la medicina” [2] .
En las antiguas civilizaciones de Oriente, la medicina primitiva se confunde con la magia: los primeros médicos eran sacerdotes; las primeras clínicas, templos. Las causas de las enfermedades no residían en el organismo de los pacientes sino en acciones de seres sobrenaturales, dioses o demonios. Resultaba lógico por lo tanto, que se buscara curar mediante prácticas religiosas: encantamientos, exorcismos, sacrificios expiatorios, etc. Mucho antes que los países orientales, Grecia supo liberarse, gracias a su espíritu realista, de supersticiones y prejuicios, adquiriendo así un concepto concreto y racional de la salud y la enfermedad. La profesión médica pasa a manos laicas, la observación se vuelve guía en el estudio de las enfermedades y el arte de curar se transforma en ciencia experimental. A partir del siglo VI a.C. surgieron centros médicos como la célebre Escuela de Cos, encarnada en el gran maestro Hipócrates que floreció alrededor del 400 a.C., y a quien la Historia confirió el título honorífico de padre de la medicina.
Hipocrátes (460-377 a.C.) sostenía que encontrar la causa de la enfermedad y prever su evolución son las primeras tareas del médico y las condiciones previas del arte del curar. Su búsqueda de integración entre lo psíquico y lo somático se basaba en la concepción de la patología humoral, que relacionaba las cualidades y elementos de Empédocles (504-443 a.C.) con los cuatro humores, de cuya armonía dependía la salud: sangre, bilis negra, bilis amarilla y flema y los cuatro temperamentos correspondientes: el sanguíneo, el melancólico, el colérico y el flemático. Además describía casos de locura que encontraban alivio con una disentería y establecía correlación entre los tipos físicos muscular y fuerte –habitus apoplecticus-, propenso a la apoplejía y el delicado y débil –phyhisicus- con tendencia a la tuberculosis. (PAPP, 39)
Platón (429-347 a.C.) enseñó que el equilibrio entre el cuerpo y el alma es el elemento importante en la salud y que los desórdenes mentales pueden deberse a trastornos morales o corporales [3] . Expresó el punto de vista de que cuando las pasiones no son inhibidas por las altas facultades, como ocurre en el estado de sueño, los deseos tienden a ser satisfechos en la fantasía: “el punto que deseo hacer notar es que en todos nosotros, aun en los hombres buenos, hay una naturaleza de bestia salvaje que persiste en el sueño” [4] .
Los términos "psicosomático" y "somatopsíquico" fueron utilizados, respectivamente, por primera vez, por Johann Christian Heinroth [5] (1773-1843), en 1818, y por Maximilian Jacobi (1775-1858) en 1822. Siguiendo este recorrido histórico de precursores, hallamos a Carl Gustav Carus (1779-1868), médico y amigo de Goethe, a quien se le atribuye el mérito de describir por primera vez el cuerpo humano en su totalidad, como campo expresivo [6] .
En 1876, el médico inglés H. Maudsley (1835-1918) que obtuvo gran prestigio por una clasificación de las psicosis etiológica y somatológicamente orientada, ya decía que “si la emoción no se libera, se fija en los órganos y trastorna su funcionamiento” [7] .
Aún cuando el término psicosomático genera malentendidos, dado que en ciertas oportunidades se refiere a una aproximación holística médica y otras a un grupo diferenciado de dolencias, lo conservaremos en este recorrido como un intento abarcativo de referirnos a aquella zona de confluencia de las disciplinas médicas tradicionales. Atrapado en el dualismo soma – psique, iniciado en el planteo cartesiano, el pensamiento psicosomático también pendula entre enfoques que destacan la especificidad del enfermar – con el supuesto básico de que ciertas estructuras de carácter o determinada conflictiva, determinan ciertas dolencias- u otros que enfatizan la concepción del proceso patológico, como un fenómeno “biopsicosocial”, que en numerosas oportunidades comprende un listado de factores, sin terminar de explicar su imbricación en el resultado final que constituye el proceso patológico.
El psicoanálisis freudiano, según Haynal y Passini21, proveyó la primera reflexión sistemática y el primer modelo etiológico para explicar síntomas corporales de tal modo que ya en 1913, Paul Federn presentaba un caso de asma estudiado mediante el psicoanálisis. [8]
La expresión Medicina psicosomática fue introducida en el psicoanálisis por el discípulo de Freud, Felix Deutsch, quien en 1922 publicó el artículo “El campo de la psicoterapia en la medicina interna” y en 1928, “La posición del psicoanálisis en la clínica interna”.
Thure von Uexküll, uno de los pioneros de la psicosomática en Alemania, ha descrito de una manera simple lo que significó la asociación de psicoanálisis y medicina psicosomática en Alemania. Sugiere la existencia de tres fases, la primera, que estaría caracterizada por Georg Groddeck (1866-1934) [9] , considerado por muchos como el padre fundador de la medicina psicosomática moderna, quien extendió el andamiaje de la metapsicología freudiana a las enfermedades orgánicas y manipuló símbolos y analogías con inimitable desenvoltura. Groddeck estaba convencido que la distinción entre cuerpo y psique era sólo verbal, no sustancial, que ambos constituían un todo único, negando la distinción entre enfermedades físicas y psíquicas. (GRODDECK19).
La segunda fase se habría caracterizado por la introducción de métodos psicofisiológicos, con experimentos de hipnosis que habrían demostrado los condicionantes psicológicos de manifestaciones fisiológicas pero sin indicar una especificidad que permitiera predicciones. Los intentos de Félix Deutsch por introducir el psicoanálisis en la clínica médica –a principios de la década del 20- corresponderían también a este período.
La tercera fase –una fase de creciente conciencia metódica [10] - se caracterizaría por el intento de aportar comprobaciones empíricas a las numerosas generalizaciones teóricas. Aquí se ubica a Flanders Dunbar y su estudio sobre los tipos de personalidad, y a Franz Alexander, con la teoría del conflicto psicodinámico específico. Thure von Uexküll tampoco olvida a Michael Balint, cuya duradera contribución residió en investigar la estructura de la relación médico-paciente. Balint acuñó para esa época una curiosa idea: planteó que la medicina más frecuentemente utilizada en la práctica médica es el propio médico. Pero que todavía no existía una farmacología para esa tan importante droga: ni dosis, ni frecuencia, ni indicaciones ni contraindicaciones. Y concluyó que lo más riesgoso era que la droga "médico" se administraba frecuentemente sin saber siquiera que se la estaba administrando ya que, aunque cada profesional piense que en su tarea produce solamente acciones técnicas, en realidad en cada acto o decisión médica hay necesariamente una interrelación entre acciones técnicas, imperativos ideológicos y condicionantes emocionales.
El renovado interés por lo psicosomático corresponde a un genuino afán científico por superar el dualismo cartesiano que separa la "psiquis" de la "materia" y también, al mecanicismo subyacente en ciertas explicaciones de la medicina tradicional que, más allá del progreso que acarreó en muchas áreas de la investigación, redujo la visión y la interpretación de los fenómenos humanos de su riqueza y complejidad a una peligrosa explicación causalista.
La mayoría de las concepciones causalistas diferencian a los trastornos en:
·Trastornos psicogenéticos: aquellos provocados por fantasías que se expresan simbólicamente a través de una alteración orgánica.
·Trastornos organoneuróticos: las funciones orgánicas pueden ser influidas fisiológicamente por actitudes instintivas inconcientes, sin que por ello los cambios que se produzcan tengan siempre un significado psíquico definido.
·Trastornos somatogenéticos: son las llamadas patoneurosis y comprenden los trastornos psíquicos provocados por una enfermedad orgánica o investidos de significación psicológica "a posteriori". [11]
Desde nuestro enfoque de la medicina psicosomática, compartimos la definición de Laín Entralgo35i como “la orientación de la medicina que se caracteriza por incluir en cada acto médico y en cada juicio clínico, la consideración de las emociones inconscientes que contribuyen a que cada paciente, configure una persona enferma en una situación particular siempre diferente”, que comprende, además, las vicisitudes de sus relaciones con el médico, la familia y la sociedad.
[1] En sus aplicaciones, podemos diferenciar la Psicosomática como ciencia básica, como orientación médica y práctica clínica. Como ciencia básica, la Psicosomática tiene por objetivo la observación e interpretación de las relaciones entre estados, procesos y acontecimientos psicológicos y biológicos, tal como son influenciados por el entorno que rodea al sujeto, en la salud como en la enfermedad. Pertenece al grupo de las ciencias naturales, tributaria del método experimental y abreva a nivel teórico de los sistemas conceptuales provenientes de la Psicología y la Biología. Como orientación médica, la Medicina Psicosomática surge como reacción a las tendencias reduccionistas de la medicina, encarnando una actitud que comprende al paciente en su totalidad, atendiendo no sólo a los datos biológicos sino también a los factores sociales y psicológicos que lo afectan a fines de lograr un más eficaz diagnóstico, tratamiento y prevención de la enfermedad.
[2] “...en la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Munich, se exhibe en una vitrina especial, junto al microscopio de Alois Alzheimer una carta manuscrita de Freud en la que éste le agradece a Emilio Kraepelin la derivación de un paciente... Una vez más podemos apreciar cómo los grandes hombres en vez de disentir, se complementan”: Prof. Dr. Jaime Smolovich (Psiconeuroinmunoendocrinología, Prólogo,30)
[3] Si no debe descuidarse la cura de los ojos sin la cabeza, ni la de la cabeza sin el cuerpo, tampoco debe tratarse el cuerpo sin el alma; si muchas enfermedades se resisten a los esfuerzos de los médicos helenos, procede de que desconocen el todo... Pues es un error entre los hombres, en estos tiempos, el intentar ser médicos para una de las dos cosas (la templanza del alma o la salud corporal) separadamente”. Platón ‘Cármides’ 156 e, 157 b)
[4] En esta descripción observamos como las ideas de Platón acerca de los sueños se anticipan a la teoría freudiana.
[5] El primer trabajo de este psiquiatra alemán, profesor de Leipzig- inscripto en la corriente vitalista de Xavier Bichat, es un artículo sobre la influencia de las pasiones en la epilepsia y en la tuberculosis. Esta nueva corriente vitalista tenía por objetivo introducir en el pensamiento organicista y experimental de la medicina del siglo XIX, factores de orden psíquico para dar cuenta de la etiopatogenia de ciertas enfermedades.
[6] Para Carus, las enfermedades del alma proceden del inconsciente o de la conciencia. Entre las primeras se encuentran las enfermedades corporales, en las tres formas primordiales de fiebre, inflamación y deformación. El segundo grupo de enfermedades, que se manifiestan fundamentalmente en el espíritu consciente, son llamadas enfermedades del alma o enfermedades psíquicas. (Lolas Stepke37).
[7] Tanto la sabiduría antigua como la premoderna reflejaron el conocimiento de la unidad cuerpo-mente en interacción bidireccional. Aristóteles dijo, “Psique (alma) y cuerpo reaccionan complementariamente una con otro, según mi entender. Un cambio en el estado de la psique produce un cambio en la estructura del cuerpo, y a la inversa, un cambio en la estructura del cuerpo produce un cambio en la estructura de la psique”.
[8] Sintéticamente podríamos decir que la psicosomática psicoanalítica parte del hombre enfermo y de su funcionamiento psíquico, para comprender las condiciones en las cuales ha podido desarrollarse una enfermedad somática y, en cambio, la medicina tradicional parte de la enfermedad y busca los factores etiológicos ya sean biológicos o psíquicos. Según Laín Entralgo35, quien sepa prescindir de todo dogmatismo de escuela –sea ésta “freudiana” o “antifreudiana”-, pronto advertirá que la contribución del psicoanálisis a la medicina puede cifrarse en cinco puntos principales: 1) el descubrimiento de la rigurosa necesidad del diálogo con el enfermo, así para el diagnóstico como para el tratamiento de su enfermedad (...) La palabra dejará de ser puro instrumento de pesquisa y se convertirá en agente terapéutico. 2) la estimación diagnóstica y terapéutica del componente instintivo de la vida humana. 3) el descubrimiento de la existencia y de la significación que en la vida del hombre tienen los diversos modos de la conciencia psicológica (inconsciente-preconciente-consciente). 4) una decisiva aportación al conocimiento cabal de la influencia que la vida anímica ejerce sobre los movimientos del cuerpo, y éstos sobre aquélla (correlaciones psicosomáticas). 5) la preocupación por ordenar comprensivamente en la biografía del enfermo el suceso de la enfermedad. Freud supo demostrar que la patografía es y debe ser biografía, en el más plenario sentido de esta palabra.
[9] Groddeck había tomado el concepto de Ello de Nietzsche para denominar un campo más amplio que el que Freud describía para el inconsciente. Opinaba que el hombre estaba animado por lo desconocido, por un Ello que regula todo lo que hace y le sucede, sintetizando su idea en la frase “el hombre es vivido por el Ello”. Este concepto fatalista no era totalmente aceptado por Freud, que consideraba que las fuerzas del Yo permiten un dominio aunque sea parcial de sí y del mundo exterior. El Ello de Freud es un concepto tópico y un polo opuesto al Yo. Para Groddeck, que no acordaba con tales oposiciones, el Yo es una forma de expresión del Ello. Consideraba que los síntomas orgánicos se desarrollan de un modo similar al trabajo del sueño y a la dinámica de las neurosis y que son accesibles a la influencia psicoterapéutica. Dentro de su concepción, siempre que el Ello no llega a la satisfacción libidinal en razón de una censura severa, se manifiesta bajo la forma del sueño o de un síntoma; si por medio de dicho síntoma no se aporta ninguna satisfacción a la pulsión reprimida, el síntoma se repite, manteniéndose hasta la aparición de la enfermedad. “El síntoma como patofisonomía es, cual lenguaje del Ello, por así decir, el balbuceo de la impotencia humana. Comprender su significado, aceptar al hombre en su debilidad, y esto siempre recordando la propia humanidad, es la posición médica básica de Groddeck”. (CLAUSER10).
[10] El órgano de difusión pionero en los Estados Unidos Psychosomatic Medicine fundado en 1939, anunciaba que sus páginas estarían destinadas a “publicaciones que trataran primordialmente de fenómenos observados concomitantemente desde ángulos psíquicos y somáticos en lugar de uno de ellos por separado” y señalaba como áreas de énfasis los “cambios fisiológicos que acompañan a la emoción... y los aspectos psiquiátricos de problemas médicos generales y específicos”. (Nemiah, J.C. Denial revisited: reflections on psychosomatic theory. Psychother. Psychosom. 26:140-147, 1975). Cabe recordar también como hecho histórico significativo que en el año 1946 surge la Organización Mundial de la Salud (OMS) que en su carta fundacional define a la salud “como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no simplemente la ausencia de enfermedad o afección”.
[11] Lo opuesto, según Otto Fenichel, sería la pato-curación, en donde una neurosis desaparece con la irrupción de una enfermedad orgánica.
EL PODER DE LA MENTE EN LA SALUD
Existen medicinas alternativas que consideran que la mente ayuda a curar el cuerpo y esto se debe a que la salud abarca la mente y el cuerpo porque están íntimamente conectados. A este concepto se le conoce como salud holística.
Cuando algo afecta sus emociones, su cuerpo reacciona. Por ejemplo, si estás viviendo en un lugar que no te gusta, si tienes un trabajo que no disfrutas o en el que no te dan un trato justo, o si estás en una relación conflictiva. Puede que te duela la espalda, que te den jaquecas o que tengas problemas digestivos. Por lo general, se cree que se debe a un factor externo, pero podría no ser así. El cuerpo expresa de una u otra manera algo que está afectando a la mente. Por algo se ha comprobado que muchas personas que sufren de enfermedades crónicas, como el colon irritable, mejoran su estado de salud con una dosis de risa y buena energía.
Los seres humanos no somos sólo carne y hueso. Somos también mente y espíritu. Por eso, si algo afecta a una de estas entidades (el cuerpo, la mente, el espíritu), el resto también sufrirá las consecuencias. De ahí surge la práctica de la salud holística que entiende al ser humano en su totalidad.
Tomando este punto de partida, muchas de las prácticas que hacen parte de la medicina alternativa se basan en la importancia de la relación entre la mente y el cuerpo. Se enfocan no en atacar los síntomas sino en buscar equilibrar la causa de los problemas que te pueden afectan.
¿Es charlatanería o tienen algún tipo de sustento científico?
Si dudas de la veracidad de las prácticas de medicina alternativa que tratan al cuerpo y la mente como un todo, te sorprenderá saber que se basan en estudios científicos que provienen especialmente de la neurociencia. Según investigaciones en esta área, el organizar los “cables del cerebro” permite reenganchar áreas como la corteza pre-frontal responsable de fortalecer la capacidad de reacción y la felicidad. La medicina del cuerpo y de la mente promueve una idea verdaderamente fascinante: la mente tiene la posibilidad de cambiar o modificar el cerebro, así como de controlar el funcionamiento y los síntomas del cuerpo.
Analiza por un momento qué pensamientos rondan frecuentemente en tu mente y cómo podrías calificar tu estado de salud. Lo que almacenas en tu mente puede predisponerte al estrés, y éste a su vez produce algunas enfermedades. De allí que la primera parte del camino a recorrer en este tipo de medicina alternativa sea poner la mente en un estado de paz, liberarla de pensamientos negativos, juicios y prejuicios.
¿Te ha sucedido que ciertas emociones o situaciones producen algunos efectos en tu cuerpo?
Recuerda cuando te has sentido enojón, o de “mal genio”. Tu boca tiende a ponerse seca y en muchos casos amarga, tu cuello se pone tenso y hasta puedes experimentar dolores de cabeza. Y qué tal cuando estás bajo situaciones de mucha tensión o estrés. ¿Has sentido que tu respiración se agita, y que al controlarla puedes controlar también la sensación de estrés y enojo? Esto es maravilloso, si en lugar de tomar ciertos medicamentos que te ayuden a controlar las respuestas de tu cuerpo, puedes hacerlo con solo liberarte de los pensamientos negativos, buena parte de tu salud está en tus manos.
Partiendo de allí, podrás utilizar tu mente para alcanzar beneficios en el campo de la salud. Para lograrlo existen diferentes prácticas; unas de tipo espiritual, otras relacionadas con los beneficios de una buena respiración y una buena postura.
¿Qué prácticas hacen parte de la medicina del cuerpo y de la mente?
Biofeedback: por medio del uso de algunos aparatos que te ayudan a medir el pulso cardiaco, la temperatura de tu piel y hasta la actividad de tu cerebro, tendrás la posibilidad de aprender a controlar la presión sanguínea y la tensión muscular, entre otros.
Se considera que el Biofeedback ayuda a controlar ciertas condiciones como el asma, como el síndrome del intestino irritable, la náusea y el vómito relacionados con terapias contra el cáncer y el estreñimiento. También ha sido eficaz en algunos casos de incontinencia, tensión alta, dolor, epilepsia y control de ansiedad.
Visualización es una técnica que usa la creación de imágenes en la mente con el propósito de curar y sanar. Por ejemplo los indios Navajo utilizan esta técnica invitando a la persona a visualizarse como un ser saludable. Hoy en día se hace referencia a prácticas desarrolladas por Sigmund Freud y Carl Jung en donde se documentaba el uso de la imaginación en los procesos curativos.
En la actualidad se usa en algunos casos del tratamiento del cáncer para reducir los síntomas, también para el manejo del estrés, y antes y después de las cirugías para reducir la ansiedad. Lo más llamativo de todo es que no tiene ningún efecto negativo. Así que puedes intentarlo sin temer a las consecuencias.
Meditación. ¿Crees que es posible controlar el flujo de los pensamientos en tu mente? La respuesta es sí. Lo puedes hacer a través de la meditación. No sólo te ayudará a encontrar un estado de relajación física y mental sino que te permitirá relacionarte de manera diferente con tus emociones y pensamientos. Médicamente la meditación es usada actualmente en casos de presión alta, ansiedad, estrés, fibromialgia y asma. Es recomendada debido a que no tiene efectos colaterales, y por el contrario te ayudará a controlar el estrés diario.
Musica-terapia. Desde la década de los años cincuenta la música ha sido utilizada para curar. En esa época se recurrió a los músicos para sanar a militares norteamericanos heridos en combate. En nuestros días, esta terapia se usa en pacientes con Alzheimer, autismo, y depresión. También contribuye a obtener un estado de relajación y a reducir el estrés. Pero recuerda que esta terapia no consiste en conectarse al iPod y simplemente escuchar la música que te gusta. Esta terapia consta de un procedimiento particular en el que la música es usada para entrar en estados de relajación.
Manejo de la respiración. El manejo de la respiración puede ser también útil en casos como la náusea, el vómito, la presión alta y por supuesto la ansiedad y el estrés.
Oración. Aunque el evaluar la espiritualidad en estudios científicos no es una tarea fácil de resolver, algunos estudios han logrado encontrar resultados positivos en el caso de personas con cáncer y con enfermedades relacionadas con la función del sistema inmune. Sin importar cual sea tu predilección en cuestiones espirituales, el bienestar del espíritu puede reflejarse en el bienestar del cuerpo.
Si ninguna de estas opciones te llamó atención podrías intentar alternativa como la terapia cognitiva y conductual, la hipnosis, la relajación muscular, el Pilates, el Tai Chi y el Yoga. Como ves, las opciones son muy amplias, podrías obtener grandes beneficios sin experimentar ningún efecto secundario. Recuerda que la mente es tu gran aliada para tener Vida y Salud.
Cuando algo afecta sus emociones, su cuerpo reacciona. Por ejemplo, si estás viviendo en un lugar que no te gusta, si tienes un trabajo que no disfrutas o en el que no te dan un trato justo, o si estás en una relación conflictiva. Puede que te duela la espalda, que te den jaquecas o que tengas problemas digestivos. Por lo general, se cree que se debe a un factor externo, pero podría no ser así. El cuerpo expresa de una u otra manera algo que está afectando a la mente. Por algo se ha comprobado que muchas personas que sufren de enfermedades crónicas, como el colon irritable, mejoran su estado de salud con una dosis de risa y buena energía.
Los seres humanos no somos sólo carne y hueso. Somos también mente y espíritu. Por eso, si algo afecta a una de estas entidades (el cuerpo, la mente, el espíritu), el resto también sufrirá las consecuencias. De ahí surge la práctica de la salud holística que entiende al ser humano en su totalidad.
Tomando este punto de partida, muchas de las prácticas que hacen parte de la medicina alternativa se basan en la importancia de la relación entre la mente y el cuerpo. Se enfocan no en atacar los síntomas sino en buscar equilibrar la causa de los problemas que te pueden afectan.
¿Es charlatanería o tienen algún tipo de sustento científico?
Si dudas de la veracidad de las prácticas de medicina alternativa que tratan al cuerpo y la mente como un todo, te sorprenderá saber que se basan en estudios científicos que provienen especialmente de la neurociencia. Según investigaciones en esta área, el organizar los “cables del cerebro” permite reenganchar áreas como la corteza pre-frontal responsable de fortalecer la capacidad de reacción y la felicidad. La medicina del cuerpo y de la mente promueve una idea verdaderamente fascinante: la mente tiene la posibilidad de cambiar o modificar el cerebro, así como de controlar el funcionamiento y los síntomas del cuerpo.
Analiza por un momento qué pensamientos rondan frecuentemente en tu mente y cómo podrías calificar tu estado de salud. Lo que almacenas en tu mente puede predisponerte al estrés, y éste a su vez produce algunas enfermedades. De allí que la primera parte del camino a recorrer en este tipo de medicina alternativa sea poner la mente en un estado de paz, liberarla de pensamientos negativos, juicios y prejuicios.
¿Te ha sucedido que ciertas emociones o situaciones producen algunos efectos en tu cuerpo?
Recuerda cuando te has sentido enojón, o de “mal genio”. Tu boca tiende a ponerse seca y en muchos casos amarga, tu cuello se pone tenso y hasta puedes experimentar dolores de cabeza. Y qué tal cuando estás bajo situaciones de mucha tensión o estrés. ¿Has sentido que tu respiración se agita, y que al controlarla puedes controlar también la sensación de estrés y enojo? Esto es maravilloso, si en lugar de tomar ciertos medicamentos que te ayuden a controlar las respuestas de tu cuerpo, puedes hacerlo con solo liberarte de los pensamientos negativos, buena parte de tu salud está en tus manos.
Partiendo de allí, podrás utilizar tu mente para alcanzar beneficios en el campo de la salud. Para lograrlo existen diferentes prácticas; unas de tipo espiritual, otras relacionadas con los beneficios de una buena respiración y una buena postura.
¿Qué prácticas hacen parte de la medicina del cuerpo y de la mente?
Biofeedback: por medio del uso de algunos aparatos que te ayudan a medir el pulso cardiaco, la temperatura de tu piel y hasta la actividad de tu cerebro, tendrás la posibilidad de aprender a controlar la presión sanguínea y la tensión muscular, entre otros.
Se considera que el Biofeedback ayuda a controlar ciertas condiciones como el asma, como el síndrome del intestino irritable, la náusea y el vómito relacionados con terapias contra el cáncer y el estreñimiento. También ha sido eficaz en algunos casos de incontinencia, tensión alta, dolor, epilepsia y control de ansiedad.
Visualización es una técnica que usa la creación de imágenes en la mente con el propósito de curar y sanar. Por ejemplo los indios Navajo utilizan esta técnica invitando a la persona a visualizarse como un ser saludable. Hoy en día se hace referencia a prácticas desarrolladas por Sigmund Freud y Carl Jung en donde se documentaba el uso de la imaginación en los procesos curativos.
En la actualidad se usa en algunos casos del tratamiento del cáncer para reducir los síntomas, también para el manejo del estrés, y antes y después de las cirugías para reducir la ansiedad. Lo más llamativo de todo es que no tiene ningún efecto negativo. Así que puedes intentarlo sin temer a las consecuencias.
Meditación. ¿Crees que es posible controlar el flujo de los pensamientos en tu mente? La respuesta es sí. Lo puedes hacer a través de la meditación. No sólo te ayudará a encontrar un estado de relajación física y mental sino que te permitirá relacionarte de manera diferente con tus emociones y pensamientos. Médicamente la meditación es usada actualmente en casos de presión alta, ansiedad, estrés, fibromialgia y asma. Es recomendada debido a que no tiene efectos colaterales, y por el contrario te ayudará a controlar el estrés diario.
Musica-terapia. Desde la década de los años cincuenta la música ha sido utilizada para curar. En esa época se recurrió a los músicos para sanar a militares norteamericanos heridos en combate. En nuestros días, esta terapia se usa en pacientes con Alzheimer, autismo, y depresión. También contribuye a obtener un estado de relajación y a reducir el estrés. Pero recuerda que esta terapia no consiste en conectarse al iPod y simplemente escuchar la música que te gusta. Esta terapia consta de un procedimiento particular en el que la música es usada para entrar en estados de relajación.
Manejo de la respiración. El manejo de la respiración puede ser también útil en casos como la náusea, el vómito, la presión alta y por supuesto la ansiedad y el estrés.
Oración. Aunque el evaluar la espiritualidad en estudios científicos no es una tarea fácil de resolver, algunos estudios han logrado encontrar resultados positivos en el caso de personas con cáncer y con enfermedades relacionadas con la función del sistema inmune. Sin importar cual sea tu predilección en cuestiones espirituales, el bienestar del espíritu puede reflejarse en el bienestar del cuerpo.
Si ninguna de estas opciones te llamó atención podrías intentar alternativa como la terapia cognitiva y conductual, la hipnosis, la relajación muscular, el Pilates, el Tai Chi y el Yoga. Como ves, las opciones son muy amplias, podrías obtener grandes beneficios sin experimentar ningún efecto secundario. Recuerda que la mente es tu gran aliada para tener Vida y Salud.
LA INDEFENSIÓN APRENDIDA
La INDEFENSIÓN APRENDIDA, o adquirida, es una condición psicológica en la que un sujeto aprende a creer que está indefenso, que no tiene ningún control sobre la situación en la que se encuentra y que cualquier cosa que haga es inútil. Como resultado, permanece pasivo frente a una situación displacentera o dañina, incluso cuando dispone de la posibilidad real de cambiar estas circunstancias.
La Indefensión aprendida fue postulada por el psicólogo Martin Seligman. Seligman exponía a dos perros, encerrados en sendas jaulas, a descargas eléctricas ocasionales. Uno de los animales tenía la posibilidad de accionar una palanca con el hocico para detener esa descarga, mientras el otro animal no tenía medios para hacerlo. El tiempo de la descarga era igual para ambos, ya que la recibían en el mismo momento, y cuando el primer perro cortaba la electricidad, el otro también dejaba de recibirla. En cualquier caso, el efecto psicológico en ambos animales era muy distinto; mientras el primero mostraba un comportamiento y un ánimo normal, el otro permanecía quieto, lastimoso y asustado, con lo que la importancia de la sensación de control en el estado de ánimo parecía demostrada. Incluso cuando la situación cambiaba para el segundo animal, y ya sí podía controlar las descargas, era incapaz de darse cuenta y seguía recibiendo descargas sin intentar nada para evitarlo.
La teoría de la indefensión aprendida ha sido utilizada para explicar el mecanismo de la depresión. Cuando estamos deprimidos -dirían los defensores de esta relación-, percibimos que nuestra situación vital es dolorosa, y no distinguimos ninguna solución ni ninguna posible vía de escape a nuestro alcance; nos sentimos mal y no podemos hacer nada para cambiarlo.
¿Por qué, frente a las dificultades, algunas personas se dan por vencidas rápidamente y otras perseveran y salen adelante?
Las personas tenemos un monólogo o discurso interno con el cual explicamos las cosas que nos suceden. Este discurso se denomina “atribución causal”, “estilo atribucional” o “modelo explicativo”.
Martin Seligman (1991) se preguntó por qué frente a las dificultades algunas personas se dan por vencidas rápidamente y otras perseveran y salen adelante. Y encontró que frente a las dificultades aparecían preferentemente dos tipos de atribuciones causales: el estilo optimista y el estilo pesimista.
Sus investigaciones muestran como las personas optimistas tienden a ser más esperanzadas y perseverantes, tener mejor autoestima y generar acciones más exitosas y, por el contrario, las personas pesimistas tienden a ser más desesperanzadas, tienen autoestima más baja y se dan por vencidas más fácilmente frente a la adversidad.
Cuando las personas, sobre todo en etapas tempranas de la vida, se han visto acorraladas en situaciones altamente aversivas ante las cuales no podían reaccionar o huir (como es el caso de los niños cuya familia les está brindando un patrón de apego disfuncional), aprenden a ser desamparadas. Es decir uno aprende a quedarse paralizado frente a determinadas situaciones aversivas, se aprende a ser indefenso.
Así vemos que aprendemos a ser asertivos y hacernos respetar por muchas personas, pero es mucho más difícil lograrlo con las personas que amamos, porque en los momentos de conflicto las conductas que surgen no suelen ser las que dicta la lógica sino las que nuestros patrones de apego desatan automáticamente.
El desamparo aprendido está acompañado de pensamientos destructivos. Las tendencias de las personas en esta situación son:
· la reacción a bajar los brazos y darse por vencidas,
· a no asumir la responsabilidad de producir cambios y
· a no contestar frente a las adversidades.
Y esto sucede porque han construído, sin quererlo, una paralizante teoría, la creencia de que:
“NO VALE LA PENA HACER NADA, PORQUE HAGA LO QUE HAGA NADA CAMBIARÁ”
El estilo atribucional modula el desamparo aprendido. Esto significa que cuando más pesimistas y extremistas sean las cosas que nos decimos, más desamparados e indefensos nos sentiremos y actuaremos de acuerdo a ello.
Seligman (op.cit.) estudia tres dimensiones o características del estilo atribucional o atribución causal:
· Permanencia: Qué duración, estabilidad o inestabilidad en el tiempo atribuímos las causas de los buenos o males sucesos. Sus extremos se expresan en el discurso en los polos Siempre-Nunca.
· Penetración: Cuántas áreas de nuestra vida se ven afectadas por nuestra buena o mala suerte, si estas causas nos afectan de manera global o específica. Se expresa en el discurso en los extremos Todo-Nada.
· Personalización: Consiste en atribuir causas internas o externas a los buenos o malos sucesos. Si me siento culpable cuando algo me sale mal “Porque yo soy así”, o soy capaz de externalizar el problema y hacerme responsable de producir cambios. Esta dimensión tiene que ver con la autoestima.
“Las personas pesimistas frente a cualquier amenaza o riesgo creen estar indefensas. Al intentar explicar las causas de las situaciones lo hacen en un estilo atribucional permanente, penetrante y personal, y esto a su vez genera desamparo: esperan ser siempre desamparadas. O sea que frente a situaciones similares volverán a quedar indefensas”...
El estilo atribucional se adquiere en la infancia a través de tres grandes vías:
· El análisis causal cotidiano, más optimista o más pesimista, que el niño o la niña observaron modelar a sus padres.
· El tipo de crítica que los adultos (padres, maestros, modelos, etc.) realizaban de él o ella. Las etiquetas que nos ponían: “la tonta”, “el torpe”, etc.
· La realidad de pérdidas o traumas en períodos críticos del desarrollo.
Cuando fallamos en algo todos nos sentimos desamparados y nos deprimimos, por lo menos momentáneamente. Pero los optimistas se recuperan más pronto, a poco de haber fallado se recomponen y vuelven a intentarlo. Los pesimistas ven la derrota como algo permanente y penetrante, se deprimen y siguen desamparados por largo tiempo, dejan pasar el tiempo y no vuelven a intentarlo.
El estilo explicativo o atribución causal funciona para individuos o grupos de individuos: equipos, instituciones, comunidades, nacionalidades.
Experimentos realizados con animales por Madelon Visintainer mostraron que aquellos que habían aprendido tempranamente a ser desamparados debilitaban sus defensas inmunológicas.
Estudios realizados con sujetos mostraron que en los estados depresivos prolongados se agotan las catecolaminas, cuando esto sucede aumentan las endorfinas, el sistema inmunológico lo detecta y reduce su funcionamiento, dejando a la persona más expuesta a enfermedades.
Las personas pesimistas se deprimen con más facilidad y más a menudo, por lo tanto cuentan con una menor actividad inmunológica.
Las personas optimistas no sólo mantienen más alertas sus defensas inmunológicas, se muestran más activas frente a las dificultades, toman más desiciones y adoptan mayor cantidad de medidas para crearse una red de apoyo afectivo y social.
REFERENCIA:
Seligman, Martin (1991). El optimismo es una ventaja y un placer que se adquiere. Buenos Aires. Atlántida.
La Indefensión aprendida fue postulada por el psicólogo Martin Seligman. Seligman exponía a dos perros, encerrados en sendas jaulas, a descargas eléctricas ocasionales. Uno de los animales tenía la posibilidad de accionar una palanca con el hocico para detener esa descarga, mientras el otro animal no tenía medios para hacerlo. El tiempo de la descarga era igual para ambos, ya que la recibían en el mismo momento, y cuando el primer perro cortaba la electricidad, el otro también dejaba de recibirla. En cualquier caso, el efecto psicológico en ambos animales era muy distinto; mientras el primero mostraba un comportamiento y un ánimo normal, el otro permanecía quieto, lastimoso y asustado, con lo que la importancia de la sensación de control en el estado de ánimo parecía demostrada. Incluso cuando la situación cambiaba para el segundo animal, y ya sí podía controlar las descargas, era incapaz de darse cuenta y seguía recibiendo descargas sin intentar nada para evitarlo.
La teoría de la indefensión aprendida ha sido utilizada para explicar el mecanismo de la depresión. Cuando estamos deprimidos -dirían los defensores de esta relación-, percibimos que nuestra situación vital es dolorosa, y no distinguimos ninguna solución ni ninguna posible vía de escape a nuestro alcance; nos sentimos mal y no podemos hacer nada para cambiarlo.
¿Por qué, frente a las dificultades, algunas personas se dan por vencidas rápidamente y otras perseveran y salen adelante?
Las personas tenemos un monólogo o discurso interno con el cual explicamos las cosas que nos suceden. Este discurso se denomina “atribución causal”, “estilo atribucional” o “modelo explicativo”.
Martin Seligman (1991) se preguntó por qué frente a las dificultades algunas personas se dan por vencidas rápidamente y otras perseveran y salen adelante. Y encontró que frente a las dificultades aparecían preferentemente dos tipos de atribuciones causales: el estilo optimista y el estilo pesimista.
Sus investigaciones muestran como las personas optimistas tienden a ser más esperanzadas y perseverantes, tener mejor autoestima y generar acciones más exitosas y, por el contrario, las personas pesimistas tienden a ser más desesperanzadas, tienen autoestima más baja y se dan por vencidas más fácilmente frente a la adversidad.
Cuando las personas, sobre todo en etapas tempranas de la vida, se han visto acorraladas en situaciones altamente aversivas ante las cuales no podían reaccionar o huir (como es el caso de los niños cuya familia les está brindando un patrón de apego disfuncional), aprenden a ser desamparadas. Es decir uno aprende a quedarse paralizado frente a determinadas situaciones aversivas, se aprende a ser indefenso.
Así vemos que aprendemos a ser asertivos y hacernos respetar por muchas personas, pero es mucho más difícil lograrlo con las personas que amamos, porque en los momentos de conflicto las conductas que surgen no suelen ser las que dicta la lógica sino las que nuestros patrones de apego desatan automáticamente.
El desamparo aprendido está acompañado de pensamientos destructivos. Las tendencias de las personas en esta situación son:
· la reacción a bajar los brazos y darse por vencidas,
· a no asumir la responsabilidad de producir cambios y
· a no contestar frente a las adversidades.
Y esto sucede porque han construído, sin quererlo, una paralizante teoría, la creencia de que:
“NO VALE LA PENA HACER NADA, PORQUE HAGA LO QUE HAGA NADA CAMBIARÁ”
El estilo atribucional modula el desamparo aprendido. Esto significa que cuando más pesimistas y extremistas sean las cosas que nos decimos, más desamparados e indefensos nos sentiremos y actuaremos de acuerdo a ello.
Seligman (op.cit.) estudia tres dimensiones o características del estilo atribucional o atribución causal:
· Permanencia: Qué duración, estabilidad o inestabilidad en el tiempo atribuímos las causas de los buenos o males sucesos. Sus extremos se expresan en el discurso en los polos Siempre-Nunca.
· Penetración: Cuántas áreas de nuestra vida se ven afectadas por nuestra buena o mala suerte, si estas causas nos afectan de manera global o específica. Se expresa en el discurso en los extremos Todo-Nada.
· Personalización: Consiste en atribuir causas internas o externas a los buenos o malos sucesos. Si me siento culpable cuando algo me sale mal “Porque yo soy así”, o soy capaz de externalizar el problema y hacerme responsable de producir cambios. Esta dimensión tiene que ver con la autoestima.
“Las personas pesimistas frente a cualquier amenaza o riesgo creen estar indefensas. Al intentar explicar las causas de las situaciones lo hacen en un estilo atribucional permanente, penetrante y personal, y esto a su vez genera desamparo: esperan ser siempre desamparadas. O sea que frente a situaciones similares volverán a quedar indefensas”...
El estilo atribucional se adquiere en la infancia a través de tres grandes vías:
· El análisis causal cotidiano, más optimista o más pesimista, que el niño o la niña observaron modelar a sus padres.
· El tipo de crítica que los adultos (padres, maestros, modelos, etc.) realizaban de él o ella. Las etiquetas que nos ponían: “la tonta”, “el torpe”, etc.
· La realidad de pérdidas o traumas en períodos críticos del desarrollo.
Cuando fallamos en algo todos nos sentimos desamparados y nos deprimimos, por lo menos momentáneamente. Pero los optimistas se recuperan más pronto, a poco de haber fallado se recomponen y vuelven a intentarlo. Los pesimistas ven la derrota como algo permanente y penetrante, se deprimen y siguen desamparados por largo tiempo, dejan pasar el tiempo y no vuelven a intentarlo.
El estilo explicativo o atribución causal funciona para individuos o grupos de individuos: equipos, instituciones, comunidades, nacionalidades.
Experimentos realizados con animales por Madelon Visintainer mostraron que aquellos que habían aprendido tempranamente a ser desamparados debilitaban sus defensas inmunológicas.
Estudios realizados con sujetos mostraron que en los estados depresivos prolongados se agotan las catecolaminas, cuando esto sucede aumentan las endorfinas, el sistema inmunológico lo detecta y reduce su funcionamiento, dejando a la persona más expuesta a enfermedades.
Las personas pesimistas se deprimen con más facilidad y más a menudo, por lo tanto cuentan con una menor actividad inmunológica.
Las personas optimistas no sólo mantienen más alertas sus defensas inmunológicas, se muestran más activas frente a las dificultades, toman más desiciones y adoptan mayor cantidad de medidas para crearse una red de apoyo afectivo y social.
REFERENCIA:
Seligman, Martin (1991). El optimismo es una ventaja y un placer que se adquiere. Buenos Aires. Atlántida.

